En la víspera de viajar a Moscú, Macron busca signos de desescalada de Putin

En la víspera de viajar a Moscú, Macron busca signos de desescalada de Putin

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, y el presidente de Rusia, Vladímir Putin, en una imagen de archivo tomada en 2019. EFE/EPA/CHARLES PLATIAU / POOL MAXPPP OUT

París (EuroEFE).- En la víspera de reunirse personalmente el lunes en el Kremlin con el presidente ruso, Vladímir Putin, el jefe de Estado galo, Emmanuel Macron, buscará de su interlocutor «al menos un signo de desescalada» que evite un conflicto bélico en Ucrania.

Así lo revela este domingo el Journal de Dimanche (JDD), que se sirve de fuentes diplomáticas y de declaraciones del propio Macron.

El presidente francés ha iniciado este fin de semana una frenética agenda diplomática, que le ha llevado a entrevistarse por teléfono con el primer ministro británico, Boris Johnson; el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg; y con Krisjanis Karins, el primer ministro de Letonia, antigua república soviética fronteriza con Rusia.

«Mientras los europeos deleguemos el diálogo (…) no podremos resolver ningún conflicto, porque si dejamos a los otros hablar por nosotros, no podremos contribuir a nuestra seguridad colectiva», señaló el mandatario francés al JDD.

Macron, quien ejercerá también como una suerte de representante europeo, pues su país preside la UE este semestre, se encontrará personalmente con Putin en suelo ruso casi cuatro años después de la última vez, en mayo de 2018, en las proximidades de San Petersburgo.

Según fuentes del Elíseo, la reunión se prevé que comience en torno al medio día hora local. Contará apenas con ambos mandatarios, quienes estarán acompañados por respectivos traductores y quizá asistentes que tomen apenas notas. No habrá ni ministros ni asesores presentes.

Esta conversación «tete à tete» tiene como meta aprovechar la brecha de «flexibilidad» mostrada Putin y generar un ambiente propicio para «evitar una degradación de la actual situación». Actualmente, ya están desplegadas en torno a 130.000 soldados rusos en la frontera con Ucrania.

El Elíseo asume, no obstante, que esta visita no resolverá por si sola el conflicto, aunque cree que puede ser un excelente punto de partida.

Macron y Putin han hablado por teléfono al menos cuatro veces desde el recrudecimiento del conflicto en la frontera ruso-ucraniana hace dos meses. La semana pasada, el dirigente galo había preparado el terreno enviando a su emisario especial para Rusia, Pierre Vimont.

La Presidencia francesa es consciente de que uno de los desencadenantes de esta crisis es el posible ingreso de Ucrania en la OTAN, la alianza militar que engloba a Estados Unidos, Canadá y a una buena parte de los Estados europeos. Rusia no quiere ver ese escenario ni en pintura, como tampoco una futura adhesión de Ucrania a la UE.

«UCRANIA SOLO TIENE OJOS PARA LA UE»

Macron anhela traer signos esperanzadores al jefe de Estado ucraniano, Volodímir Zelenski, con quien se reunirá en Kiev el martes, un día después de verse con Putin. Será la primera visita del presidente galo en su quinto año de mandato.

La eurodiputada francesa Nathalie Loiseau, presidenta de la subcomisión europea de Seguridad y Defensa, se felicita por las maniobras diplomáticas del líder francés, ella que acaba de regresar de una visita a Kiev.

«Encontrará un país (Ucrania) que solo tiene ojos para la UE», indica Loiseau, en una tribuna también publicada en el JDD.

La intensa agenda internacional de Macron esta semana puede culminar con una entrevista con el canciller alemán, Olaf Scholz, quien se ve este lunes con el presidente de EEUU, Joe Biden, y con un encuentro con el jefe de Estado polaco, Andrzej Duda.

«Polonia tiene una sensibilidad especial, que hay que respetarla y tener en cuenta el recelo en relación a los tiempos soviéticos», apuntan las fuentes del Elíseo.

La presidencia gala descartó que Estados Unidos entre en el llamado Formato de Normandía, un grupo creado en 2014 para abordar la crisis en el Donbás y que agrupa a Rusia, Ucrania, Francia y Alemania.

«No tenemos un problema a priori para que entre Estados Unidos, pero a Rusia no le debe de agradar la presencia de Washington en ese grupo», constata el Elíseo.

Mientras, los estadounidenses han decidido incrementar en 3.000 hombres su presencia militar en el flanco oriental de la OTAN.

Editado por María Moya