Estados Unidos está conversando con Europa para prohibir la compra de petróleo ruso

Estados Unidos conversa Europa prohibir compra petróleo ruso

Una persona compra combustible para su vehículo en una estación de gasolina en Los Ángeles, California (EE.UU.), en una fotografía de archivo. EFE/Caroline Brehman

Washington/París (EuroEFE).- El secretario de Estado de EE.UU., Antony Blinken, reveló este domingo que su Gobierno está conversando con sus aliados en Europa para prohibir la importación de petróleo de Rusia, en lo que supondría un nuevo golpe a la economía rusa en represalia por la guerra en Ucrania. Por su parte, los líderes de la UE debatirán en la cumbre del próximo jueves y viernes en Versalles (Francia) sobre la posibilidad de desacoplar los precios de la electricidad de los del gas.

Blinken, que se encuentra en Moldavia, explicó en una entrevista en CNN que el sábado habló por teléfono sobre ese tema con el presidente estadounidense, Joe Biden, y otros miembros del Gobierno.

«Estamos ahora -explicó- conversando con nuestros aliados europeos y nuestros aliados para mirar de manera coordinada a la posibilidad de prohibir la importación de petróleo ruso mientras nos aseguramos de que hay una oferta suficiente de petróleo en los mercados globales. Las conversaciones son muy activas», dijo Blinken.

Prohibir las importaciones de petróleo privaría al Kremlin de una importante fuente de ingresos, pero podría perjudicar a la economía mundial al provocar una subida de precios de la energía, ya altos de por sí, por lo que los Gobiernos occidentales se han resistido a adoptar esa medida por ahora.

Legisladores demócratas y republicanos han presionado en los últimos días a Biden para que EE.UU. deje de comprar petróleo y productos derivados del crudo de Rusia con el argumento de que los ingresos de esas importaciones sirven al Kremlin para financiar la guerra en Ucrania.

Además, este sábado, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, se reunió de manera virtual con 280 miembros del Congreso de EE.UU. y les pidió ayuda para que se prohíba la importación de petróleo procedente de Rusia, ante lo que muchos legisladores expresaron su respaldo.

Aunque el veto al petróleo ruso ha ganado apoyo en EE.UU. a nivel doméstico, la Unión Europea (UE) aún no ha expresado su aprobación.

En una entrevista este domingo con CNN, la presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula von der Leyen, que se encuentra en Berlín, reiteró su deseo de que Europa deje de depender de Rusia, diversifique sus fuentes de energía y acelere su inversión en energías renovables.

No obstante, rechazó hacer comentarios sobre cualquier conversación con EE.UU. acerca del petróleo ruso.

La UE depende de Rusia para el suministro de energía, ya que importa el 41% del gas natural y el 27 % del petróleo que consume de ese país, según datos de 2019 de Eurostat.

A diferencia de la Unión Europea, EE.UU. tiene capacidad para producir su propio gas y petróleo gracias a la fracturación hidráulica y otras formas de extracción, aunque sigue importando energía de otros países porque su consumo doméstico es mucho mayor que la producción interna.

Estados Unidos, sin embargo, depende mucho menos de Rusia y solo importa el 7,9 % de petróleo de ese país, de acuerdo a la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA, por sus siglas en inglés).

DESACOPLAR LA ELECTRICIDAD DEL GAS

Por otro lado, los líderes de la UE debatirán en la cumbre del próximo jueves y viernes en Versalles (Francia) sobre la posibilidad de desacoplar los precios de la electricidad de los del gas, que se han disparado en los últimos meses, y muy en particular con la invasión de Ucrania por Rusia.

«Tendremos ese debate en Versalles», explicó este domingo el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, en una entrevista a la emisora France Inter, en la que señaló que los Veintisiete podrían encargar «una adaptación» de la legislación a la Comisión Europea, que hasta hace unas semanas era «reticente», según dijo por «razones técnicas».

La correlación de los precios mayoristas de la electricidad con los del gas resulta de un mecanismo establecido hace años a escala europea inicialmente para garantizar que las compañías eléctricas siempre tendrán disponibles centrales para responder a la demanda y evitar apagones con incentivos de precio.

Pero la escalada de los precios del gas, sobre todo por la crisis con Rusia, ha desvirtuado en parte ese dispositivo y ha llevado a países como España o Francia desde hace meses a reclamar un desacoplamiento.

Michel subrayó que espera que en Versalles los jefes de Estado y/o Gobierno den «un mensaje fuerte» sobre tres puntos que afectan directamente a la soberanía de los europeos.

El primero es reducir la dependencia energética, que debe conseguirse con un mayor despliegue de energías renovables y a más corto plazo con la diversificación de las compras de gas, para lo cual se está en negociaciones con otros países productores como Estados Unidos, Catar, Argelia, Azerbaiyán o Egipto.

El segundo es reforzar la seguridad y la defensa común y el tercero la «robustez económica» de la UE.

Sobre este último, Michel pidió que se acelere la Unión Bancaria y también la Unión del Mercado de Capitales, porque eso sería un aliciente para disponer de más fondos privados para invertir en las necesidades de la UE.

El presidente del Consejo Europeo indicó que en la cumbre de Versalles también se hablará de las perspectivas que se dará a países que quieren la adhesión, como Ucrania, Moldavia, Georgia y otros en los Balcanes, pero previno que no se espera una decisión.

La razón es que ese tema no está maduro ya que hay posiciones diferentes. Algunos países consideran que antes de cualquier nueva ampliación habría que modificar el sistema de toma de decisiones, ya que en la mayor parte de los asuntos se exige unanimidad y eso dificulta y ralentiza los procedimientos.

Otros querrían una integración rápida ante esas solicitudes como gesto de respaldo político.

Editado por Miriam Burgués