Borrell rechaza que apoyar democracia en Bielorrusia sea injerencia y ve razones para un “optimismo cauto” en Libia

El alto representante de la UE para la Política Exterior, Josep Borrell, junto a la líder de la oposición bielorrusa en el exilio, Svetlana Tijanóvskaya, este lunes en Bruselas. EFE/EPA/STEPHANIE LECOCQ

Bruselas (EuroEFE).- El alto representante de la Unión Europea (UE) para la Política Exterior, Josep Borrell, rechazó este lunes que respaldar la democracia y elecciones libres y justas en Bielorrusia sea una injerencia. También dijo que ve razones para un “optimismo cauto” en la crisis de Libia.

“Apoyaremos un diálogo nacional inclusivo y el derecho del pueblo bielorruso a unas elecciones libres y justas”, declaró Borrell a su llegada a un Consejo de ministros de Exteriores de la UE, en el que se abordará la situación en esa república exsoviética tras las elecciones presidenciales del 9 de agosto, que la Unión no reconoció por considerarlas fraudulentas.

“Esto no puede ser visto como una interferencia en asuntos internos , porque la democracia y los derechos humanos están en el centro de la identidad de la Unión Europea”, insistió

El jefe de la diplomacia comunitaria lamentó que la situación siga “deteriorándose” en Bielorrusia, con “la continua represión contra manifestantes pacíficos que todo el mundo puede ver en las imágenes de televisión”.

“Estoy muy impresionado por ello”, dijo.

 

El jefe de la diplomacia comunitaria explicó que este lunes discutirán “cómo apoyar a la población bielorrusa y cómo revisar” la relación con el Gobierno bielorruso “de acuerdo a la situación”, teniendo en cuenta que en la UE no se reconoce a Alexandr Lukashenko “como el presidente legítimo”, tal y como ya apuntó Borrell la semana pasada ante el pleno del Parlamento Europeo.

Lukashenko, que leva 26 años en el poder, se proclamó vencedor en los comicios de agosto.

Borrell también indicó que los ministros de Exteriores se reunieron esta mañana en Bruselas, antes de acudir al Consejo, con la líder de la oposición bielorrusa en el exilio, Svetlana Tijanóvskaya, quien les informó de los acontecimientos en su país.

“Estamos realmente impresionados por el valor y la perseverancia del pueblo bielorruso, especialmente de las mujeres bielorrusas, que muestran un verdadero sentido de liderazgo”, recalcó.

Por su parte, la ministra española de Exteriores y Cooperación, Arancha González Laya, dijo a su llegada al Consejo que hoy la UE dará una “fuerte señal de apoyo a la democracia y los derechos humanos en Bielorrusia”.

Sobre la reunión con Tijanóvskaya, dijo que les pidió que la UE “apoye la democracia y los derechos humanos en Bielorrusia, que es algo que España defenderá completamente en el Consejo de hoy”.

 

La UE trató de cerrar el viernes pasado un acuerdo político para sancionar a unas 40 personas que cree vinculadas con el fraude electoral y la represión en Bielorrusia, pero finalmente lo vetó Chipre, que pide por su lado más firmeza ante Turquía por sus prospecciones de hidrocarburos en aguas que considera de su control en el Mediterráneo oriental.

“La reacción de la UE a violaciones de derechos humanos, nuestra reacción a la violación de la soberanía y los derechos de nuestros Estados miembros, de Estados miembros de la UE, nuestra reacción a cualquier tipo de violación de nuestros valores y principios básicos no puede ser a la carta, tiene que ser consistente”, declaró a su llegada el ministro chipriota de Exteriores, Nikos Christodoulides.

En cualquier caso, descartó que haya un “punto muerto en la diplomacia”: “Estoy aquí, dispuesto a llegar a la decisión política a la que llegamos en el Gymnich”, dijo en referencia a la reunión informal de los ministros comunitarios de Exteriores del pasado 28 de agosto en Berlín, en la que ya se comprometieron a adoptar medidas restrictivas contra Bielorrusia

“Optimismo cauto” sobre Libia

Por otro lado, Borrell consideró que hay razones para un “optimismo cauto” en la crisis de Libia, mientras la UE se dispone a aprobar sanciones por violar el embargo de armas decretado por la ONU a ese país.

“Veo una razón para un optimismo cauto. Hay un impulso positivo, hay un alto el fuego, necesitamos utilizarlo”, indicó.

El político español indicó que informará al Consejo sobre su visita a Libia y de sus contactos con el Gobierno de Egipto sobre “cómo podemos apoyar los esfuerzos de paz”.

Además, confirmó que habrá “algunas decisiones concretas sobre la lista de sanciones” que la UE aplica con motivo de la crisis en ese país.

Se espera que los ministros respalden hoy un acuerdo político para sancionar a una serie de empresas que consideran culpables de vulnerar el embargo de armas decretado por la ONU a Libia, una de ellas turca, según fuentes comunitarias.

También prevén respaldar un preacuerdo para sacar de la lista de personas sancionadas por la crisis libia al líder del Parlamento en la ciudad oriental de Tobrouk (tutelado por Ejército Nacional Libio del mariscal Jalifa Hafter), Aguila Saleh, habida cuenta de su cooperación en los últimos meses para que el país logre una salida política negociada.

Borrell también indicó que los ministros abordarán hoy la relación con África pese a haber decidido retrasar la cumbre prevista con ese continente por la crisis del coronavirus.

En cualquier caso, recalcó que “seguiremos trabajando con nuestros socios africanos para afrontar los nuevos retos, como la lucha contra la pandemia y la recuperación económica”.

También informará el alto representante a los ministros sobre la última reunión del Grupo Internacional de Contacto para apoyar una salida política a la crisis de Venezuela y de sus contactos durante el verano con el Gobierno y la oposición del país caribeño.

Mientras, González Laya que es necesario “reforzar la vecindad sur, dar un impulso a la política de vecindad que nos ayudará a estabilizar política, económica y socialmente el Mediterráneo, de Libia a Túnez, Argelia, Marruecos y Oriente Medio”.

Otro asunto de actualidad sobre el que podrán expresarse los ministros es las tensiones con Turquía por las prospecciones en el Mediterráneo oriental que han chocado contra los intereses de Grecia y Chipre.

“La única solución a esta crisis es la diplomática”, insistió por su parte el ministro alemán de Exteriores, Heiko Maas.

Editado por Miriam Burgués