Macron defiende la energía nuclear y Alemania busca una respuesta conjunta al plan de Bruselas

Macron defiende la energía nuclear en la UE. Vista de una central nuclear en Cattenom

Vista de una central nuclear en Cattenom, Francia. EFE/EPA/Julien Warnand/Archivo

París / Berlín (EuroEFE).- El presidente francés, Emmanuel Macron, defiende que la energía nuclear tiene que estar en el centro de la estrategia de la UE para la transición energética porque ayudará a reducir las emisiones de dióxido de carbono (CO2) y a ganar en independencia respecto a las importaciones de combustibles. Por su parte, el Gobierno de coalición de Alemania busca una respuesta común al plan de la Comisión Europea.

En una entrevista publicada este martes por Le Parisien, Macron reitera su compromiso de construir nuevos reactores nucleares en su país, que considera que se beneficia de generar un 70 % de su electricidad a partir de sus centrales atómicas.

A una pregunta sobre la polémica propuesta de la Comisión Europea para incluir el gas y la energía nuclear en la taxonomía de energías «verdes» junto a las renovables, y por tanto susceptibles de recibir fondos comunitarios, Macron la justifica pese a las críticas por los riesgos de funcionamiento de las plantas atómicas y por los residuos radiactivos que generan, con duración durante cientos de años.

La ventaja de la nuclear -destaca- es que permite «producir energía de forma descarbonizada y no intermitente», mientras que las renovables «tienen una debilidad», y es que «son intermitentes», afirma.

Además, «no es verdad que se pueda pasar de un día para otro del carbón a la energía eólica y solar porque ni el viento sopla ni el sol brilla todo el día», añade.

El presidente francés recuerda que el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) dice que la transición energética no podrá hacerse si se cierran las nucleares.

Teniendo en cuenta esos elementos y partiendo de que en Europa hay que cerrar todas las centrales de carbón, avisa de que hacerlo sin las nucleares significaría cambiarlas por otras de gas y entonces aumentaría la dependencia de las importaciones de Rusia, que ya suponen en torno al 40 % del aprovisionamiento de la UE.

«Por tanto -concluye-, el centro de la estrategia europea debe pasar por la nuclear, si queremos descarbonizar y ser más independientes».

Francia se ha aliado con países del centro y del este de Europa para defender la catalogación por la UE de la nuclear y el gas como energías «verdes», con la oposición de otros Estados como Alemania o España.

ALEMANIA BUSCA UNA RESPUESTA COMÚN

Por su parte, el Gobierno de coalición de Alemania busca una respuesta común al plan de Bruselas de declarar «sostenible» la energía atómica, una propuesta que reconoce será difícil de parar y que relanza un debate que se creía superado en un país que cierra sus centrales.

Ante todo para Los Verdes, el segundo partido de la coalición, el reconocimiento de la energía nuclear como «sostenible» es algo difícil de aceptar puesto que la agrupación creció con el rechazo a este tipo de energía.

Sin embargo, la ministra de Medioambiente, la verde Steffi Lehmke, admitió este martes que será difícil modificar la propuesta de Bruselas debido al apoyo que tiene de otros países, como Francia.

Un cambio en la propuesta presentada por el Ejecutivo comunitario necesitaría una mayoría en el Consejo Europeo, lo que se presenta como una opción difícil de lograr.

«La presidenta de la CE, Ursula von der Leyen, se pronunció a favor de fomentar la energía atómica como energía sostenible. Francia ha tomado una posición clara a favor. Otros países también», dijo Lemke quien, sin embargo, califica la propuesta de «equivocada» y considera que esa es la postura de todo el Gobierno.

Sin embargo, pese a que el Partido Socialdemócrata (SPD), el primero de la coalición, comparte con Los Verdes la idea de que la clasificación de la energía atómica como sostenible es algo problemático, la propuesta de la comisión es vista por muchos observadores en Alemania como un compromiso que contempla tanto intereses franceses como alemanes.

Así, además de la energía nuclear, las centrales que funcionan con gas bajo ciertas condiciones y durante un tiempo limitado también pueden considerarse como sostenibles, según la propuesta.

Eso es algo que ha sido expresamente celebrado por el ministro de Finanzas y presidente del otro miembro de la coalición de Gobierno, el Partido Liberal (FDP), Christian Lindner.

El uso del gas como tecnología de transición está contemplado en el acuerdo de la coalición que gobierna Alemania desde diciembre, aunque sin llegar al extremo de calificarlo de sostenible.

El SPD también ve el uso del gas como una tecnología de transición necesaria mientras crece el uso de las renovables.

RESIGNACIÓN DE LOS VERDES

Los Verdes lo aceptan pero con resignación y temen que la posibilidad de declarar como sostenibles inversiones en energía nuclear y en termoelétricas a gas le quite fondos privados a las energías renovables.

Los fondos de inversión que se califican como «sostenibles» podrían incluir en su cartera acciones de consorcios atómicos o de empresas que usan el gas, lo que le restaría fondos a empresas de energía eólica o energía solar.

Los fondos de inversión sostenibles movieron en 2021 cerca de 360.000 millones de euros en Alemania, según la Asociación Alemana de Fondos de Inversión.

POSICIÓN CONJUNTA ESTE MES Y APOYO DE LA DERECHA A BRUSELAS

El Gobierno quiere presentar una posición conjunta en el curso de este mes pero es escéptico ante la posibilidad de presentar una demanda, a diferencia del Gobierno austríaco y de Los Verdes europeos.

Desde la oposición la propuesta de la Comisión Europea ha encontrado apoyo de la ultraderechista Alternativa por Alemania (AfD) y de la Unión Socialcristiana (CSU), el ala bávara de la Unión Cristianodemócrata (CDU).

Editado por Sandra Municio