Héctor Dominguis (SNE): Con datos cotejados, la nuclear es una energía verde

Energía nuclear es verde afirma el director del SNE

Fotografía de archivo de la central nuclear de Vandellòs (Tarragona). EFE/ Jaume Sellart

Madrid (EuroEFE).- La reciente proposición de la Comisión Europea (CE) de incluir el gas y la nuclear en la taxonomía de inversiones sostenibles ha avivado la controversia, tanto en Europa como en España, aunque, para el presidente de la Sociedad Nuclear Española (SNE), Héctor Dominguis, no existe ninguna duda: «Con datos contrastados, la nuclear es una energía verde».

En una entrevista con EFE, Dominguis asegura que el concepto de “verde” va más allá del de renovable y, en estos momentos, la descarbonización es el objetivo y el calentamiento global el enemigo a batir; «los que pretenden desviar el foco y cuestionan la nuclear como parte de la solución son los que deberían dar explicaciones».

Todas las fuentes de energía tienen impacto medioambiental y generan residuos, pero esto no es sinónimo de contaminar, «lo importante es cómo gestionar estas instalaciones o los posibles residuos generados para minimizar su impacto», señala el presidente de la SNE.

Pregunta.- ¿Qué piensa de la propuesta de la Comisión Europea de incluir la nuclear en la taxonomía verde?

Respuesta.- La Comisión encargó una evaluación del impacto de la nuclear, que concluye que tiene el mismo impacto en el medioambiente y en la salud de las personas que otras tecnologías incluidas en la taxonomía, que apoyan la mitigación del cambio climático. De hecho, junto la eólica, la nuclear es la energía que menos CO2 emite a la atmósfera, por lo tanto, tiene toda la lógica, desde el punto de vista científico y medioambiental, que se considere verde en la taxonomía de la UE; el criterio científico se ha impuesto a los planteamientos ideológicos y eso es algo que llevamos reclamando mucho tiempo para la toma de decisiones en España. Con esa decisión ganamos todos los europeos, no solo España, porque se nos da una herramienta más para combatir el cambio climático, para disponer de independencia energética y para contener los precios de la factura eléctrica.

P.- Los ecologistas señalan que dicha propuesta no ayudará a reducir las emisiones de la UE, porque desviará fondos que deberían ir a las renovables. ¿Está de acuerdo con ello?

R.- Lo que no entiendo es la postura de los que, ante una emergencia climática, niegan tecnologías que ayudan a descarbonizar la economía y a mejorar la sostenibilidad del planeta. ¿Cuál es su prioridad?; hay que tener en cuenta que muchos países en Europa cuentan con la nuclear en su planificación energética (Francia, Finlandia, Eslovaquia, Países Bajos, Polonia, etc.). Lo que está diciendo la CE a estos países, es que sus inversiones en nuclear tendrán el mismo impacto en el medioambiente que las renovables, y avala esas inversiones como verdes. Una vez demostrado que, tanto por emisiones como impacto medioambiental, la nuclear es equivalente a las renovables, decir que estos fondos solo deben de ir a energías limpias carece de criterio científico y responde a otros planteamientos.

P.- La ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, lamentó días atrás el «profundo error» de considerar la nuclear como verde.

R.- El error es prescindir de una energía necesaria para combatir el cambio climático, garantizar el suministro eléctrico y aportar independencia energética. Hoy, la nuclear aporta alrededor del 20 % de la electricidad que se produce en España, complementa a la generación renovable y, además, genera puestos de trabajo y mantiene un tejido industrial a su alrededor. Quizá lo que deberían es explicarnos por qué era tan urgente poner fecha de cierre a estas centrales y por qué España va a permitirse el lujo de despreciar un activo válido sin un criterio técnico que lo avale. España no está cumpliendo con los objetivos de crecimiento de energía renovable previstos en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima, e incluso si se cumplieran, necesitaríamos de una energía base para el desarrollo de las renovables. Pero no parece ser esto lo importante, sino decir que las nucleares sobran, sin importar las consecuencias.

P.- ¿Qué le parece que Francia y otros países europeos pongan en marcha nuevas centrales, mientras España se acerca al apagón nuclear?

R.- Me parece un grave error prescindir de unas centrales que están en perfecto estado de operación y pueden seguir operando de manera segura durante 40 años más. Mientras aquí la postura está enrocada en esta sinrazón, Francia amplía la vida de sus reactores a 60 años y Estados Unidos llega ya a 80 años para reactores que son de la misma tecnología que en España. No deberíamos perder de vista que, a día de hoy, las nucleares son la fuente de energía que más CO2 evita en España (20 millones de toneladas al año). Algo obvio, y que pasamos por alto, es que el sistema eléctrico español no es viable sólo con renovables, de hecho ningún país industrializado puede vivir hoy día solo de ellas, ni hay perspectivas en el futuro próximo, por lo tanto, ¿quién sustituirá el papel que juegan las centrales? ¿Dependeremos únicamente del gas? Sólo hay que ver el ejemplo de Alemania que, en el proceso de cierre de su parque nuclear, es el país europeo que más contamina en términos de CO2 y el que tiene la factura eléctrica media más cara de Europa, frente a Francia, uno de los países menos contaminantes, y con la factura eléctrica media más barata.

P.-Como presidente de la SNE, ¿cuál es su apuesta de futuro para luchar contra el cambio climático?

R.- Partiendo de la base de que hoy por hoy es necesario un mix energético que cuente con una energía base, que permita el desarrollo de las renovables (compensando su variabilidad e imprevisibilidad), esta fuente de energía base debe cumplir con tres requisitos: ser baja en carbono, aportar garantía de suministro e independencia energética, y con estos criterios, la nuclear es la que mejor puede complementar a las renovables.

Editado por Sandra Municio