Caos en el Canal de la Mancha tras reabrir la frontera franco-británica

Camiones se agolpan a la entrada del Puerto de Dover, este miércoles en Reino Unido. La reapertura del tráfico en el Canal de la Mancha este miércoles, tras 48 horas de cierre por la aparición de una nueva cepa del coronavirus, provocó escenas de caos a ambos lados de la frontera franco-británica, por la escasez de los test contra la COVID-19 que exigen las autoridades galas. EFE/ Facundo Arrizabalaga

París/Londres, 23 dic (EFE).- La reapertura del tráfico en el Canal de la Mancha este miércoles, tras 48 horas de cierre por la aparición de una nueva cepa del coronavirus, provocó escenas de caos a ambos lados de la frontera franco-británica, por la escasez de los test contra la COVID-19 que exigen las autoridades galas.

Las principales escenas de tensión se vivieron en el lado británico, donde se agolpan desde hace tres días miles de camioneros, que vieron con frustración como el anuncio de la apertura de la frontera no se hacía efectivo por la falta de diagnósticos.

En el lado francés, donde hay menos camiones, el tráfico de transbordadores se mantuvo perturbado. El primer ferri con dirección a Calais, en el norte de Francia, salió poco después de la medianoche, cuando se hizo efectivo el restablecimiento de conexiones con el Reino Unido, con la condición de que los viajeros presenten un test negativo de la Covid, de PCR o antígenos, siempre que sensibles a la nueva cepa detectada en territorio británico.

Solo ciudadanos del espacio europeo o residentes en Francia, personas en tránsito, transportistas y personal relacionado con el tráfico de mercancías pueden atravesar la frontera, así como ciudadanos de otros países para regresar a sus domicilios.

Los primeros camiones llegaron a Calais sobre las 03:30 hora local (02:30 GMT), mientras que el tráfico de los trenes lanzadera no comenzó hasta las 07:00 GMT.

En el caso del túnel bajo el Canal de la Mancha, la empresa señaló que las autoridades británicas estaban realizado test rápidos en la estación inglesa de Folkestone, de dónde salen los trenes, que en este primer día tenían una frecuencia de dos o tres cada hora.

TRENES CANCELADOS

El tráfico de los trenes para pasajeros, con destino a París pero también a Bélgica y Países Bajos, también se retomó durante la noche aunque algunas conexiones fueron canceladas por la compañía y muchos viajeros tuvieron que anular sus billetes por no disponer todavía de un diagnóstico.

Fuentes de la Prefectura del Norte de Francia indicaron a EFE que el tráfico en las autopistas que enlazan con la Mancha era esta mañana fluido, tras la llegada de los primeros camiones.

Dada la confusión al otro lado del Canal de la Mancha, los transbordadores que salían de Calais quedaron inmovilizados durante un par de horas, según informó el diario regional La Voix du Nord a primera hora de la tarde.

Para aligerar la situación y acelerar los test, el Ejército británico se unió al personal sanitario del país.

El ministerio británico de Transporte (DfT, en inglés) informó de que más de 5.000 camiones están aparcados en una instalación cercana a Dover donde han empezado a hacerse los test.
“Pedimos a los camioneros que no viajen a Kent hasta nuevo aviso mientras trabajamos para aliviar la congestión en los puertos. Las pruebas han empezado”, señaló el DfT en un comunicado.

CAMIONEROS A LA ESPERA

El camionero español Javier Laredo dijo, en conversación telefónica con Efe, que tiene aparcado su camión en una plantación agrícola de la localidad de Walton Abbey, a las afueras de Londres, a la espera que se reduzca la fila de vehículos que van hacia a Dover, que estimó en 34 kilómetros.

Esta planta agrícola, a la que hace unos días había traído una carga de pimientos y berenjenas de Almería, le ha facilitado instalaciones sanitarias. En su vehículo lleva latas de conservas, agua y comida precocinada, según contó.

El ministro de Comunidades, Robert Jenrick, admitió a la cadena Sky News que puede llevar “varios días” solucionar la congestión en Dover, ya que hay camioneros en la autopista, en aparcamientos y en una pista aérea local.

Por esta época del año se estima que unos 10.000 camiones cruzan cada día entre Dover y Calais, en Francia, para transportar alimentos frescos y otras mercancías por las fiestas navideñas.

Algunos camioneros varados en Dover protagonizaron este miércoles forcejeos con la policía ante la clara frustración de los camioneros, muchos de ellos obligados a pasar tres noches en sus vehículos y sin acceso a instalaciones sanitarias.

Los supermercados, en tanto, no descartan el desabastecimiento de algunos alimentos frescos, como la fruta, por la situación creada en el principal punto del transporte de mercancías.

Editado por Miriam Burgués