Bruselas pide un veto progresivo al petróleo ruso y castigar crímenes guerra

Veto progresivo al petróleo ruso es pedido por Bruselas

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, durante su discurso en el Parlamento Europeo este miércoles 4 de mayo de 2022 en Estrasburgo, Francia. EFE/EPA/JULIEN WARNAND

Estrasburgo (Francia) (EuroEFE).- La Comisión Europea propuso este miércoles un veto progresivo a las compras europeas de petróleo ruso para finales de año y sancionar a los militares de alto rango responsables de las masacres de civiles en Bucha o Mariupol, dos ciudades ucranianas arrasadas tras la ocupación rusa y símbolos del sufrimiento civil durante la invasión.

Ambas medidas forman parte de la sexta tanda de sanciones que la Unión Europea espera imponer en los próximos días a Moscú una vez que los Veintisiete las aprueben por unanimidad y se suman a una amplia batería de medidas aplicadas desde finales de febrero con el objetivo de frenar la maquinaria de guerra del Kremlin y obstaculizar la economía de este país.

Tras el embargo de carbón que ya está en marcha, Bruselas apunta en esta ocasión al petróleo, que la UE compró a Rusia por valor de 74.000 millones en 2021 y que los Estados miembros dejarán de importar de forma progresiva de aquí a final de año.

«Será una prohibición total de importación de todo el petróleo ruso, por mar y por oleoducto, crudo y refinado», dijo la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, ante el Parlamento Europeo.

Bruselas aboga por que ese veto se implante «de manera ordenada (…) para asegurar rutas de suministro alternativas y minimizar el impacto en los mercados globales», con un veto al crudo en seis meses y un embargo a los productos refinados «para finales de año».

A falta de que la Comisión publique los detalles, fuentes europeas indicaron que Hungría y Eslovaquia, que son totalmente dependientes del petróleo ruso y no tienen salida al mar, podrían disponer de más tiempo.

SANCIONES POR CRÍMENES DE GUERRA

El sexto paquete de sanciones apunta también a los responsables de crímenes de guerra en Bucha, de la que se han recuperado más de 1.200 cadáveres de civiles tras la ocupación rusa, o Mariúpol, entre cuyas ruinas sobreviven más de 10.000 habitantes sin agua, electricidad ni productos básicos.

«Sancionaremos a militares de alto rango y otros individuos que cometieron crímenes de guerra en Bucha y que son responsables por el asedio inhumano de la ciudad de Mariupol», anunció Von der Leyen.

SBERBANK, EXCLUIDO DE SWIFT

Bruselas también planteó desconectar del sistema de mensajería financiera SWIFT a la entidad rusa Sberbank, la más importante del país al representar un 37 % del sistema financiero ruso, y a otros dos bancos medianos más, «críticos para la capacidad de Putin para emprender su destrucción», dijo Von der Leyen.

La alemana defendió que, con este paso, la UE ahondará en el «aislamiento» de las entidades bancarias rusas, que han sido golpeadas por las sanciones europeas desde el segundo paquete de sanciones, cuando siete bancos fueron excluidos de SWIFT.

En concreto, a principios de marzo fueron expulsadas del SWIFT las entidades Bank Otkritie, Novikombank, Promsvyazbank, Bank Rossiya, Sovcombank, Vnesheconombank (VEB), y VTB, esta última la segunda mayor del sistema financiero ruso.

PROHIBIDO EMITIR EN EUROPA PARA TRES TELEVISIONES RUSAS

Bruselas también propone suspender la emisión en la Unión Europea de tres cadenas de televisión rusa que, según Bruselas, se dedican a replicar «desinformación y mentiras» del régimen del presidente ruso, Vladímir Putin.

Estas tres televisiones, que Von der Leyen no nombró, no podrán distribuir su contenido en Europa ni por cable, ni por satélite, ni en internet o aplicaciones del móvil por ser «altavoces que amplifican las mentiras de Putin y su propaganda de forma agresiva».

Esta prohibición se suma a la que el pasado 2 de marzo desterró las actividades de radiodifusión de los medios pro-Kremlin Sputnik y Russia Today.

EL PATRIARCA RUSO Y EL «CARNICERO» DE BUCHA, EN LA PROPUESTA

En el documento de las sanciones propuesto por la Comisión, al que ha tenido acceso EFE, figuran el jefe de la Iglesia ortodoxa rusa, el patriarca Kirill, y el coronel Azatbet Omurbekov, conocido como «el carnicero de Bucha» por su supuesta implicación en las matanzas de civiles en esta ciudad ucraniana.

También incorpora al coronel-general, Mikhail Mizintsev, conocido como «el carnicero de Mariúpol».

El patriarca ruso, cuyo nombre completo es Vladimir Mikhailovich Gundyayev, ha sido un aliado histórico de Putin y apoyó la agresión rusa a Ucrania durante un sermón en Moscú en el que bendijo la «operación especial para el mantenimiento de la paz rusa» y a los soldados que habían ido a luchar a Ucrania.

En el pasado también había descrito la elección de Putin en 2012 como un «milagro de Dios» y al propio mandatario como «el único defensor del cristianismo en el mundo».

Las sanciones afectarían también a familiares de Dmitriy Peskov, portavoz de Putin, ambos sancionados ya en anteriores rondas. En concreto, a la mujer de Peskov, Tatiana Aleksandrovna, a la hija, Elizaveta Dmitrievna Peskova, y al hijo, Nikolay Dmitriyevich Peskov.

Aleksandrovna «ha estado viviendo un estilo de vida lujoso gracias a las conexiones de su padre» y su hijo Peskov usa la riqueza y el dinero de su padre y, por lo tanto, se beneficia directamente de su estrecha relación» con él, aseguró Bruselas.

En total, Bruselas propuso incluir a 58 individuos y 17 entidades al nuevo paquete de sanciones, que se suman a las dictadas contra 680 individuos y 53 entidades que la UE ha castigado desde el inicio de la invasión rusa a Ucrania, el pasado 24 de febrero.

Las sanciones consisten en la congelación de activos que los individuos y las empresas tengan en la UE y en la prohibición a las personas afectadas de entrar en territorio comunitario.

PRÓXIMOS PASOS

Los países de la Unión Europea recibieron la propuesta de sanciones al filo de la medianoche de ayer y ya analizan su contenido, que tendrán que aprobar por unanimidad.

RECONSTRUCCIÓN DE UCRANIA

Por otro lado, Von der Leyen advirtió sobre la potencial caída del PIB de Ucrania este año, entre un 30 y un 50 %, y aseguró que el alivio a corto plazo que está proporcionando Bruselas en forma de ayuda macrofinanciera y suspensiones de derechos de importación desde Ucrania a la UE «no será suficiente».

«Es difícil hacer una estimación precisa. Los economistas hablan de varios cientos de miles de millones de euros. Y los costes aumentan con cada día de esta guerra sin sentido. Europa tiene una responsabilidad muy especial hacia Ucrania», afirmó Von der Leyen, que propuso avanzar en un «ambicioso paquete de recuperación» que ayude en «el camino para el futuro de Ucrania dentro de la Unión Europea».

Editado por Sandra Municio y M.Moya