Los bosques de Rumanía, fuente de biodiversidad y recurso para la “mafia de la madera”

Rumanía

Tala ilegal de pinos en los Cárpatos de Rumanía, en una imagen de archivo. [EA.com]

Bucarest (Rumanía/EURACTIV.ro).- Rumanía posee la mayor superficie de bosques vírgenes de toda la Unión Europea (UE). Albergan a un gran número de especies animales y vegetales, incluidos carnívoros que desaparecieron de Europa occidental hace mucho tiempo. No obstante, muchos de los bosques primarios están ahora en peligro por la tala ilegal.

La situación es tan grave que el corredor de ultramaratones (o distancia ultra) de Rumanía, Andrei Roșu, ha querido que se conozca este problema a través de Facebook.

“Por supuesto que uno se siente impotente cuando se ven estas cosas”, asegura Roșu en un breve vídeo rodado en las montañas de Șureanu, donde antes había un bosque, y ahora se ve una pradera con hierba alta sembrada de tocones de árboles.

Roșu, conocido por su participación en ultramaratones y competiciones estilo “Ironman”, corrió el “Maratón de los no-Bosques”, una carrera en solitario organizada por el Fondo Mundial para la Naturaleza de Rumania (WWF) para llamar la atención sobre la tala ilegal. El Fondo Mundial para la Naturaleza está tratando de convencer a las autoridades para que modifiquen la legislación sobre la tala y se combata el robo de madera.

“Podemos firmar la petición lanzada por el WWF y presionar todavía más a las autoridades, con la fuerza que nos dan las firmas, para que cambien la ley – el sistema de medición y venta de madera- que apliquen castigos más severos y hagan que se cumpla la legislación para quienes talan ilegalmente”, explica Roșu.

En un informe de Greenpeace de 2018 se denunciaba que en Rumania se estaban talando franjas enteras del bosque primigenio más grande de Europa.

Pero incluso si la legislación pone coto a la deforestación de laderas enteras de bosques, como se ha hecho en anteriores ocasiones, a Rumanía le sigue faltando un sistema adecuado de vigilancia y evaluación de los bosques, al tiempo que las sanciones para quienes roban madera son moderadas. Por ello, el WWF de Rumanía pide cambios radicales en la protección de los bosques y en la medición de la madera para reducir la tala ilegal.

No es sorprendente que la Comisión Europea haya abierto un procedimiento de infracción porque las autoridades rumanas no han podido detener la tala ilegal de madera, permitiendo así la introducción en el mercado europeo de troncos cortados ilegalmente.

“Las autoridades nacionales no han podido controlar eficazmente a las empresas (de la madera) ni aplicar las sanciones adecuadas. Las incoherencias de la legislación nacional no permiten a las autoridades rumanas controlar grandes cantidades de madera talada ilegalmente”, aseguraba la Comisión Europea en febrero de 2020.

Según el Inventario Forestal Nacional (IFN) de Rumanía, cada año se pierden 38 millones de metros cúbicos de madera de los bosques nacionales. Sin embargo, el Instituto Nacional de Estadística rumano asegura que el volumen explotado por los operadores forestales es inferior a 18 millones de metros cúbicos.

Falta de datos

Esa diferencia de 20 millones de metros cúbicos es interpretada por algunas organizaciones de protección del clima como el volumen real de la tala ilegal en el país. Pero el cálculo no es del todo correcto, explica Radu Melu, director del departamento nacional de bosques de WWF en Rumanía.

“El inventario no tiene como objetivo recoger los datos sobre la tala ilegal, sino que pretende indicar una tendencia, una evolución de los bosques”, dice. “Pero incluso si se talaran 38 millones de metros cúbicos, en comparación con el actual crecimiento anual del bosque, que según datos del IFN es de 56 millones de metros cúbicos, seguiríamos dentro de los márgenes de  la sostenibilidad forestal”, señaló.

Otro problema, según el representante del WWF, es que “los bosques talados ya no están, por así decirlo, ‘afeitados’, ya que gran parte de la madera talada sigue en una zona umbría y está ‘libre de impuestos’”.

Sin embargo, el nuevo director de Romsilva, Teodor Țigan, asegura que, en realidad, la superficie forestal de Rumanía ha aumentado en las últimas décadas, al tiempo que acusa a las ONG de luchar por intereses extranjeros, lo cual provocó duras críticas por parte de Mihai Goțiu, diputado del partido liberal USR.

“¡Se te ha nombrado al frente de Romsilva para que luches contra los ladrones, no junto a los activistas (medioambientales)!” Goțiu escribió en un mensaje en Facebook, en el que exigía la dimisión de Țigan de la empresa estatal que gestiona casi la mitad de los bosques de Rumanía.

“Perdemos cientos de millones de euros anuales por el robo en los bosques. Por no hablar de los daños colaterales, casi imposibles de cuantificar económicamente”, aseguró Goțiu, ex periodista y desde hace mucho tiempo muy activo luchador en pro de los bosques.

Sin embargo, a pesar de la tala ilegal, los datos del IFN muestran un aumento de la superficie forestal en comparación con enero de 1990, de hasta unos siete millones de hectáreas.

“Los bosques se están regenerando, y a veces también vemos que aparecen de forma natural en zonas que antes eran pastos”, explica Melu, del WWF.

Los silvicultores, asegura, regeneran el bosque según un plan de gestión basado en la edad de los árboles: “Biodiversidad” también significa “biodiversidad de la edad”. El secreto de la biodiversidad viene dado por un mosaico de edades en el bosque, que permite el desarrollo de una amplia gama de especies”.

Especies silvestres amenazadas

Los hábitats forestales todavía intactos en los Cárpatos, en el norte de Rumania, son uno de los últimos bastiones de los grandes carnívoros en Europa. Rumania es uno de los pocos países europeos en los que el oso, el lobo y el lince nunca han desaparecido.

Pero incluso si la naturaleza trabaja en pro de los bosques, la biodiversidad está amenazada por la tala ilegal. Un reciente documental de ARTE muestra que los madereros no se alejan de los parques nacionales, como en el Valea Ursului [Valle de los Osos] en las montañas de Apuseni.

“Al principio, los árboles desaparecen, luego los animales. Aquí, en Valea Ursului, después de la tala, ya no he visto ninguna huella de oso”, explicó en el documental Horea Petrehuș, un representante de la ONG Valori Superioare (Valores Superiores).

Por el contrario, en Băile Tușnad, un balneario al otro lado de Transilvania, los osos son frecuentes en las calles.

“A partir de las 6 de la tarde ya no salimos de casa, sólo se puede salir de aquí en coche”, explicó un residente a ProTV en junio.

Problemas con Natura 2000

La Comisión Europea ha abierto otro procedimiento de infracción porque Rumania no ha adoptado medidas suficientes para gestionar su red Natura 2000, una red de áreas protegidas para especies y hábitats de alto valor en Europa.

Según la Comisión, Rumania no ha designado hasta ahora zonas especiales de conservación y no ha establecido de manera general y sistemática objetivos y medidas de conservación detallados para cada lugar.

Además, se han perdido algunos hábitats forestales protegidos dentro de los sitios Natura 2000, violando así las directivas sobre hábitats y aves, según señaló el ejecutivo de la UE.

Para la UE, la diversidad biológica y la protección del medio ambiente son asuntos de la máxima importancia, dado que constituyen los pilares del Pacto Verde propuesto por la Comisión Europea presidida por Ursula von der Leyen. En mayo pasado, la Comisión adoptó una nueva estrategia sobre la diversidad biológica, en la que se proponían medidas y compromisos ambiciosos de la UE para luchar contra la pérdida de la diversidad biológica en Europa y en todo el mundo.

“Además de proteger al máximo todos los bosques primarios y vírgenes que quedan en la UE, la UE debe aumentar la cantidad, la calidad y la resiliencia de sus bosques, en particular contra los incendios, las sequías, las plagas, las enfermedades y otras amenazas que probablemente aumenten con el cambio climático”, se afirma en esa estrategia comunitaria.

“Para mantener su función tanto para la diversidad biológica como para el clima, todos los bosques deben conservarse en buen estado. Unos bosques más robustos pueden servir de apoyo para una economía más resiliente. También desempeñan un papel importante en el suministro de materiales, productos y servicios, que son fundamentales para la bioeconomía circular”, se afirma.

La Comisión propondrá una nueva estrategia forestal de la UE en 2021 y elaborará directrices sobre prácticas respetuosas de la biodiversidad en la forestación y reforestación, así como sobre el apoyo a una silvicultura más cercana a la naturaleza.

Además, seguirá desarrollando el Sistema de Información Forestal para Europa (FISE), que ayudará a producir evaluaciones actualizadas del estado de los bosques europeos y a vincular todas las plataformas de datos forestales en línea de la UE.

Con todo ello, está previsto que pronto se pueda disponer de datos más precisos sobre los bosques de Rumania, así como de información exacta sobre la tala, ya sea legal o de otro tipo.