José María González (APPA Renovables): La nuclear y el gas en la taxonomía «distraen» de los objetivos climáticos y energéticos

José María González (APPA Renovables) La nuclear y el gas en la taxonomía “distraen” de los objetivos climáticos y energéticos

Aerogeneradores en una imagen de archivo. EFE/Patrick Pleul / Archivo

Madrid (EuroEFE)-. La clasificación de las centrales nucleares y ciertas plantas de generación eléctrica a partir de gas como sostenibles en la taxonomía de la Comisión Europea (CE) puede «distraer» a los Estados miembros de la Unión Europea (UE) de sus propios objetivos climáticos y energéticos, así como a las entidades comprometidas a financiar este tipo de actividades, según apunta el director general de la Asociación de Empresas de Energías Renovables (APPA), José María González Moya.

«Teniendo en cuenta que la taxonomía únicamente incluye a las renovables como tal», es posible que «determinados flujos de financiación se puedan derivar a esas actuaciones, tanto en materia de gas como nuclear», explica González en una entrevista con EFE. No obstante, matiza, no lo ve «como algo dramático» o que vaya a tener «un impacto fuerte o directo» en la financiación del sector renovable.

Sin embargo, sostiene, lo que sí verían «con preocupación» es que esta modificación «también supusiera un cambio en el comportamiento de los consumidores», por lo que insiste en que no se puede lanzar el mensaje de que «consideramos verde o sostenible una energía que tiene un impacto fuerte sobre nuestro entorno«, apunta.

Desde APPA, califican de «error» la taxonomía, de una parte, «porque la energía nuclear, aparte de una contestación social fuerte y ciertas dudas en cuanto a su competitividad, tiene unos residuos que duran cientos de años» y, de otra, porque el gas, «aun siendo una tecnología de acompañamiento» que estará en nuestro mix energético los próximos años, es «una fuente emisora de CO2» que va contra los objetivos de descarbonización global.

Es por ello que defiende que «hoy en día las renovables son la forma de producción de energía más barata y las únicas que realmente son sostenibles y verdes», y que ese es el verdadero mensaje que hay que lanzar «tanto a esas industrias como a nivel particular».

EL ALMACENAMIENTO, ASIGNATURA PENDIENTE

José María González Moya, director general de APPA Renovables.

José María González Moya, director general de APPA Renovables. EFE/APPA Renovables


En esta línea, augura «un futuro prometedor» a medio y largo plazo para las renovables: «Hay cierto consenso a nivel social, político, empresarial e, incluso, a nivel ciudadano, de que todo lo que hagamos en materia de energía debería ser en renovables», subraya González, para «conseguir los objetivos de descarbonización a nivel europeo, nacional y global». 

Y, a su juicio, «en esta ocasión, el Gobierno está defendiendo la postura razonable».

No obstante, el sector aún debe avanzar en su asignatura pendiente, el almacenamiento, una cuestión en la que «en España vamos un poco retrasados y todavía no tenemos en marcha un sistema regulado de cómo va a funcionar». Pero encaran el futuro con optimismo.

Aunque gran escala «el coste todavía es muy elevado», mantienen su esperanza en dos cuestiones: por una parte, «el almacenamiento centralizado desde el punto de vista de utilizar las centrales hidráulicas y de bombeo», que son centrales «reversibles, que pueden consumir electricidad o almacenarla de forma global y centralizada»; y, por otra, a nivel de proyectos donde, asegura, «ya hay soluciones en instalaciones eólicas y fotovoltaicas».

En esta línea, salvar el escollo del almacenamiento es imprescindible para poder «abandonar cuanto antes los otros usos que hacen daño tanto ambientalmente como en el recibo» de la luz, unos elevados precios «fruto de depender tanto de las centrales de gas», opina.

Además, en plena coyuntura marcada por la escalada de precios y los picos históricos en la factura, el mercado crece, en especial, a través del autoconsumo: «Ya son muchas las empresas y los particulares que deciden poner una instalación» porque, asegura, es un sector «plenamente competitivo». 

No obstante, a mayor escala, si bien las nuevas plantas no encuentran trabas burocráticas, sí hay «poca agilidad», porque la regulación es, en muchos casos, «compleja».

«Se producen continuos retrasos a la hora de adjudicar y evaluar las licencias y autorizaciones para proyectos renovables» porque, a su juicio, «las administraciones no están dotadas lo suficiente, los medios telemáticos no están instalados en todos los niveles de de la administración y (…) falta agilidad a la hora de otorgar permisos y licencias».

UN «PAPEL PROTAGONISTA» EN LOS FONDOS EUROPEOS

Siendo una de las dos grandes prioridades para la UE la transición energética -junto con la digital-, las renovables «tienen un papel protagonista» en los fondos para la recuperación económica puestos en marcha en el seno de la Unión Europea.

«Los fondos europeos ya se están destinando a actividades como la I+D o al hidrógeno verde (…) y, en todo caso, debería suponer un impulso también para el tejido industrial», opina. 

Considera que, «con toda esta transformación», no sólo «alimentemos a un sector que ya es competitivo, sino a una industria capaz de dar soluciones» que puedan competir en los mercados globales, concluye. 

 

Este artículo forma parte de una serie de reportajes sobre el tema  energético en el marco del Sistema Paneuropeo para el Uso Coordinado y Eficiente de las Flexibilidades para la integración de una gran cuota de renovables (EU-SysFlex). Está financiado por el Programa Marco de Investigación e Innovación de la UE Horizonte 2020 dentro de la convocatoria H2020-LCE-2016-2017. 

EU-SysFlex investigará el despliegue de las energías renovables en las redes eléctricas de toda Europa. El proyecto cuenta con la participación de 34 organizaciones de 15 países de toda Europa e incluye operadores de sistemas de transmisión de electricidad, operadores de sistemas de distribución, proveedores de tecnología, fabricantes, universidades y centros de investigación. 

El objetivo del proyecto es crear una hoja de ruta a largo plazo para la integración a gran escala de las energías renovables en las redes eléctricas, así como proporcionar asistencia práctica a los operadores de sistemas eléctricos de toda Europa.