Nasser Kamel (UpM): “La riqueza no se puede proteger con muros” contra la inmigración

El secretario general de la Unión por el Mediterráneo, Nasser Kamel, mantiene una entrevista con la Agencia Efe en Madrid. EFE/Javier López

Madrid (EuroEFE).- Una mayor inversión de Europa en la otra orilla del Mediterráneo ayudaría a reducir la migración desde África, porque “la riqueza no se puede proteger con muros” que frenen a los inmigrantes, asegura en una entrevista con Efe el secretario general de la Unión por el Mediterráneo (UpM), Nasser Kamel.

“Desarrollo económico, empleo e inversión extranjera” en los países de origen de los inmigrantes son claves para acabar con las crisis migratorias que desde la orilla africana del Mediterráneo conllevan emergencias humanitarias en países del sur europeo como España o Italia, comenta el responsable de este organismo.

Aunque se fundó en 2018, esta organización multilateral que aglutina a 42 países bañados por el Mediterráneo y de la Unión Europea, que suman cerca de 750 millones de habitantes, nació en el conocido como Proceso de Barcelona, la ciudad española donde tiene su sede y donde hace 25 años comenzó a gestarse esta asociación para impulsar la integración en la región.

COOPERACIÓN ENTRE AMBAS ORILLAS DEL MEDITERRÁNEO

“No hay fronteras naturales en el Mediterráneo”, sostiene el secretario general, por lo que poner obstáculos a los flujos migratorios no los van a frenar, pues la solución pasa por fomentar la cooperación entre ambas orillas.

“Necesitamos trabajar juntos”, subraya, para construir un área de prosperidad en toda la región, por lo que recomienda que Europa invierta más “cerca de casa”, en el desarrollo de sus vecinos del otro lado del Mediterráneo.

La reducción de las desigualdades económicas y sociales, que están en el origen de muchos conflictos, dará más seguridad a Europa ante estas crisis, apunta Kamel.

La Unión por el Mediterráneo tiene en su agenda grandes proyectos para generar empleo e inversiones por billones de dólares en los próximos años, tanto en el conjunto de la región como por países.

“Necesitamos invertir más en el sur, crear más desarrollo en el sur, ayudar al sur”, asevera Kamel, quien tiene una amplia trayectoria como diplomático por su país, Egipto.

La gente no quiere dejar sus países de origen, al contrario, desea una vida mejor en ellos, mantiene el secretario general, que cita como ejemplo a España y Portugal, entre otras naciones que hace décadas eran emisoras de emigrantes pero luego alcanzaron un desarrollo que redujo notablemente la necesidad de migrar.

La Unión por el Mediterráneo ha conseguido avances en la integración regional, afirma, pero a la vez advierte de que “necesitamos más acción”, porque se progresa en la dirección correcta pero podría hacerse a mayor velocidad.

Y más con el impacto de la crisis económica a consecuencia de la pandemia de covid-19, que supone la pérdida de “millones” de empleos en la región.

El resto es la economía “verde”, un desarrollo sostenible, máxime tiendo en cuenta que el Mediterráneo es una de las regiones más afectadas por el cambio climático en el mundo, solo superada por la Antártida, pues sus efectos se notan “un 20 % más rápido” en la cuenca mediterránea.

 

Además de aprender las “lecciones” de esta pandemia, pues también brinda oportunidades como el haber “acelerado la revolución digital” en las finanzas o la educación, entre otras áreas, manifiesta.

El organismo presentará esta semana un estudio que entre otras cuestiones analiza el impacto de esta crisis económica, con recomendaciones para superar esta coyuntura en distintas áreas, una de ellas el medio ambiente.

Un desarrollo equilibrado entre los países de la región, concluye el secretario general, es la clave para avanzar hacia un mejor futuro común entre los países que integran la Unión por el Mediterráneo.

Editado por Miriam Burgués