Un informe plantea que se considere el impacto asimétrico de la COVID-19

PCR

Una pasajera en el aeropuerto de Nápoles, poco antes de pasar un test PCR obligatorio, el 28 de septiembre de 2020. [EFE-EPA]

Bruselas (EuroEFE).- El heterogéneo impacto económico en las regiones europeas de la COVID-19, una pandemia con efectos “complejos y profundamente territoriales”, debe tenerse en cuenta al elaborar los planes de recuperación pospandemia, avisa un informe del Comité Europeo de las Regiones hecho público este lunes.

Este barómetro regional destaca una “nueva geografía de la COVID-19” por su impacto económico, creada por una combinación de dos factores: la exposición de cada región a las medidas de confinamiento y la sensibilidad de sus economías a las restricciones que se impusieron, principalmente entre marzo y mayo de este año.

“Los planes de recuperación que se desarrollen a nivel europeo y nacional deben dejar margen a respuestas políticas que tengan en cuenta estas diferencias si quieren ser efectivos”, advierte el informe, que señala que el impacto del confinamiento “depende profundamente de los recursos y estructuras políticas, sociales y económicas de cada región o localidad”.

Por ejemplo, una región fronteriza que dependa de trabajadores transfronterizos para su sistema sanitario o de bienes procedentes del extranjero para su industria se verá afectada por los confinamientos en el extranjero aunque sus propias medidas nacionales no sean muy estrictas.

Los factores que el estudio destaca como claves dentro de cada región son, entre otros, el porcentaje de trabajadores en sectores considerados de riesgo en este contexto -turismo, restauración o cultura-, su dependencia del comercio extranjero, la tasa de paro juvenil y la de riesgo de exclusión social o el número de autónomos.

El estudio afirma que “las regiones que han sufrido más casos y fallecimientos por COVID-19 no son necesariamente las más afectadas económicamente” y que las diferencias tampoco responden a dicotomías tradicionales, como el centro y la periferia o los centros urbanos y los rurales.

El Comité Europeo de las Regiones, que representa a las autoridades regionales y locales de la UE, pide en su barómetro una mayor involucración de estos entes de gobierno a la hora de elaborar los planes de recuperación que cada país debe enviar a Bruselas para acceder al fondo pospandemia, de un total de 750.000 millones de euros.

“Aunque los Estados miembros serán los que tomen las decisiones mayoritariamente, la involucración de las autoridades locales y regionales será muy útil para asegurar que los fondos se gastan donde y como sean más necesarias”, apunta el informe, que destaca el valor añadido de este nivel de gobierno “a la hora de identificar territorios con necesidades de inversión estratégica”.

Las regiones europeas reclaman, por tanto, que “la asignación de fondos de recuperación se base en la vulnerabilidad y estructura socioeconómica de las regiones” y que se usen igualmente para “diversificar las economías locales y mercados laborales” de forma que se evite una sobredependencia en sectores concretos.

En definitiva, el informe pide extraer lecciones de la primera ola del coronavirus para, más allá de la respuesta económica, mejorar la coordinación entre todos los niveles de gobierno para asegurar “una respuesta coherente y eficiente”, en áreas tan variadas como la distribución de material médico o la armonización de medidas en las fronteras de los países.