Bruselas planea reducir las emisiones de metano y aplaude el plan de España sobre energía renovable

Combustión de metano entre los residuos del vertedero de Zaldíbar (Bizkaia). EFE/Luis Tejido/Archivo

Bruselas (EuroEFE).- La Comisión Europea (CE) presentó este miércoles una estrategia para reducir las emisiones de metano, el segundo gas más responsable del cambio climático después del CO2 y causante de graves problemas para la salud. Por otro lado, aplaudió el Plan Nacional de Energía y Clima presentado por España, en particular el objetivo de consumir un 42 % de energía renovable en 2030.

La estrategia establece medidas para reducir las emisiones de ese gas en Europa y otras regiones, a través de acciones en el ámbito de la energía, la agricultura y los residuos, que representan cerca del 95 % de las emisiones de metano asociadas con la actividad humana.

Una de las prioridades del plan es mejorar la medición y los informes sobre emisiones de metano, ya que en la actualidad las diferencias varían entre sectores y países.

Entre otras medidas, Bruselas apoyará la creación de un observatorio internacional del metano, en colaboración con el programa de la ONU sobre Medio Ambiente, la coalición “Clima y Aire Limpio” y la Agencia Internacional de la Energía.

Además, la Comisión quiere que el programa europeo de satélites Copernicus mejore la vigilancia y ayude a identificar a los mayores emisores de metano a nivel global y las filtraciones más importantes de ese gas.

 

Por sectores, el Ejecutivo comunitario prevé imponer al de la energía la obligación de mejorar la detección y reparar las fugas en infraestructuras y estudiará si proponer una legislación para prohibir las prácticas rutinarias de quema y ventilación.

Además, tiene previsto iniciar contactos con los socios internacionales y explorar posibles estándares, objetivos o incentivos para las importaciones de energía a la UE, según un comunicado de la CE.

En el sector de la agricultura, el objetivo es mejorar la notificación de las emisiones a través de una mejor recopilación de datos y promover las oportunidades para reducir las emisiones, con el apoyo de la Política Agrícola Común (PAC).

En particular, las acciones se centrarán en el intercambio de mejores prácticas sobre tecnologías innovadoras para la reducción de metano y la alimentación animal.

Se incentivará el uso de residuos orgánicos no reciclables para producir biogas, materiales y químicos ecológicos.

En el sector de los residuos, la Comisión considerará nuevas acciones para mejorar la gestión de los gases procedentes de vertederos, aprovechando su potencial para el uso de energía y reduciendo las emisiones, y revisará la legislación sobre vertederos en 2024.

Según Bruselas, la eliminación de residuos biodegradables en vertederos es crucial para evitar la formación de metano.

La CE considera que reducir las emisiones de metano es esencial para alcanzar las metas climáticas que la UE se ha fijado para 2030 y el objetivo de neutralidad climática para 2050.

El vicepresidente de la Comisión Europea (CE) para el Pacto Verde, Frans Timmermans, dijo hoy que el metano es “el segundo gas de efecto invernadero más potente y una importante causa de la contaminación del aire”.

La estrategia, dijo, llevará a recortes de emisiones en todos los sectores, en especial la agricultura, la energía y los residuos y a la vez creará oportunidades para las áreas rurales, que podrán producir biogas a partir de los residuos.

Por su parte, la comisaria europea de Energía, Kadri Simson, subrayó que la UE va a liderar el camino en este ámbito pero que no podrá actuar sola.

“Necesitamos trabajar con nuestros socios internacionales para abordar las emisiones de metano en la energía que importamos”, subrayó.

Elogios al plan de España en renovables 

Por otro lado, la CE aplaudió este miércoles el Plan Nacional de Energía y Clima presentado por España, en particular el objetivo de consumir un 42 % de energía renovable en 2030, pero reclamó medidas concretas para garantizar la transición laboral e incentivos fiscales para vehículos eléctricos.

La Comisión publicó este miércoles su evaluación de los planes que los Veintisiete Estados miembros han ido elaborando en los dos últimos años y que deben de servir para dar coherencia a las diferentes políticas ligadas a la transición energética y a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.

En conjunto, España se ha marcado el objetivo de reducir en un 26 % las emisiones de gases de efecto invernadero en 2030, en relación con los valores de 2005 y sin contar los sectores sometidos al sistema europeo de comercio de emisiones, el llamado sistema ETS, lo que “está en línea” con la regulación de la Comisión, apunta el Ejecutivo.

 

En cuanto a las energías renovables, el objetivo español de consumo final bruto es del 42 % en 2030, lo que “es muy ambicioso ya que está por encima del 32 %” previsto actualmente para el conjunto de la UE, señala en el apartado dedicado a España la Comisión, que no pone nota a esas estrategias sino que aporta algunos comentarios.

Bruselas también aprueba la senda diseñada por Madrid para lograr ese objetivo, que pasa por alcanzar un 24 % en 2022, un 30 % en 2025 y un 34 % en 2027.

La contribución española para mejorar la eficiencia energética y reducir su consumo de energía primaria en 2030 en un 39,5 %, lo que Bruselas considera “suficiente” tanto en energía primaria como final.

La CE, que este miércoles presentó una estrategia para renovar 35 millones de edificios en el conjunto de la UE en la próxima década, señala también que el plan español incluye una serie de “acciones específicas” en edificios que incluye la renovación de 1,2 millones de inmuebles residenciales para 2030.

En materia de seguridad energética, España aspira a reducir su dependencia del 74 % en 2016 al 61 % en 2030, señala la CE, que dice respecto al mercado energético que el plan incluye “medidas suficientes” para acelerar su integración y un objetivo del 10 % de capacidad de interconexión con otros Estados miembros en 2020 y del 15 % en 2030.

El Ejecutivo comunitario no valora el objetivo de inversión prevista por Madrid en investigación, innovación y competitividad de hasta el 2,5 % del PIB anual y dice que identifica correctamente los objetivos, pero matiza que no se mencionan “plazos específicos ni objetivos cuantificados”.

La inversión final planificada por Madrid sería de 241.400 millones entre 2021 y 2030, de la que un 80 % correría a cargo del sector público y un 20 % del privado, con mayor “énfasis” en redes y electrificación y menos en renovables en comparación con el borrador del plan que ya había sido presentada a Bruselas.

“La justificación que da el Gobierno español es que no se necesitan mayores inversiones en renovables para alcanzar la contribución global del 42 %”, indica la CE, que agrega que el plan sólo aporta detalles de financiación en algunas políticas.

Las acciones para eliminar los subsidios a los combustibles fósiles también están “en línea” con lo esperado por Bruselas pese a que se mantendrán algunos mecanismos de capacidad para centrales eléctricas alimentadas con combustibles fósiles, como cobertura a las renovables.

La Comisión tampoco pone “peros” a las medidas para mejorar la calidad del aire, que juzga “coherentes”, pero sí detecta carencias en lo relativo a la transición energética hacia una economía descarbonizada y a sus efectos en el mercado laboral.

“El plan considera los aspectos de la transición justa y equitativa y proporciona información sobre los impactos sociales, laborales y de habilidades de una transición a una economía climáticamente neutra” y prevé la creación de 348.000 puestos de trabajo para 2030, pero “pasa por alto los posibles efectos sociales negativos distintos de la pobreza energética”, dice la CE.

“No incluye medidas para abordar los efectos sociales derivados de cambios en la demanda del mercado laboral (aparte de los relacionados con la estrategia de transición justa para la industria extractiva) o de medidas tributarias para impulsar la transición hacia el automóvil eléctrico”, apunta Bruselas.

Editado por Miriam Burgués