Presuntos sobornos empañan la votación en el Líbano

las elecciones en Líbano y la presunta compra de votos

EFE/EPA/ABBAS SALMAN

Beirut (EuroEFE).- Uno a uno, los electores libaneses van entrando a las salas y saliendo con sus dedos impregnados de tinta azul para evitar las duplicaciones durante la votación, una práctica democrática que el presidente libanés, Michel Aoun, denuncia está siendo manchada por los sobornos y la compra de votos.

En vísperas de los comicios parlamentarios en marcha este domingo, el jefe de Estado llamó a las autoridades a perseguir con diligencia a los «sobornadores y sobornados«, cuya existencia parece haber crecido en medio la precariedad por la grave crisis económica que sufre el país desde finales de 2019.

«Hay candidatos a las elecciones parlamentarias que aprovechan las difíciles condiciones económicas y sociales sufridas por los libaneses y actualmente están pagando dinero para confiscar su elección», dijo el pasado viernes a una delegación de observadores del Parlamento Europeo (PE).

AUTOBUSES DESDE SIRIA

Un autobús fletado por la rama libanesa del partido armenio Tashnag viajó todo el camino desde la ciudad noroccidental siria de Alepo para que unos 40 votantes residentes al otro lado de la frontera depositasen sus papeletas en el suburbio de Bourj Hammoud, a las afueras de Beirut, confirmaron a Efe tres fuentes distintas.

Uno de los pasajeros del autocar explicó que la formación política financiará también los cien dólares que cada uno de ellos deben abonar para volver a entrar a Siria.

«Vimos al presidente (de la formación, Hagop) Pakradounian, quien se hizo una foto con nosotros y nos dijo quién es el candidato de nuestro partido para que votásemos por él», indicó la fuente tras depositar su papeleta en el suburbio beirutí, donde buena parte de la población es de origen armenio.

El grupo fue trasladado anoche en autobús hasta la frontera sirio-libanesa, cruzó la divisoria a pie y posteriormente continuó repartido en furgonetas el trayecto de unos 400 kilómetros hasta los colegios electorales correspondientes.

Dos fuentes distintas dijeron que en estos comicios el partido organizó un viaje relámpago con apenas dos horas de parada para la votación, pero en citas anteriores llegaron a pagar varios días de estancia en el Líbano, incluidos hoteles y comidas, a al menos cinco autocares repletos de gente.

PRESUNTA COMPRA DE VOTOS

Aunque la financiación de viajes no constituye necesariamente un soborno, muchos partidos han sido acusados en las última semanas de ofrecer de forma directa al electorado dinero en efectivo, aparatos varios para hacer frente a la escasez de electricidad e incluso el abono de facturas pendientes.

Una familia oriunda de la localidad de Sidón, en el sur del país, aseguró a Efe que la oficina de un candidato suní les llamó por teléfono hace unas dos semanas para ofrecerles un millón de libras libanesas (unos 37 dólares al cambio de hoy en el mercado negro) a cambio de su voto.

«Todo lo que tenemos que hacer es mostrar nuestro dedo con tinta en él y recibir el dinero», explicó un miembro del clan bajo condición de anonimato, al aclarar que los sobornadores no tendrán forma de corroborar a qué lista apoyaron en las urnas.

Más o menos en la misma fecha, el equipo de otro aspirante a diputado les contactó con una propuesta para cubrir sus gastos de transporte hasta el colegio electoral y, al responder que ya cuentan con coche propio, la voz al otro lado de la línea les invitó a recibir combustible gratuito.

El número dos de la misión de observación electoral de la Unión Europea (UE), Jarek Domanski, confirmó a Efe que durante las reuniones celebradas con diferentes actores involucrados en el proceso «los interlocutores han compartido con los observadores este tipo de preocupaciones en cuanto a la compra de voto».

Agregó que el equipo está «analizando» el asunto y observando si estas «alegaciones» se materializan hoy durante la votación o si tienen algún «impacto directo» en ella.

«Tenemos los ojos abiertos», concluyó.

Editado por Sandra Municio