Inundaciones devastadoras dejan más de cien muertos en Alemania y una veintena en Bélgica

Devastación tras las inundaciones en Bad Neuenahr-Ahrweiler (Alemania). EPA-EFE/FRIEDEMANN VOGEL

Berlín/Bruselas (EuroEFE).- Las inundaciones que sufre el oeste de Alemania alcanzaron ya dimensiones históricas, con más de un centenar de víctimas mortales y un panorama devastador en un país acostumbrado a luchar contra las crecidas de sus ríos, pero superado por la emergencia climática. En Bélgica, mientras tanto, las lluvias torrenciales han dejado ya 20 personas fallecidas y otras tantas desaparecidas, así como miles de afectados y enormes daños materiales en el sur del país que aún deben ser cuantificados.

Alemania confirmó este viernes 106 víctimas mortales, una cifra que tanto las autoridades regionales de las zonas afectadas como el Gobierno de la canciller Angela Merkel dan por sentado que aumentará, puesto que cientos de personas siguen desaparecidas.

“Cuando se retiren las aguas se visibilizará la dimensión de la tragedia”, advirtió en un mensaje institucional el presidente del país, Frank-Walter Steinmeier. Es hora de responder desde la “unidad nacional”, añadió, y no de “decepcionar” las expectativas de quienes lo han perdido todo.

La catástrofe que se ha abalanzado sobre amplias zonas de los “Länder” de Renania del Norte-Westfalia y Renania Palatinado evidencian la necesidad de “luchar con determinación” contra la crisis climática, advirtió Steinmeier.

 

ALERTA CLIMÁTICA

El mensaje del presidente coincide con los pronunciamientos mayoritarios procedentes del espectro político alemán, sea el bloque conservador de Merkel, sus socios socialdemócratas -el partido de Steinmeier, pese a que formalmente dejó en suspenso su militancia al asumir el cargo- y, obviamente, los Verdes.

Son inundaciones “de magnitud histórica”, en palabras del primer ministro de Renania del Norte-Westfalia, Armin Laschet, aspirante conservador a suceder a Merkel en la cancillería tras las elecciones generales del próximo septiembre. Su “Land”, el más poblado del país, está acostumbrado a las crecidas del Rin, del Ruhr y de otros grandes ríos. Pero no para afrontar el desbordamiento general de sus múltiples afluentes, advirtió.

“Debemos hacer a Renania del Norte-Westfalia más preparada para responder a la crisis climática”, insistió Laschet, al que los sondeos sitúan en primer lugar en intención de voto ante los comicios nacionales, seguido de los Verdes.

“Hay que avanzar hacia la neutralidad climática”, enfatizó el líder regional a propósito del vínculo entre la catástrofe, la crisis climática y las recientes iniciativas alemana y europea para contrarrestar sus consecuencias.

Nadie, ni en el Gobierno federal ni en los regionales, aventura evaluaciones finales, ni de víctimas ni de daños materiales.

La policía teme que la cifra siga aumentando, aunque también se confía en que muchos de los desaparecidos puedan ser localizados con vida. La telefonía móvil colapsó anoche en amplias zonas y puede que ése sea el motivo les ha impedido comunicarse hasta ahora.

IMÁGENES DEVASTADORAS

Sólo en Renania del Norte-Westfalia, con unos 18 millones habitantes, quedaron anegados un total de 25 municipios o distritos. Los múltiples afluentes de los grandes ríos son incapaces de absorber los caudales de agua recibidos por las fuertes lluvias de estos últimos días; en varios puntos del “Land” la situación es dramática, con diques a punto de resquebrajarse y enormes corrimientos de terreno.

Las devastadoras inundaciones han provocado cortes de carreteras y vías férreas. El tráfico ferroviario en Renania del Norte-Westfalia (NRW) y Renania-Palatinado sigue gravemente afectado y muchos trayectos están interrumpidos completa o parcialmente.

En NRW se han visto afectados 600 kilómetros de vías férreas. Los trenes de cercanías en muchas partes o no funcionan o funcionan solo parcialmente, y cuando las condiciones de las carreteras lo permiten se ofrecen autobuses como alternativa.

También ha habido cortes en autopistas y carreteras. Al menos dos trayectos de autopista están interrumpidos, uno de ellos la A1, que conecta el norte del país con el oeste ahora golpeado por las inundaciones.

Durante este viernes se fueron conociendo detalles de la medida de la catástrofe, como el derrumbe de varias casas en Erftstadt-Blessem, cerca de Colonia, que causó varios muertos, o el fallecimiento de doce personas con discapacidad que no pudieron ser rescatadas de la residencia en la que vivían.

Los medios locales muestran imágenes impactantes del estado en el que han quedado numerosas localidades de las zonas afectadas: casas arrancadas de sus cimientos, puentes rotos, vehículos amontonados en las calles repletas de escombros, barro y grandes corrimientos de tierra causados por la violencia de las aguas.

La inestabilidad meteorológica no se circunscribe al oeste del país, puesto que los servicios de predicción de la capital, Berlín, pronostican que a la ciudad llegarán en la tarde del viernes fuertes lluvias y vientos, aunque en principio no se prevé que con la violencia con la que sacudieron a los “Länder” occidentales.

CATÁSTROFE TAMBIÉN EN BÉLGICA

Por otro lado, el primer ministro belga, Alexander de Croo, dijo que las inundaciones “pueden ser las más catastróficas que haya visto” Bélgica y decretó un día de duelo nacional para el próximo martes.

La ministra del Interior, Annelies Verlinden, informó de que nueve de los fallecidos aún no han podido ser identificados y que “sigue sin descanso la búsqueda” de los desaparecidos y advirtió de que las cifras podrían evolucionar en los próximos días.

Las inundaciones provocadas por las fuertes lluvias, que comenzaron el miércoles y han ido amainando a lo largo de la jornada de hoy, han obligado además a evacuar a “miles de personas” y “muchas más” han sufrido daños materiales que solo podrán ser cuantificados en los próximos días, según la ministra.

Las región meridional de Valonia y la provincia flamenca de Limburgo, colindante con Alemania, son las más afectadas por unas lluvias están causando también devastación en Alemania, dónde hay más de cien muertos y cientos de desaparecidos, e importantes daños en Luxemburgo y Países Bajos, dónde por el momento no hay que lamentar víctimas mortales.

En la provincia de Lieja, la más perjudicada por las crecidas de los ríos Mosa, Ourthe, Ambleve o Vresde y sus afluentes, las precipitaciones alcanzaron una intensidad que se da una vez cada 200 años, casi tres veces superior a lo habitual en la zona, según el Instituto Meteorológico belga.

Aunque los caudales han aminorado a lo largo de la jornada, el Ejecutivo advirtió de que la situación “sigue siendo crítica” en algunos puntos de la provincia de Brabante Valón y de Limburgo, dónde este viernes se abrió una grieta en un dique que las autoridades intentan reparar contrarreloj.

DAÑOS MATERIALES POR CUANTIFICAR

Las inundaciones han dejado sin electricidad a más de 41.000 hogares, obligado a cortar carreteras y el tráfico ferroviario el sur del país, provocado el derrumbe de al menos una decena de viviendas y amenazan con hacer colapsar otras infraestructuras.

Los medios de comunicación muestran imágenes de viviendas derrumbadas, comercios anegados de agua, coches y escombros apilados tras ser arrastrados por la corriente y vecinos intentando salvar sus pertenencias o abandonando sus hogares por el tejado.

El Gobierno, que ha iniciado el proceso para declarar las áreas inundadas zona catastrófica, advirtió hoy de que llevará aún varios días restablecer totalmente el servicio de transportes y energético.

“Los daños serán enormes y los bienes de muchas personas han desaparecido. El camino será largo y difícil”, dijo la ministra del Interior, quien agradeció las muestras de solidaridad que se están dando en todos los puntos del país con la organización de donaciones y recogida de bienes de primera necesidad para los afectados.

A falta de cuantificar los daños, el ministro-presidente de Valonia, Elio di Rupo, anunció ya varias ayudas a los afectados: un préstamo inmediato a cada siniestrado de hasta 2.500 euros a través de los ayuntamientos, préstamos de hasta 50.000 euros sin intereses para autónomos y empresas, una dotación de 2,5 millones de euros que canalizarán los municipios para las acciones más urgentes y el desbloqueo de 5 millones de euros para actividades de limpieza de las zonas afectadas.

El Gobierno belga agradeció el apoyo de Francia, Italia y Austria, que han enviado 250 profesionales de salvamento, 20 embarcaciones y varios helicópteros, y abordará con la Comisión Europea las posibilidades de ayudas financieras a los afectados.

Editado por Miriam Burgués