Bruselas cree que la desconexión de la energía rusa costará 195.000 millones

Bruselas cree que la desconexión de la energía rusa costará 195.000 millones

La planta solar fotovoltaica Talayuela Solar, ubicada en la provincia de Cáceres y operada por la empresa noruega Statkraft, en una fotografía de archivo. EFE/EDUARDO PALOMO

Bruselas (EuroEFE).- La Comisión Europea calcula que la Unión Europea tendrá que invertir 195.000 millones de euros adicionales hasta 2027 para alejarse aceleradamente de los combustibles fósiles rusos, principalmente a través del despliegue de renovables, mayor eficiencia energética y desarrollo del hidrógeno sostenible.

«El modelo analiza todas las importaciones de combustibles fósiles de Rusia, siendo el gas natural el más difícil de eliminar», señala la Comisión en el borrador del plan «Repower EU» que presentará la próxima semana.

El documento, adelantado por el portal francés Contexte y al que ha tenido acceso EFE, estima que la UE puede ahorrase al año 80.000 millones de euros en importaciones de gas, 12.000 millones en petróleo y 1.700 millones en carbón.

Separase de los productos energéticos rusos requerirá el despliegue «a escala masiva» de generación renovable, aumentar las importaciones de gas natural licuado, establecer compras conjuntas, desarrollar la industria del hidrógeno, así como reducir el consumo de hidrocarburos en transporte, industria y edificios.

Será preciso, añade la Comisión, aumentar la capacidad industrial y «la capacitación en tecnologías clave como la solar y la eólica, las bombas de calor y los electrolizadores».

La Comisión estima que también habrá que invertir unos 29.000 millones de euros adicionales para que la red eléctrica pueda absorber el incremento de la generación y el consumo.

«Una red energética de la UE verdaderamente interconectada garantizará la seguridad energética para todos», añade la Comisión en el borrador del documento principal del plan Repower EU, que busca acelerar la transición de la Unión Europea hacia una economía sin carbono y sin combustibles importados de Rusia, país que la UE ha sancionado tras la invasión de Ucrania iniciada el pasado febrero.

DUPLICAR LA ENERGÍA SOLAR INSTALADA PARA 2028

Según este borrador, que todavía está sujeto a modificaciones, la CE quiere doblar la capacidad de energía solar instalada en la UE, hasta los 300 gigavatios (GW) en 2028, como parte de sus planes para dar un nuevo impulso a las energías renovables y desconectarse de la energía fósil importada desde Rusia.

En el documento, Bruselas propondrá elevar el objetivo de energías renovables para 2030 desde el 40 % fijado en la actualidad hasta el 45 %, lo que supone pasar de una capacidad instalada actual de 511 GW a los 1.236 GW al final de la década.

En este contexto, la energía solar fotovoltaica es «una de las tecnologías más rápidas para desplegar» y «podría acelerar la retirada gradual de las importaciones fósiles en pocos años», destacan las autoridades comunitarias.

«Por esa razón la Comisión establece en Repower EU el objetivo de tener instalados más de 300 GW de fotovoltaica solar para 2028, el doble del nivel actual», señala el texto, que irá acompañado de una Estrategia Solar que incluirá acciones para cumplir dichas metas.

En concreto, impulsará el despliegue «descentralizado» de paneles solares en el bloque permitiendo la producción de electricidad «usando todo el espacio disponible en los techos de edificios residenciales, públicos, comerciales e industriales».

Además, Bruselas sugiere a los Estados miembros que aceleren la integración de bombas de calor a gran escala y de energía geotérmica y solar térmica, con el foco en el desarrollo y modernización de sistemas de calor «que puedan reemplazar a los combustibles fósiles» en los sistemas de calefacción individual «especialmente en zonas y ciudades densamente pobladas».

Por otro lado, el plan energético que la Comisión presentará insta a reforzar las cadenas de suministro en el ámbito de la energía eólica para acelerar «drásticamente» el despliegue de esta fuente renovables y fortalecer así la «competitividad global» de la industria «aún más».

Por último, el Ejecutivo comunitario sostiene que la bioenergía «puede contribuir a reemplazar los combustibles fósiles importados desde Rusia», incluido el gas natural, siempre que se refuercen las «salvaguardas» para asegurar que es obtenida de manera sostenible. Las autoridades comunitarias esperan, por ejemplo, un crecimiento «moderado pero firme» de la biomasa hasta 2030.

ACELERAR LAS INTERCONEXIONES DE HIDRÓGENO PARA 2030

Por otra parte, la UE debe acelerar los esfuerzos para «producir, importar y transportar» hidrógeno, con particular interés en las interconexiones, según el borrador.

El Ejecutivo comunitario quiere que la UE produzca 10 millones de toneladas de hidrógeno renovable en 2030 y que importe otros 10 millones, y constata que ese incremento de las capacidades requiere acelerar «el desarrollo de la industria del transporte» del nuevo combustible.

«Esto es particularmente importante para la infraestructura transfronteriza, donde los proyectos de hidrógeno aún están en pañales», según el documento.

Para alcanzar los objetivos de producción de hidrógeno, la Comisión calcula que hará falta una capacidad de 123 gigavatios (GW) de electrolizadores, los aparatos que mediante un proceso químico denominado electrolisis separan en el agua (H2O) las moléculas de oxígeno de las de hidrógeno, convirtiendo este último en una fuente de energía.

Aunque no existe una definición única y precisa, se suele denominar «hidrógeno verde» al que se obtiene utilizando energía renovable en ese proceso, como solar, eólica o hidráulica, y se entiende que el «hidrógeno azul» es el que emite poco CO2 al producirse, por ejemplo, capturando y enterrando el dióxido de carbono liberado.

El objetivo que ahora propone Bruselas triplica la meta de 40 gigavatios en 2030 que la propia Comisión fijó en julio del año pasado para descarbonizar la economía en 2050, una hoja de ruta que evoluciona a marchas forzadas desde la invasión de Rusia sobre Ucrania.

La Agencia Internacional de la Energía (AIE) estima que en 2020 se estaba desarrollando en Europa una capacidad de 1,3 GW de generación hidrógeno.

Bruselas se compromete también a comprobar cómo absorben el hidrógeno las industrias europeas hasta 2025 y asegura que apoyará ese proceso y también las «capacidades de fabricación de electrolizadores, incluso a través de un nuevo instrumento financiero que implementa un esquema a escala de la UE para contratos de carbono por diferencia».

El Ejecutivo ya trabaja con los productores de electrolizadores para aumentar la producción en 17,5 GW al año y subraya la necesidad «urgente» de dotar a la UE de regulaciones y estándares para el sector.

La Comisión agrega que acelerará las iniciativas en curso y espera aprobar antes de este verano el primer centenar de los 400 Proyectos Integrados de Interés Común Europeo presentados por los Estados miembros para recibir financiación comunitaria.

El pasado 6 de mayo, el Gobierno español remitió una carta a la Comisión Europea en la que reclama que su inminente plan para acelerar la desconexión energética de Rusia priorice proyectos basados en el hidrógeno sostenible que se desarrollan en España y que sean financiados con fondos comunitarios.

Junto a toda una serie de medidas para que la UE se aleje del gas ruso, centradas en la eficiencia energética, el despliegue de renovables o la diversificación de las importaciones gasísticas, entre otras, el próximo 18 de mayo, la Comisión detallará las necesidades de inversión que cree necesita el sector europeo del hidrógeno de aquí a 2030, datos ausentes el borrador.

El documento sí recoge que los 10 millones de toneladas de hidrógeno importadas llegarían a través de tres «corredores (…) por el Mediterráneo, de la zona del mar del Norte y, en cuanto las condiciones lo permitan, de Ucrania».

INDUSTRIA

A través de la «eficiencia energética, sustitución de combustibles, electrificación y mayor consumo de energías renovables hidrógeno y biometano», la industria podría ahorrar 35.000 millones de metros cúbicos (bcm) de gas para 2030 adicionales, según la Comisión.

Bruselas, que «apoyará a nuevos sectores industriales en el cambio a tecnologías de producción basadas en hidrógeno», atribuye el 62 % de ese ahorro (22 bcm) a la producción de minerales no metálicos, cemento, vidrio, cerámico, químicos y refinerías.

«La Comisión espera que alrededor del 20 % de la producción de acero de la UE se descarbonice sobre la base del hidrógeno renovable para 2030″, agrega el borrador de la comunicación, que tampoco precisa la estimación de inversión necesaria en ese área.

Editado por M.Moya