Eurodiputados de varios grupos rechazan etiquetar de sostenible gas y nuclear

Eurodiputados de varios grupos rechazan etiquetar de sostenible gas y nuclear

Vista exterior de la central nuclear de Philippsburg, Alemania, en una imagen de archivo. EFE/EPA/RONALD WITTEK/Archivo

Estrasburgo (Francia), (EuroEFE).- Eurodiputados del Partido Popular Europeo, los Socialistas y Demócratas, los Verdes, los liberales de Renovar Europa y la Izquierda en la Eurocámara mostraron su rechazo a la propuesta de la Comisión Europea para etiquetar como sostenibles ciertas inversiones en gas y energía nuclear.

Los parlamentarios confiaron además este miércoles en lograr los apoyos necesarios para que la Eurocámara tumbe el proyecto.

En una rueda de prensa, miembros de estas formaciones, que juntas representan tres cuartas partes de la Eurocámara, aseguraron que las reticencias a la llamada «taxonomía» -una lista de las inversiones consideradas «verdes»- han crecido a raíz de la guerra en Ucrania, que ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad que supone depender de Rusia para el suministro de gas o uranio.

El Parlamento Europeo no puede modificar el contenido de la propuesta de la Comisión Europea, solo aprobarla o rechazarla en su totalidad, para lo cual necesitaría el apoyo de la mitad de los eurodiputados (353).

Con ese objetivo en mente, parlamentarios de estos cinco grupos han preparado una resolución que pide oponerse a la medida y será votada en comisión la semana próxima, antes de someterlo a voto en el pleno en julio.

Si bien el europarlamentario Paul Tang, de los Socialistas y Demócratas, aseguró que un 80 % de su grupo rechazará la propuesta, Cristophe Hansen del PPE admitió que en su grupo queda «mucho trabajo por hacer» y desde el resto de grupos no supieron aún cifrar cuántos de sus miembros se opondrán ya que los intereses dentro del mismo partido cambian en función del país al que se pertenezca.

No obstante, se mostraron confiados en lograr los votos necesarios para rechazar una medida que, insistieron, no tiene respaldo científico puesto que va en contra del criterio de la plataforma de expertos que asesora a la Comisión Europea y de la propia regulación sobre la taxonomía, al tiempo que está profundamente motivada por el interés político, sobre todo de Alemania y Francia.

«Tenemos una alianza entre partidos para evitar que se legalice el blanqueo ecológico, porque esto es lo que se hace cuando se incluye el gas y el nuclear como energías sostenibles», dijo Tang, quien insistió en que esta guía destinada a orientar inversiones privadas hacia fines sostenibles se ha «aguado» en favor de las necesidades de Berlín y París, principales defensores del gas y nuclear, respectivamente.

Subrayó asimismo que facilitar la financiación de infraestructuras para gas «dará un impulso» a esta energía, lo que aumentará la dependencia europea de la misma y «da poder» al presidente ruso, Vladimir Putin, un argumento que -consideró- «ha cambiado la opinión de muchas delegaciones» nacionales y «hecho más urgente rechazar este acto delegado».

En la misma línea, la eurodiputada liberal Emma Wiesner criticó que el capital que necesita la UE para inversiones verdes vaya a ser «secuestrado por el ‘lobby’ de los combustibles fósiles» y la parlamentaria de la Izquierda Silvia Modig lamentó que la propuesta de la Comisión «se lleve la credibilidad e integridad» del trabajo climático que realiza el bloque comunitario.

La propuesta presentada en febrero prevé en concreto que se consideren sostenibles las centrales nucleares con permiso de construcción antes de 2045 y las plantas de gas que emitan menos de 270 gramos de CO2 por kilovatio hora hasta 2031 o menos de 100 gramos en el conjunto de su vida útil.

El enfoque fue criticado por la plataforma de expertos en finanzas sostenibles que asesora a la Comisión, que rechaza darles esa etiqueta.

Editado por Laura Pérez-Cejuela