Una comisión de la Eurocámara avala exigir a los países recortes más exigentes en las emisiones de CO2

Una comisión de la Eurocámara avala exigir a los países recortes más exigentes en las emisiones de CO2

Vista del Parlamento Europeo en Bruselas en una imagen de archivo. EFE/EPA/OLIVIER HOSLET

Bruselas (EuroEFE).- La Comisión de Medio Ambiente y Salud Pública del Parlamento Europeo respaldó este martes la normativa que exigirá a los países reducciones más exigentes de sus emisiones de CO2 para contribuir a que el bloque cumpla con el objetivo de recortarlas un 55 % para 2030.

La comisión parlamentaria fijó este martes su posición negociadora sobre una serie de medidas que forma parte del paquete bautizado Fit for 55, con el que la UE quiere avanzar en su transición ecológica hacia la neutralidad climática a mitad de siglo.

Antes de que comiencen las negociaciones de cada una de las normativas con los Estados miembros, estas líneas rojas tendrán que ser confirmadas en la sesión plenaria de la Eurocámara prevista para principios de junio.

En concreto, los eurodiputados avalaron elevar el objetivo de reducción de emisiones de los Estados miembros al final de esta década desde el 30 % vigente hasta el 40 % actual para edificios, el transporte por carretera y marítimo nacional, la agricultura, los residuos y las pequeñas industrias que no forman parte del sistema de comercio de emisiones ETS.

En el caso de España, la actualización supone elevar la meta nacional desde el 26 % de la actualidad hasta el 37,7 %, un objetivo inferior al 50 % de Alemania y Dinamarca, el 47,5 % de Francia o el 43,7 % de Italia, pero superior, por ejemplo, al 12,7 % de Rumanía o el 10 % de Bulgaria.

La Comisión de Medio Ambiente también respaldó la reforma del sistema europeo de comercio de emisiones (ETS, en inglés), cuyas emisiones de gases de efecto invernadero deben reducirse un 61 % en comparación con los niveles de 2005.

Los eurodiputados pidieron acelerar la reducción de derechos de emisión dentro del ETS y abogaron también por extenderlo al transporte marítimo para que cubra la totalidad de las emisiones de todas las rutas europeas desde 2024 y la mitad de las emisiones de las internacionales desde ese mismo año y hasta el final de 2026.

Con respecto al nuevo ETS que propuso la Comisión Europea, los eurodiputados están a favor de ponerlo en marcha el 1 de enero de 2025 para edificios y transporte por carretera, pero siempre que excluya a los hogares y el transporte privado al menos hasta 2029.

En otro voto, la comisión europarlamentaria respaldó la puesta en marcha del llamado mecanismo de ajuste en frontera o CBAM, que busca gravar las importaciones a la UE de productos con huella de carbono, pero introdujeron modificaciones encaminadas a que el proyecto sea más ambicioso.

Así, defienden su creación a partir del 1 de enero de 2023 con un periodo de transición hasta finales de 2024, de forma que sea «totalmente aplicable» ya en 2030, cinco años antes que la fecha propuesta por Bruselas. Entre los sectores cubiertos piden añadir los químicos orgánicos, los plásticos, el hidrógeno y el aluminio.

Por último, los eurodiputados aprobaron su posición negociadora con respecto al reglamento sobre el uso de la tierra y la silvicultura (LULUCF), que recoge la acción de sumideros naturales de emisiones de CO2 como los bosques y cuya contribución podría elevar al 57 % el objetivo para 2030.

La comisión de Medio Ambiente respaldó en este sentido que los sumideros naturales reduzcan 50 millones de toneladas adicionales de CO2 en términos netos y abogaron por introducir objetivos nacionales intermedios cada cinco años.

Editado por M.Moya