La UE asume como desafío la crisis migratoria de Canarias

El ministro español del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y la comisaria europea del área, Ylva Johansson, visitan el Centro de Coordinación Regional de Canarias EFE/Ángel Medina G.

Las Palmas de Gran Canaria (España) (EuroEFE).- La comisaria europea de Interior, Ylva Johansson, garantizó este viernes en la isla española de Gran Canaria que la Unión Europea asume la crisis migratoria que afecta a este archipiélago, frontera sur de la UE con África, como un desafío que precisará de la implicación y solidaridad de todos sus países miembros.

Johansson visitó hoy Gran Canaria acompañada por el ministro español del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y el presidente regional canario, Ángel Víctor Torres.

En una comparecencia ante los medios, la comisaria aseguró que la Comisión Europea (CE) “tiene músculo” y herramientas suficientes para ayudar a Canarias a afrontar este repunte migratorio, que ha llevado a las islas a 12.743 personas en lo que va de año.

Johansson advirtió de que los “inmigrantes económicos” que lleguen a Europa y no tengan derecho a una protección internacional “deben ser devueltos a sus países” y añadió que, aunque la UE necesita de estos flujos, porque envejece, solo puede asumir los que lleguen por “vías legales”.

El nuevo plan migratorio, presentado por la Comisión Europea el pasado 23 de septiembre, descarta obligar a los países de la UE a acoger solicitantes de asilo y apuesta por proteger las fronteras y agilizar el retorno de quienes no pueden permanecer en la Unión.

Marlaska recalcó que la política migratoria española fue “abandonada” tras la llamada “crisis de los cayucos”, que tuvo su punto álgido en 2006, y subrayó que su reactivación en 2018 permitió el año pasado reducir en un 50 % las entradas ilegales por vía marítima en el Mediterráneo, un balance que confía se reproduzca ahora en Canarias.

Las islas atlánticas españolas de Canarias sufren este año una presión migratoria especialmente creciente, pues han recibido 11.409 inmigrantes irregulares procedentes del continente africano en los diez primeros meses del año, 5.328 de ellos tan solo en octubre pasado, según el Ministerio del Interior.

Esto significa siete veces más llegadas a Canarias hasta el momento que en el mismo período de 2019, mientras que se reducen en las rutas del estrecho de Gibraltar y el Mediterráneo debido a unas mayores dificultades para partir desde el norte de África.

La ministra española de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, aseguró el pasado martes que, en materia migratoria, no caben solo “soluciones temporales ni pequeños arreglos para problemas puntuales”, sino una política global y solidaria, en la que los países que cumplen deben recibir la solidaridad del resto.

“Europa debe cumplir con el principio de que aquellos países que cumplen con sus obligaciones legales y morales están más expuestos que otros y deben ser capaces de confiar en la solidaridad de toda la UE”, puntualizó.

Editado por Miriam Burgués