La UE ha sancionado a más de 600 personas y entidades de Rusia desde 2014

La UE sanciona a más de 600 personas y entidades de Rusia desde 2014

Un militar ucraniano comprueba la situación en la posición cerca de la aldea de Katerynivka, no lejos de la ciudad de Luhansk, controlada por los militantes prorrusos, el 23 de febrero de 2022. EFE/EPA/ZURAB KURTSIKIDZE

Bruselas (EuroEFE).- La Unión Europea acaba de estrenar sanciones contra Rusia por sus más recientes violaciones de la integridad territorial y la soberanía de Ucrania, que se suman a una batería de medidas restrictivas que los Veintisiete aplicaban ya desde 2014 contra Moscú por la anexión ilegal de Crimea, y que afectan a un total de 555 personas y 52 entidades a día de hoy.

Las nuevas sanciones, que acaban de entrar en vigor este miércoles, apuntan a los 351 miembros de la Duma del Estado ruso que validaron el reconocimiento de la independencia de las autoproclamadas repúblicas separatistas de Donetsk y Lugansk y a los militares responsables de la misión en Ucrania, aunque no al presidente ruso. A todos ellos se les prohíbe viajar a la UE y se les impone una congelación de activos.

También se dirigen a personas y entidades, tanto militares como políticas y económicas, vinculadas con las amenazas rusas la integridad territorial, ucraniana en los sectores político, militar, empresarial y de los medios de comunicación, así como a la capacidad del Estado ruso para acceder a los mercados financieros y de capital de la UE y a las relaciones comerciales de la UE con Donetsk y Lugansk.

SANCIONES CONTRA RUSIA DESDE MARZO DE 2014

Con las medidas restrictivas sobre violaciones de la integridad territorial de Ucrania adoptadas formalmente este miércoles, ya son 555 personas y 52 entidades las sancionadas por la UE desde marzo de 2014, en respuesta entonces a la anexión ilegal de Crimea y a la desestabilización deliberada de Ucrania.

Entonces, las reacciones más inmediatas fueron la cancelación de la cumbre UE-Rusia y la suspensión de las conversaciones bilaterales con Moscú sobre visados y sobre el nuevo acuerdo entre la UE y Rusia. Por otro lado, una cumbre del G8 en Rusia ya programada entonces se sustituyó por un encuentro en Bruselas de lo que desde entonces ha sido, de manera continuada, el G7.

A nivel individual, se congelaron activos y restringieron los viajes a la Unión Europea de 185 personas y 48 entidades «por actos que menoscaban la integridad territorial, la soberanía y la independencia de Ucrania», y también se inmovilizaron los activos de personas consideradas responsables de malversación de fondos públicos ucranianos.

En cuanto a las relaciones económicas con las regiones anexionadas ilegalmente, en aquel momento Crimea y Sebastopol, se prohibió la importación de bienes de estos territorios y se pusieron en marcha restricciones al comercio y la inversión en determinados sectores económicos y proyectos de infraestructuras.

Por otro lado, se prohibió a las personas y entidades de la UE prestar servicios turísticos en Crimea o Sebastopol y exportar allí determinados bienes y tecnologías.

La UE también limita el acceso a sus mercados de capitales primario y secundario para determinados bancos y empresas rusas, prohíben la exportación e importación de armas y restringen también la exportación de productos de doble uso, es decir, los que pueden emplearse con objetivos civiles o militares.

También se limita el acceso de Rusia a determinadas tecnologías y servicios sensibles que pueden utilizarse para la prospección y la producción petrolíferas.

En el ámbito económico, la UE solicitó al Banco Europeo de Inversiones (BEI) que suspendiera la firma de nuevas operaciones de financiación en Rusia y se coordinaron posiciones entre los Estados miembros europeos en el Consejo de Administración del Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo (BERD) para que tampoco financiase operaciones en este país.

La UE suspendió también la aplicación de algunos programas de cooperación regional y bilateral con Rusia.

Editado por María Moya