La Eurocámara se inclina por rechazar que gas y nuclear se consideren «verdes»

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Vista general de la planta nuclear de Tihange (Bélgica). EFE/EPA/OLIVIER HOSLET/Archivo

Bruselas / Madrid (EuroEFE).- Las comisiones de Medio Ambiente y de Economía del Parlamento Europeo rechazaron este martes que las inversiones en centrales de energía nuclear y de gas se consideren sostenibles, en el preludio de una controvertida votación que afrontará en julio el pleno de la Eurocámara.

Con 72 votos a favor, 62 en contra y cuatro abstenciones, esas dos comisiones aprobaron conjuntamente objetar a la redacción actual de las reglas de la «taxonomía verde» sobre las plantas de energía atómica y las centrales de gas dedicadas a la generación eléctrica, anunció el presidente de la comisión de Medio Ambiente, el liberal francés Pascal Canfin.

 

La llamada «taxonomía» es un conjunto de clasificaciones que pretenden orientar las futuras inversiones comunitarias en la transición ecológica, que en este caso afecta a la energía pero que también se irán desplegando en otros sectores económicos como el forestal, el manufacturero, el transporte o la agricultura.

Pero la opinión de las comisiones parlamentarias no refleja necesariamente la orientación que tendrá el voto en la sesión plenaria que se celebrará entre el 4 y el 7 de julio, donde los eurodiputados no podrán enmendar el texto presentado por la Comisión Europea (acto delegado), sino sólo objetar a él, para lo que se necesitaría el apoyo de al menos la mitad de los escaños (353).

Los intereses nacionales, con países como Francia a favor y otros como España o Luxemburgo en contra, podrían pesar más que las orientaciones de los grupos políticos de la Eurocámara e inclinar la decisión definitiva de un controvertido y largo proceso en el seno de la Unión Europea (UE).

Tras varios años evitando tomar posición, la Comisión Europea propuso a inicios de año que se traten como «sostenibles» las centrales nucleares con permiso de construcción antes de 2045 y las plantas de gas que emitan menos de 270 gramos de CO2 por kilovatio hora hasta 2031 o menos de 100 gramos en el conjunto de su vida útil.

El gas es un combustible fósil que libera dióxido de carbono, principal gas de efecto invernadero responsable del cambio climático, pero menos que otros hidrocarburos como el carbón.

La energía nuclear apenas libera CO2, pero presenta riesgos asociados a la seguridad y los deshechos radiactivos.

«Podría ser imperfecto, pero es una solución real que nos acerca a la neutralidad climática», defendió la comisaria europea de Servicios Financieros, Mairead McGuinness, en la presentación oficial del documento.

El enfoque del Ejecutivo comunitario -aprobado con los votos en contra del español Josep Borrell, la portuguesa Elisa Ferreira y el austríaco Johannes Hahn- había sido criticado también por la plataforma de expertos independientes en finanzas sostenibles que asesora a la propia Comisión, que rechaza darles esa etiqueta.

LA PRIORIDAD ES DEJAR EL CARBÓN

Pero la Comisión, que se define como tecnológicamente neutral, acabó por considerar que ambas se ajustan al principio de «no hacer daño significativo al medio ambiente», bajo la premisa de que la prioridad es desprenderse del carbón en la generación eléctrica, muy presente aún en países como Polonia, República Checa o Alemania.

El Consejo de la UE, que representa a los Estados miembros, también podría rechazar el texto sobre la taxonomía, pero para ello sería necesario que se opongan el 72 % de los países (20 de 27 capitales), y que representen a al menos el 65 % de la población de la Unión.

Según indicaron a Efe fuentes europeas, en el Consejo se están llevando a cabo «análisis técnicos» pero no está previsto ningún punto sobre la taxonomía en la reunión de ministros de Economía y Finanzas del 17 de junio, mientras la fecha límite -en la que esa institución puede bloquear el reglamento o pedir dos meses más para seguir estudiándolo- es el 11 de julio a medianoche.

ECOLOGISTAS APLAUDEN LA DECISIÓN DE LOS EURODIPUTADOS

Por su parte, las organizaciones ecologistas han aplaudido esta decisión.

«¡Aplaudimos a los eurodiputados de las comisiones de Asuntos Económicos (ECON) y Medio Ambiente (ENVI) por elegir el camino correcto para proteger la credibilidad de la taxonomía de la UE!», señalaron Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, Greenpeace, SEO/BirdLife y WWF en un comunicado.

Recuerdan desde las ongs que los combustibles fósiles y los residuos nucleares no tienen «nada de sostenibles y muchos inversores y bancos no quieren que se los etiqueten como verdes».
Las organizaciones subrayan que con la guerra en Ucrania y la crisis de precios de la energía que está provocando, etiquetar el gas y la energía nuclear como sostenibles «sería aún más contraproducente».

El gas se ha convertido «en una fuente de inseguridad energética y de riesgo geopolítico en Europa», mientras la energía nuclear «es cara, lenta de construir y crea residuos altamente radiactivos» que aún no se sabe cómo manejar, alegan.

La guerra de Ucrania demuestra que «la Unión Europea no puede ser plenamente independiente mientras no controle su propia energía», subrayan Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, Greenpeace, SEO/BirdLife y WWF.

Mientras que «el gas importado crea dependencia», las renovables son la energía autóctona y «la clave» de la independencia energética del país, sostienen

Etiquetar el gas como una inversión sostenible llevaría a Europa a usar aún más gas, lo que supondría «menos seguridad energética y facturas más altas para la ciudadanía», inciden.

Editado por Miriam Burgués y María Moya

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Estrasburgo (Francia), (EuroEFE).- Eurodiputados del Partido Popular Europeo, los Socialistas y Demócratas, los Verdes, los liberales de Renovar Europa y la Izquierda en la Eurocámara mostraron su rechazo a la propuesta de la Comisión Europea para etiquetar como sostenibles ciertas …