Científicos europeos se suman a la lista de detractores del plan de regadíos

Científicos europeos se suman a la lista de detractores del plan de regadíos

En la imagen de archivo, varios flamencos en la marisma de Doñana. EFE/MIGUEL VAZQUEZ /Archivo

Sevilla (EuroEFE).- Científicos del CSIC y de otras instituciones europeas han alertado este lunes de los problemas para Doñana del plan de ampliación de regadíos, ya que el deterioro del acuífero podría conducir al colapso del ecosistema por su incapacidad para amortiguar los efectos del cambio climático.

En una carta publicada en la prestigiosa revista Nature Ecology and Evolution, científicos del CSIC y de instituciones europeas de otros cuatro países se suman a la lista de detractores, alertando del «riesgo extremo» que supone esta decisión política para la persistencia de este singular espacio y su presumible impacto sobre el conjunto de la biodiversidad europea.

«Es posible que tengamos las competencias para decidir en lo referente al territorio, pero en ningún caso somos propietarios de los millones de aves originarias de otros países europeos que se concentran en Doñana y que, sin lugar a dudas, se verían negativamente afectadas por esta regularización», explica Carlos Camacho, investigador del IPE-CSIC y primer firmante de la carta.

Advierten de que la extracción de aguas subterráneas para abastecer a las urbanizaciones turísticas de la costa y, en mayor medida, para alimentar la desmesurada expansión de la superficie ocupada por invernaderos –un 500 % mayor en los últimos 25 años– está reduciendo la cantidad de agua disponible para las lagunas y marismas, con efectos dramáticos sobre sus ciclos normales de inundación.

En los últimos años, además, la escasez de precipitaciones que recargan el acuífero está empeorando la situación, explican los investigadores en la carta, en la que advierten de que la acción conjunta de estos dos factores está reduciendo la capacidad de recuperación del acuífero y podría empujar al ecosistema a una situación de colapso si no se toman medidas urgentes.

La carta aclara que la persistencia a largo plazo de Doñana tal como se conoce pasa por reducir la cantidad actual de extracciones de aguas subterráneas para mejorar la recuperación del acuífero y, con ello, su capacidad de respuesta ante futuros retos climáticos.

“Nuestro control sobre factores globales, como el cambio climático, es limitado, pero sí podemos actuar sobre agentes locales, como la cantidad de agua extraída o el uso de fertilizantes, para mantener el sistema en buen estado”, enfatiza Andy J. Green, profesor de investigación en la EBD-CSIC y especialista en el estudio de ecosistemas acuáticos.

Añade que «es esperable que los niveles del acuífero y la calidad de sus aguas decrezcan cada año si se mantiene la actual dinámica de extracciones y uso de fertilizantes, por lo que cualquier aumento en el territorio regable, por pequeño que sea, contradice todas las recomendaciones de conservación basadas en datos científicos”.

El acuífero es posiblemente el mayor, pero no el único, de los problemas de Doñana.

«La Unesco ya identificó, más allá del cambio climático que opera de forma global, otras grandes amenazas locales para este lugar catalogado como Patrimonio Mundial de la Humanidad”, explica Juan José Negro, profesor de investigación en la EBD-CSIC.

Se trataría del dragado de profundidad del Guadalquivir, el almacenamiento de gas en el subsuelo y la reapertura de la mina de Aznalcóllar, aunque «todo lo anterior son riesgos afortunadamente no consumados; la sobreexplotación del acuífero es, sin embargo, una realidad que lleva décadas en marcha».

Los científicos que firman la carta demandan al Gobierno andaluz que abandone de inmediato su plan de aumentar la superficie regable del entorno de Doñana que, en último término, daría acceso a derechos de usos de agua a más regantes.

Esta, reclaman, es la única manera de evitar un daño aún mayor sobre este singular espacio protegido y sobre la conservación de una biodiversidad única en Europa.

La propuesta aprobada el pasado febrero por el Parlamento de Andalucía para ampliar el territorio regable del entorno de Doñana y, de esta manera, regularizar la situación de los usuarios de pozos ilegales en 1.500 hectáreas de terreno de secano ha sido rechazada por el Ministerio para la Transición Ecológica, la Unesco, la Comisión Europea y varias organizaciones conservacionistas.

A principios de abril, una coalición de 30 organizaciones ambientales europeas envió una carta al Parlamento Europeo (PE) para denunciar la propuesta.

En la misiva, las organizaciones mostraron su preocupación por la «inminente y grave amenaza» que se cierne sobre el mayor humedal de Europa, y pidieron al Parlamento que haga uso de sus competencias y denuncie el grave ataque a este humedal de esta propuesta de ley, que podría constituir además un precedente negativo para la aplicación de la normativa comunitaria medioambiental.

Por su parte, la Comisión Europea trasladó a España su «honda preocupación» por esta cuestión y amenazó con acudir a la Justicia europea reclamando multas por medidas que «agravarían la situación» del parque nacional.

La advertencia la plasmó en una carta, a la que tuvo acceso EFE, firmada por la directora general de Medio Ambiente del Ejecutivo comunitario, Florika Fink-Hooijer, y enviada al embajador permanente ante la Unión Europea (UE), Marcos Alonso.

En la misiva, Bruselas señala que la ley impulsada por el gobierno andaluz supondría «en la práctica la regularización de hasta 1.460 hectáreas de cultivos de regadío que no cuentan con los perceptivos permisos».

«Le ruego transmita a sus autoridades nuestra honda preocupación por las posibles repercusiones que, de prosperar su tramitación, dicha propuesta tendría», continúa, para después alertar de que «una nueva regularización de áreas de regadío» tendría el «riesgo» de provocar un «efecto llamada que genere mayores impactos adversos».

Asimismo, la Comisión recordó que el Tribunal de Justicia de la UE (TJUE) ya condenó a España en junio de 2021 por no tomar las medidas necesarias para garantizar la protección de los humedales de Doñana y las autoridades comunitarias están evaluando el cumplimiento de dicho fallo.

Editado por M.Moya