Albares pide unión política y no minimizar la crisis de Ucrania

Albares pide unión política y no minimizar la crisis de Ucrania

El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, antes de comparecer este martes en el Congreso tras la sesión extraordinaria de la Comisión de Asuntos Exteriores para tratar la tensión entre Rusia y Ucrania. EFE / Kiko Huesca.

Madrid / Berlín (EuroEFE).- El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, ha pedido unidad política en España ante la crisis desatada por Rusia en Ucrania y ha dicho que «no se puede minimizar» ya que existe una «amenaza» para la integridad territorial y para la soberanía ucraniana.

En su comparecencia ante la Comisión de Exteriores del Congreso para explicar la posición de España en el marco de la OTAN y de la UE ante el conflicto ruso-ucraniano, Albares ha resaltado la unidad europea y trasatlántica y ha confiado en que también se consiga con todas las fuerzas políticas en España.

«Si hemos conseguido la unidad a 27 en Europa y en la OTAN, no debería haber dificultades para conseguir la unidad» política en el Congreso, ha dicho en declaraciones antes de comparecer.

Albares ha explicado las reiteradas amenazas de Rusia y las condiciones inaceptables que ha planteado para retirarse y que supondrían volver a la política de «esferas de influencia» del siglo XX y a forzar la retirada de los países que se integraron en la OTAN tras la caída de la URSS y la retirada de las tropas de la alianza de los territorios de la zona.

Ante estas exigencias y amenazas, la posición del Gobierno es muy clara y se basa en la vía es la diplomacia, la desescalada, la disuasión y el diálogo.

Por eso, la estrategia pasa por «encontrar las vías del diálogo para las que todavía hay espacio», pese a que el conflicto no se puede minimizar porque «hay una amenaza para la integridad territorial y para la soberanía de Ucrania».

Pero los europeos también están preparados para impulsar medidas de disuasión y ha advertido de que «toda intervención miliar tendría consecuencias económicas masivas y amplios costes, sectoriales e individuales en coordinación con socios de fuera de la UE. ya que han acordado un paquete de medidas «masivo, contundente y muy creíble» que están dispuestos a aplicar.

«Europa es una construcción de paz, de estabilidad y de prosperidad y eso lo que queremos garantizar», ha puntualizado el ministro que ha subrayado que la seguridad de la UE “es indivisible y España siempre acude cuando se la necesita” y adopta estas decisiones como consecuencia de su compromiso con la seguridad europea.

Así, ha detallado el despliegue militar de España en la región, que se mantiene dentro de los parámetros que establece el permiso parlamentario y que supondrá la participación de militares españoles en operaciones de la OTAN, siempre en territorio de países miembros y en aguas internacionales.

Albares también ha señalado que, puesto que las comunicaciones aéreas y terrestres con Ucrania siguen abiertas, no se prevé «por ahora» ninguna operación de evacuación a nivel nacional ni europeo», pero que la embajada española en Kiev está en comunicación constante con los 534 españoles presentes en el país, la mayor parte en Kiev, aunque también hay 54 en regiones fronterizas sensibles y 11 de ellos en territorios no controlados por Ucrania.

Finalmente, el ministro ha subrayado que «España aspira a las mejores relaciones con Rusia, pero actuará siempre con firmeza en defensa de la legalidad internacional, el respeto a la soberanía de los Estados y en estrecha coordinación con sus aliados.

FRANCIA Y ALEMANIA APUESTAN POR EL DIÁLOGO

Por su parte, Alemania y Francia también reiteraron este martes en Berlín su llamamiento a la «desescalada», así como su apuesta por los diversos formatos de diálogo con Rusia, en particular a través del proceso de Normandía.

El resultado de dicho formato -que reúne a Berlín, París, Moscú y Kiev para implementar los acuerdos de Minsk- no se ha correspondido hasta ahora con lo esperado, declaró el presidente francés Emmanuel Macron en una rueda de prensa con el canciller alemán, Olaf Scholz, en la capital alemana.

No obstante, mostró un moderado optimismo con respecto a este proceso, que reunirá mañana, miércoles, en París a los asesores de Gobierno de los países implicados, e hizo referencia a un posible encuentro futuro de líderes que tendría lugar en Alemania.

Esto «crea una expectativa positiva y puede permitir poner de nuevo algo en marcha,» aseguró Macron, quien insistió en que el formato de Normandía es el «único» que puede evitar el colapso de los esfuerzos por la paz ya que sólo en este instrumento hay «compromiso» por parte de los implicados.

Macron, que el próximo día 28 conversará por teléfono con el presidente ruso Vladimir Putin, se mostró algo más escéptico con respecto a las conversaciones que mantienen Moscú y Washington en Ginebra, dado que, aunque es «muy bueno» que se produzcan, no ha visto «resultados» todavía.

«Las conversaciones con Rusia siempre son difíciles», sentenció.

No obstante, tanto él como el canciller alemán insistieron en agotar todos los formatos existentes, entre ellos el Consejo OTAN – Rusia y el foro ofrecido por la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) para tratar de lograr una «dinámica positiva».

También Scholz subrayó que es un «buen desarrollo» que, en medio de una situación «difícil», las diversas partes estén haciendo «todo lo posible» por encontrar una salida «a través de conversaciones y negociaciones».

«La única manera de resolver situaciones difíciles es usar todas las posibilidades,» indicó el canciller alemán, que según dijo se «alegra» de que se haya llegado «tan lejos» en los esfuerzos por lograr el diálogo.

AGENTE DE DESEQUILIBRIO

Macron y Scholz destacaron que los miembros de la Unión Europea (UE) y sus socios de la OTAN se coordinarán para reaccionar de forma conjunta, conforme a un plan escalonado, si se produce una invasión, aunque no proporcionaron detalles al respecto.

El presidente francés usó un tono más crítico frente a Moscú que el canciller alemán – que se limitó a sus características respuestas diplomáticas-, y acusó a Rusia ser un agente de «desequilibrio».

«Hay actos de desestabilización, cada vez más frecuentes, frente a varios estados soberanos exmiembros de la Unión Soviética. Aparte de que se multiplican, tienen una base cada vez más híbrida,» denunció Macron, que hizo referencia al uso de ciberataques y a las amenazas de desatar olas migratorias.

«Hoy vemos que Rusia está a punto de convertirse en un poder de desequilibro en el Cáucaso, en las fronteras de Europa y en otras regiones», afirmó, pero matizó que precisamente por ello es necesario mantener el diálogo «para evitar malentendidos».

NO AL ENVÍO DE ARMAS

Por su parte, el canciller Scholz reiteró una vez más su negativa a enviar armas a Ucrania, tal y como ha solicitado en varias ocasiones Kiev y se justificó de nuevo con las circunstancias históricas de Alemania y en «los acontecimientos de las últimas décadas».

No obstante, señaló, Berlín ha apoyado a Ucrania, también «financieramente» y seguirá haciéndolo, además de comprometerse a apoyar las perspectivas económicas de Kiev, por ejemplo en el ámbito del hidrógeno y las energías renovables.

Scholz, que ha admitido con renuencia que en caso de una agresión rusa se plantearía no autorizar la puesta en marcha del gasoducto Nord Stream 2, controlado por el gigante ruso Gazprom, destacó que además su Gobierno asume su responsabilidad para que Ucrania siga siendo país de tránsito de gas.

En los últimos días ha aumentado la presión sobre Berlín por su negativa a proporcionar armamento a Ucrania, como sí han hecho otros países de la OTAN, pero el Ejecutivo germano se escuda en que apoya a Kiev con otros medios, como la financiación de la construcción de un hospital de campaña.

«Ucrania sabe que puede fiarse de Alemania», afirmó Scholz.

Editado por María Moya