Cumbre de la UE sobre Bielorrusia: Tijanóvskaya pide no reconocer los resultados de las presidenciales

Activistas de la oposición protestan cerca de Minsk (Bielorrusia) el 18 de agosto de 2020. EFE/EPA/TATIANA ZENKOVICH

Bruselas/Moscú (EuroEFE).- Los líderes de la Unión Europea (UE) se reúnen este miércoles en una cumbre extraordinaria por videoconferencia para abordar la situación en Bielorrusia. Se espera que respalden a los ciudadanos que se han manifestado en masa contra el Gobierno y que rechacen interferencias extranjeras. La candidata  de la oposición, Svetlana Tijanóvskaya, pidió a los líderes europeos no reconocer los resultados de las elecciones del pasado día 9 que dieron la victoria a Lukashenko.

“El pueblo de Bielorrusia tiene el derecho de determinar su propio futuro. Para permitir eso, tiene que parar la violencia e iniciarse un diálogo pacífico e inclusivo. Los líderes de Bielorrusia deben reflejar la voluntad del pueblo. No debería haber interferencias exteriores”, indicó el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, en su carta de invitación a los líderes.

Partiendo de esta premisa, los jefes de Estado y de Gobierno comunitarios analizarán cuál puede ser la mejor respuesta a una situación que sigue evolucionando en Bielorrusia desde las elecciones presidenciales del pasado 9 de agosto, en las que se proclamó vencedor el actual presidente, Alexandr Lukashenko, pese a las acusaciones de fraude de la oposición.

Llamadas al diálogo

Michel informó de que habló el martes con el presidente ruso, Vladímir Putin, sobre la situación en Bielorrusia, y declaró que “solo un diálogo pacífico y verdaderamente inclusivo puede resolver la crisis” en ese país.

 

Putin ya expresó el sábado por teléfono a Lukashenko su apoyo para garantizar la seguridad nacional, al tiempo que denunció los intentos de injerencia externa.

Por su parte, la canciller alemana, Angela Merkel, también habló el martes por teléfono con Putin sobre la situación en Bielorrusia y la necesidad de iniciar un dialogo nacional, mientras que el lunes fuentes del Gobierno francés pidieron igualmente que ese diálogo cuente con el apoyo de la Unión Europea y de Rusia, a fin de sacar al país de su actual situación de volatilidad.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, pidió este martes a Putin que favorezca la calma y el diálogo en Bielorrusia, y le transmitió la voluntad de la UE de actuar para que cese la violencia.

Macron “subrayó la determinación de la Unión Europea de desempeñar un rol constructivo al lado del pueblo bielorruso para que la violencia contra la población cese inmediatamente”, indicó el Elíseo en un comunicado.

El mandatario francés también le comentó a Putin el deseo del bloque comunitario de que “se pueda encontrar lo antes posible una solución política dentro del respeto de las aspiraciones expresadas pacífica y masivamente desde hace días”.

Los resultados electorales han motivado protestas en las calles contra Lukashenko que han sido duramente reprimidas por la Policía, una violencia que ha condenado la UE.

“El pueblo de Bielorrusia tiene que saber que la UE está de su lado firmemente y que los responsables de violaciones de los derechos humanos y de violencia serán sancionados”, declaró la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, este lunes en Twitter.

El alto representante de la UE para la Política Exterior, Josep Borrell, declaró en un comunicado el día 17 que la cantidad de personas que han salido a manifestarse en Bielorrusia “muestra claramente que la población bielorrusa quiere un cambio, y lo quiere ahora”, y agregó que “la UE los apoya”.

“Estos manifestantes pacíficos tenían peticiones claras: la liberación de todas las personas detenidas ilegalmente, el enjuiciamiento de los responsables de brutalidad policial y la celebración de nuevas elecciones presidenciales”, enfatizó.

La UE también ha calificado de “impactante” el trato “inhumano” dado a los detenidos y ha solicitado una investigación transparente sobre ello y que los responsables rindan cuentas.

Borrell también informará este miércoles a los líderes de los trabajos para elaborar una nueva lista para “sancionar a los responsables de la violencia, la represión de manifestantes pacíficos y la falsificación de los resultados electorales”, que acordaron preparar los ministros comunitarios de Exteriores en una videoconferencia el pasado viernes.

Fuentes comunitarias destacaron que con la cumbre extraordinaria de líderes, la UE quiere “enviar un importante mensaje de solidaridad al pueblo de Bielorrusia”.

“El mensaje es que el pueblo bielorruso tiene el derecho de determinar su futuro y elegir libremente a sus líderes”, apuntaron, y agregaron que la salida a la crisis pasa por poner fin a la violencia mediante una reducción de las tensiones, impulsar el diálogo y evitar las “interferencias externas”.

Lukashenko acusa a la oposición de intentar tomar el poder

Mientras, Lukashenko acusó el martes a la oposición de intentar tomar el poder a través del consejo coordinador y anunció la movilización del Ejército en su frontera occidental ante una supuesta amenaza exterior.

“Y nos exigen, ni más ni menos, que les cedamos el poder. Es decir, esto lo interpretamos de una sola forma: es un intento de tomar el poder con todas sus consecuencias”, dijo Lukashenko durante una reunión del Consejo de Seguridad de Bielorrusia, según informa la agencia BELTA.

Lukashenko, al que la oposición demanda su renuncia incondicional tras las elecciones presidenciales del 9 de agosto, amenazó a los miembros de ese consejo, que incluye a la premio Nobel de literatura Svetlana Alexiévich, con “medidas adecuadas”.

“Tenemos suficientes medidas para calmar a algunas cabezas calientes. Pero exclusivamente en virtud de la Constitución y las leyes”, dijo.

Lukashenko, que descalificó a los miembros del consejo, a algunos de los que llamó “nazis”, acusó a la oposición de querer prohibir la lengua rusa y abandonar la Unión Estatal con Rusia.

Esta afirmación fue negada rotundamente por una de las dirigentes opositoras, María Kolésnikova, quien acusó al presidente de “manipulación y engaño”.

El Consejo Coordinador de la oposición bielorrusa para el traspaso de poder celebró el martes su primera reunión.

“No es un partido político, sino una comunidad de ciudadanos que debe influir el traspaso pacífico del poder”, explicó Kolésnikova.

A su vez, Lukashenko anunció que ha puesto en alerta a las tropas en la frontera occidental del país como reacción a una supuesta amenaza exterior.

“Gracias al cielo que reaccionamos y hemos desplegado unidades militares de nuestro Ejército en las fronteras occidentales de la república, y las hemos puesto en máxima alerta”, subrayó.

Tijanóvskaya pide a la UE no reconocer los resultados de las presidenciales

La candidata presidencial de la oposición bielorrusa, Svetlana Tijanóvskaya, pidió a los líderes de la Unión Europea no reconocer los resultados de las elecciones del pasado día 9.

“Os llamo a no reconocer estas elecciones fraudulentas. El señor Lukashenko ha perdido toda legitimidad a los ojos de nuestro pueblo y del mundo”, dijo Tijanóvskaya, actualmente exiliada en Lituania, en un vídeo difundido en Youtube.

La candidata opositora, profesora de inglés, pidió en esa lengua respaldar el “despertar de Bielorrusia” y “respetar la soberanía de Bielorrusia y la elección del pueblo bielorruso”.

Este martes, la oposición articuló un consejo coordinador para el traspaso pacífico del poder en Bielorrusia, iniciativa a la que Lukashenko, que gobierna el país con mano de hierro hace 26 años, respondió con la amenaza de disponer de suficientes medidas para “calmar a algunas cabezas calientes”.

“Y nos exigen, ni más ni menos, que les cedamos el poder. Es decir, esto lo interpretamos de una sola forma: es un intento de tomar el poder con todas sus consecuencias”, advirtió  Lukashenko en una reunión del Consejo de Seguridad de Bielorrusia.

Además, en una muestra de que mantiene el control de la fuerzas armadas, el presidente bielorruso anunció inesperadamente que las tropas en la frontera occidental del país, que Bielorrusia comparte con países del bloque de la OTAN, habían sido puestas en esta de alerta.

Editado por Miriam Burgués