Bruselas quiere aprovechar el mar para descarbonizar la economía y destaca el potencial del hidrógeno verde en España

Dos tanques señalados con O2 (oxígeno) y H2 (hidrógeno), en las instalaciones de la primera planta de energía híbrida en Wittenhofe, cerca de Prenzlau (Alemania). EFE/BERND SETTNIK/Archivo

Bruselas/Madrid/París (EuroEFE).- La Comisión Europea quiere aprovechar el mar para contribuir a la descarbonización de la economía en 2050 y aspira a multiplicar por 25 la generación energética en las costas de la UE con tecnología eólica y solar, pasando de 12 gigavatios de capacidad en la actualidad a 300 GW a mitad de siglo. Con respecto a España, Bruselas cree que tiene una “posición envidiable” para aprovechar el hidrógeno verde. La polución atmosférica le resta a la UE un 4,9 % del PIB y un 4,3 % a España, según cálculos de la OCDE.

Multiplicar por 25 la energía “offshore” de la UE en 2050

Ese “ambicioso” objetivo, que precisará de 800.000 millones de euros de inversiones en plataformas solares flotantes y turbinas eólicas, entre otras, y ocupará el 3 % de las aguas europeas, es el objetivo de la estrategia sobre la energía generada fuera de la superficie terrestre (offshore) presentada este jueves por la Comisión Europea.

“La UE tiene todo lo que necesita para hacer frente al desafío. La energía renovable en alta mar ya es una verdadera historia de éxito en Europa”, declaró en rueda de prensa el vicepresidente de la Comisión Europea responsable del Pacto Verde, Frans Timmermans, que marcó como meta intermedia llegar a 40 GW en 2030.

Conseguir veinticinco veces más energía de alta mar en treinta años requerirá mejorar las cadenas de suministro, desde la manufactura hasta la infraestructura portuaria, pasando por formar y contratar mano de obra cualificada, señala la Comisión, que quiere ir afinando los detalles de su estrategia con “todos los agentes del sector”, incluida la comunidad científica.

 

La patronal sectorial WindEurope, que aspira a que el viento sea la “primera fuente de electricidad consumida en la UE hacia 2040”, celebró la estrategia comunitaria y subrayó que será necesario pasar de una capacidad de producción actual de turbinas de 3 a 18 GW.

La CE también ayudaría “a movilizar fondos relevantes” para desarrollar el sector, incluyendo dinero de la partida presupuestaria de cohesión, del sistema de comercio de emisiones de CO2 o del paquete de recuperación para superar la crisis del coronavirus.

El plan de la Comisión no incluye propuestas legislativas concretas, pero Bruselas sugiere revisar las normas sobre el mercado eléctrico, las ayudas de Estado en materia energética y medioambiental y las leyes sobre energías renovables.

Posición envidiable de España para aprovechar el hidrógeno verde

Sobre España Timmermans ha dicho que tiene un “posicionamiento envidiable” para aprovechar la oportunidad que supone el hidrógeno verde por su potencial en renovables, especialmente en solar y eólica, y por su posición geográfica.

Ha sido a través de un videomensaje, en la jornada “Hidrógeno renovable: una oportunidad para España”, que ha inaugurado el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez.

El Ejecutivo español destinará 1.500 millones de euros hasta 2023 al desarrollo del hidrógeno verde en el país, según Sánchez, quien ha asegurado que España es el país europeo con más potencial de producción de este vector energético.

 

Timmermans ha destacado que España puede jugar un “papel central” y ha señalado que el plan de recuperación europeo será un catalizador para inversiones.

Ha explicado que más de un tercio se invertirá en recuperación sostenible y el hidrógeno renovable cumple con todos los requisitos para beneficiarse de los fondos europeos.

El vicepresidente ejecutivo de la CE ha precisado que si Europa quiere alcanzar la neutralidad climática en 2050, el hidrógeno será una de las claves, y ha manifestado que esta región puede liderar el hidrógeno verde. Asimismo ha agradecido la “gran inversión” que está haciendo España en políticas climáticas.

Ha subrayado que Europa es el único continente con un mercado del hidrógeno existente y ha recordado que en julio la CE publicó la estrategia europea del hidrógeno, que va a consolidar el liderazgo en energías renovables.

Timmermans, que ha recordado la importancia del hidrógeno en la industria pesada, ha indicado que en la estrategia se contempla que Europa cuente con 40 gigavatios (GW) en electrolizadores en 2030, un objetivo que, ha dicho, sólo será posible con el esfuerzo de los estados miembros y del sector privado, por lo que se ha creado una alianza europea de hidrógeno renovable.

Ha añadido que el hidrógeno es clave para una economía europea fuerte, competitiva y sostenible, y que la CE comparte la visión española de que el hidrógeno será un facilitador de la transición energética.

En su opinión, los fondos europeos pueden dar un impulso importante y ha asegurado que en España es posible crear un ecosistema del hidrógeno.

La polución atmosférica le resta a la UE un 4,9 % del PIB y un 4,3 % a España

La contaminación atmosférica le costó al conjunto de la UE más de 600.000 millones de euros en 2017, lo que equivale al 4,92 % de su producto interior bruto (PIB), y un 4,31 % a España, según los cálculos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

El grueso de esas cifras, que datan de 2017, se explica por la mortalidad causada por la contaminación, pero a eso hay que añadir los daños en la calidad de vida, la pérdida de productividad de las personas que caen enfermas y el aumento de los gastos sanitarios, explicó este jueves la OCDE en un informe sobre la salud en Europa.

El costo económico relativo en los 31 países europeos analizados (los 27 de la UE más Reino Unido, Suiza, Noruega e Islandia) suele coincidir con el impacto sanitario que tiene en cada uno de ellos.

Los países que más sufren económicamente por la contaminación atmosférica son todos antiguos miembros del bloque soviético: Bulgaria (le restó un 13,16 % del PIB en 2017), Hungría (9,88 %), Croacia (9,44 %), Rumanía (9,29 %), Letonia (9,18 %) y Lituania (8,49 %)

El costo económico fue del 5,75 % del PIB para Italia, del 5,55 % para Alemania, también por encima de la media, del 4,31 % para España, del 4,15 % en Reino Unido o del 3,27 % para Francia. Los datos menos malos son en su inmensa mayoría los de países nórdicos: Suecia (2,46 % del PIB), Irlanda (2,33 %), Finlandia (2,26 %) e Islandia (1,85 %).

Globalmente, la polución provocó entre 168.000 y 346.000 muertes prematuras en la UE en 2018 con una media de 79 fallecimientos por cada 100.000 habitantes. España, con 52, se sitúa pode debajo del promedio europeo, mientras que la mortalidad fue particularmente elevada en Bulgaria (177 muertes por cada 100.000 habitantes), Hungría (134), Rumanía (128), Croacia (124), Polonia (122) y Grecia (110).

También por debajo estaban Alemania (76), España (52), Francia (51), Reino Unido (50), Suiza (41), Finlandia (31), Suecia (31), Irlanda (27), Noruega (26) e Islandia (17).

Editado por Miriam Burgués