Macron, tras su frustrada mediación rusa, protagoniza el frente diplomático

Macron protagoniza frente diplomático

El presidente francés, Emmanuel Macron, en una imagen de archivo. EFE/EPA/YOAN VALAT

París (EuroEFE).- Tras encabezar los intentos de evitar la guerra en Ucrania, con el famoso y frustrado «principio de acuerdo» para una cumbre entre Vladímir Putin y Joe Biden, el presidente francés, Emmanuel Macron, se ha convertido en uno de los protagonistas diplomáticos del conflicto en el este de Europa.

A la tradicional política de liderazgo que Francia le gusta asumir en la diplomacia europea en tiempos de crisis graves, se suman ahora otros dos factores: París ejerce la presidencia de turno de la UE y, muy especialmente, el país tiene elecciones presidenciales en apenas seis semanas.

El resultado ha sido una multiplicación de la actividad de Macron en todos los frentes diplomáticos, discursos televisados e iniciativas en la Unión Europea.

Por un lado, ha sido el único líder extranjero «crítico» en hablar con regularidad con Putin desde el inicio del conflicto, hasta el punto de ser tal vez su interlocutor privilegiado en Occidente.

«Es un diálogo sin concesiones que permite a cada uno decir lo que piensa sin ambages» y, aunque por ahora no ofrece resultados, las dos partes lo consideran «necesario» y los aliados de Francia «nos animan a mantenerlo», explicó una fuente del Elíseo.

El objetivo francés es que Putin comprenda que en cada etapa de la crisis tiene «opciones» y que la que ha elegido «no es forzosamente la única».

LÍNEA DIRECTA CON PUTIN

Macron ha hablado con el inquilino del Kremlin en trece ocasiones en los últimos dos meses, una de ellas en su visita a Moscú del 7 de febrero, y tres veces desde el inicio de la invasión rusa, la última de ellas el jueves, en una llamada iniciada por el presidente ruso y que se extendió durante una hora y media.

Tal vez en la última conversación, Putin fue más sincero que nunca, al avanzar a su homólogo francés que la ofensiva se recrudecerá y que «lo peor está por llegar».

 

Macron mantiene también contactos muy frecuentes con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, y alguna de sus llamadas a Putin han sido a petición suya. El jueves, por ejemplo, tras colgar con el Kremlin, llamó al líder ucraniano para explicarle lo dicho.

Pero Macron también ha hablado con el mayor aliado del Kremlin, el líder bielorruso Aleksandr Lukashenko, al que urgió a no ser «vasallo y cómplice de Moscú».

Paralelamente al mantenimiento de la línea abierta de diálogo con Moscú, el Gobierno francés ha sido uno de los más duros en la aprobación y aplicación de las sanciones políticas y económicas contra Rusia.

Macron ya fue el primero en decir que el objetivo de las restricciones es hacer que el coste de la guerra «sea excesivo para Rusia» y Putin desista.

Más explícito ha sido esta semana el ministro francés de Economía, Bruno Le Maire, quien aseguró que las sanciones internacionales provocarán «el hundimiento de la economía rusa».

PELIGRO DE EXPANSIÓN DEL CONFLICTO

Además, Macron ha abierto otro frente diplomático advirtiendo a Moscú contra posibles acciones desestabilizadoras en otros países del espacio postsoviético.

En este sentido, recibió en el Elíseo a la presidenta georgiana, Salomé Zurabishvili, y ha hablado por teléfono con su homóloga de Moldavia y con el presidente de Kazajistán.

Moldavia y Georgia, dos países en los que Rusia inició y desarrolló, ya hace décadas, el modelo de incitar la rebeldía de minorías rusófonas para a continuación enviar «fuerzas de paz» que aún siguen allí, y que apoyan declaraciones de independencia que solo reconocen Moscú y un puñado de aliados.

Se trata del mismo método aplicado ahora con las «repúblicas populares» de Donetsk y Lugansk, en el este de Ucrania, donde tropas rusas entraron oficialmente el martes 22 como «fuerzas de paz», según el Kremlin.

En varias ocasiones, sobre todo en su discurso televisado al país del miércoles, Macron ha destacado la importancia de que Europa se convierta en «una potencia independiente y soberana», especialmente en el plano energético, porque no puede «depender de otros, sobre todo del gas ruso».

En esta línea, el líder francés ha hablado con el príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salman, y con el emir de Catar, Tamim ben Hamad Al Thani, para discutir con ellos el aumento de suministros de hidrocarburos para afrontar la subida de precios de la energía.

La cumbre extraordinaria de líderes de la Unión Europea que se celebrará en Versalles los próximos jueves y viernes comenzará a acordar decisiones en esa dirección.

Mientras tanto, Macron ha entrado en la campaña electoral para las presidenciales de abril, en la que buscará la reelección.

Anunció su candidatura en la noche del jueves pasado, a menos de 24 horas de que concluyera el plazo legal. Lo hizo de forma muy discreta, en una carta abierta difundida por la prensa regional, en la que reconoció que no podrá hacer campaña como le hubiera gustado «debido al contexto».

Editado por Miriam Burgués