Zelenski pide a la UE que demuestre que «están con el pueblo ucraniano»

Zelenski pide a la UE que demuestre que están con el pueblo ucraniano

El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, en un momento de su intervención por videoconferencia ante el pleno de Eurocámara en Bruselas. EFE/EPA/STEPHANIE LECOCQ

Bruselas (EuroEFE).- El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, dijo este martes ante el pleno del Parlamento Europeo que los ucranianos «han demostrado que son iguales que los europeos» y pidió a las instituciones comunitarias que demuestren que «están con el pueblo ucraniano», que está «dando su vida por unos valores».

«Sin ustedes, Ucrania estará sola. Hemos demostrado nuestra fuerza, hemos demostrado que somos iguales que ustedes. Demuestren que están con nosotros, que no nos dejarán de lado», dijo Zelenski por videoconferencia ante el pleno de la Eurocámara.

El hemiciclo, que recibió a Zelenski con una larga ovación cerrada, estuvo lleno de símbolos con los colores de la bandera de su país, amarillo y azul y acogió en persona al embajador de Ucrania ante la Unión Europea y un grupo de ciudadanos ucranianos.

«La opción europea de Ucrania es nuestra opción, es hacia donde nos dirigimos. Quiero escuchar por su parte hacia Ucrania, hacia los ciudadanos ucranianos, esa opción de Ucrania para y hacia Europa», dijo Zelenski, que recordó que este país está «luchando por la libertad que tienen» los europeos.

 

 

El presidente apuntó su alegría al ver «unidos a todos los países de la UE» ante la perspectiva europea de Ucrania en un futuro, aunque lamentó que el precio a pagar por este consenso han sido «miles de personas muertas, dos revoluciones, una guerra y cinco días de invasión a escala total de Rusia».

«Estamos dando nuestra vida por unos valores, la libertad que ustedes tienen. Estamos poniendo en la encrucijada a nuestros mejores ciudadanos, los más fuertes, los más valiosos. Los ucranianos tienen que sentirse orgullosos. Hoy, no solamente ustedes han hablado de ese orgullo, sino que lo han visto», dijo Zelenski.

El presidente ucraniano cargó también contra el presidente ruso, Vladímir Putin, por seguir hablando de una operación militar contra infraestructuras militares «cuando están muriendo niños», al tiempo que lamentó la muerte de 16 menores de edad ayer y de docenas de personas en los ataques con misiles de crucero de esta mañana en la ciudad de Járkov, en el este del país.

«Es la ciudad con más universidades de nuestro país, allí la juventud es brillante, inteligente. Esta mañana, dos misiles han golpeado su Plaza de la Libertad. Docenas de personas han muerto. Este es el precio a pagar por la libertad, por nuestra tierra», dijo Zelenski.

El presidente de Ucrania afirmó que ahora mismo a sus ciudadanos les mueve «la lucha por la supervivencia», pero también la pelea «para ser miembros de pleno derecho de Europa», y se mostró convencido de que están «mostrando al mundo exactamente lo que son los ucranianos, lo que es Ucrania».

«Demuestren, en esencia, que son europeos y que la vida ganará a la muerte y la luz sobre la oscuridad», pidió Zelenski a la Unión Europea.

VON DER LEYEN: «PROTEGER NUESTRA LIBERTAD TIENE UN PRECIO»

Por su parte, tras la intervención de Zelenski, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, aseguró que las sanciones económicas a Rusia por invadir Ucrania tendrán también un precio para la UE que el bloque comunitario está dispuesto a asumir a cambio de proteger la libertad.

«Creo que los europeos entienden muy bien que debemos hacer frente a esta cruel agresión. Sí, proteger nuestra libertad tiene un precio. Pero este es un momento decisivo. Y este es un coste que estamos dispuestos a pagar. Porque la libertad no tiene precio», dijo Von der Leyen.

Von der Leyen hizo un repaso de las sanciones contra Rusia, dijo que dañarán «los intereses a largo plazo» de Moscú y aseguró que si Vladímir Putin pretendía dividir a la Unión Europea y a sus aliados en la OTAN «ha conseguido justamente lo contrario».

«Estamos más unidos que nunca», dijo la política alemana, quien aseguró que la UE ha avanzado más en materia de seguridad y defensa común «en seis días que en las últimas dos décadas», en referencia al desbloqueo de 500 millones de euros de fondos comunitarios para equipamiento militar para Ucrania.

«La forma en que respondamos hoy a lo que Rusia está haciendo determinará el futuro del sistema internacional», aseguró Von der Leyen.

Por su parte, el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, calificó de «terrorismo geopolítico» la actitud de Putin y llamó a los europeos a estar «a la altura del momento» aunque otorgar a Ucrania un estatus de país candidato a ingresar a la UE sea «un tema complicado».

La presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, dijo en su intervención que «el mensaje que envía Europa es claro: resistiremos, no miraremos hacia otro lado cuando hay gente en las calles luchando por nuestros valores contra la masiva maquinaria de guerra de Putin».

BORRELL: NO CAMBIAREMOS DERECHOS HUMANOS POR SU GAS

Por su parte, el alto representante para Asuntos Exteriores, Josep Borrell, dejó claro la UE no va a «cambiar derechos humanos por su gas», y que va a empezar a trabajar para «cancelar» la dependencia comunitaria de los hidrocarburos rusos.

«No vamos a abandonar la defensa de nuestros derechos humanos y libertad porque seamos más o menos dependientes de Rusia», recalcó Borrell durante una intervención en un pleno extraordinario de la Eurocámara para debatir la invasión rusa de Ucrania.

El político español recordó que, cuando era presidente del Parlamento Europeo en 2007, tuvo la oportunidad de decir al presidente ruso, Vladímir Putin, tras el asesinato de la periodista Anna Politkóvskaya, «que no íbamos a cambiar derechos humanos por su gas».

«Y este es el momento de repetirlo y actuar. Y tenemos que empezar a trabajar rápido, como ha propuesto la Comisión Europea, para cancelar esa dependencia» energética, señaló.

Para Borrell, estos días se ha presenciado «el acta de nacimiento de la Europa geopolítica», al tomar la UE «consciencia de los desafíos a los que nos enfrentamos» y después de ver que, por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial, un país invade a otro en suelo europeo, un país además con poder nuclear.

«Me pone malo pensar en la analogía histórica que estos acontecimientos tienen con el inicio de la Segunda Guerra Mundial. Pero es el retorno de la tragedia a lo que se enfrenta Europa hoy (…). En vez de asustarnos, debería impulsarnos», recalcó.

Pidió en concreto que la UE sea un «poder duro» no por medios militares, sino a través de la «coerción, las represalias y el contraataque».

«Se hace como ha propuesto la CE, de manera extraordinariamente eficaz, tomando medidas como estas que parecen de papel, que no movilizan misiles pero que tienen un efecto trascendental sobre la solvencia de un país, e impide que Rusia vaya a usar el dinero que pagamos por su gas para alimentar la guerra», dijo sobre las sanciones.

«No sacrificaremos nuestra libertad o la de otros por nuestro bienestar y nuestra prosperidad», comentó sobre el efecto colateral que pueden tener esas sanciones para la UE.

En todo caso, Borrell celebró que la UE haya decidido utilizar los fondos comunes reunidos por los Estados miembros en el Fondo Europeo para el Apoyo a la Paz (FEAP) para invertir en armas que enviar a Ucrania, y pidió a los eurodiputados que cuando voten el próximo presupuesto comunitario “pongan los medios para afrontar la siguiente crisis y la siguiente agresión rusa”.

El alto representante también aseveró que «cuando un potente agresor agrede sin justificación alguna a un vecino mucho más débil, nadie puede invocar la resolución pacífica de los conflictos».

Borrell dejó claro: «No podemos seguir confiando en que apelar al Estado de derecho y desarrollar relaciones comerciales vaya a convertir al mundo en un lugar pacífico donde todo el mundo evolucionará hacia la democracia representativa».

«Las fuerzas del mal, las fuerzas que pugnan por seguir utilizando la violencia física como una forma de resolver los conflictos, siguen vivas», alertó.

Así, aunque aseguró que «hemos hecho mucho y hemos sin duda asombrado al mundo y sorprendido a Putin con una capacidad de reacción rápida y unida», ahora «hay que seguir por este camino».

«Puede ser el momento en el que los europeos entiendan que el mundo en el que viven es un mundo peligroso y, para hacerle frente, hace falta que refuercen su unión», concluyó.

LA EUROCÁMARA, UNÁNIME EN SU RECONOCIMIENTO

Los líderes de los grupos del Parlamento Europeo reconocieron de forma unánime la valentía del presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, y de los ciudadanos ucranianos en su resistencia a la invasión de Rusia, tras escuchar hablar al mandatario en un pleno especial por el inicio de la guerra en la madrugada del pasado jueves.

El presidente del grupo popular, Manfred Weber, tildó a los ucranianos y a su presidente de «héroes de nuestros valores europeos» y agradeció su «amor a la libertad, resistencia y decisión» ante el ataque ruso.

«Son estos los momentos que nos fuerzan a responder de forma clara. Zelenski nos pregunta si pueden ser miembros de la UE, si son bienvenidos, y yo en nombre del PPE digo que sí. Pertenecéis a la UE, sois nuestros amigos», dijo Weber, quien advirtió de que el presidente ruso, Vladímir Putin, representa «lo contrario» al proyecto europeo: el «autoritarismo y pensamiento imperial» frente a «la superación de las fronteras y los nacionalismos».

“No podemos dejar atrás y dejar a los ucranianos solos como nos sentimos en su momento los españoles en la primera mitad del siglo XX en la lucha entre el fascismo y la democracia», rememoró por su parte la presidenta de los socialdemócratas europeos, Iratxe García.

La española pidió también «valor y sacrificio para acoger a todos los refugiados que huyen de la guerra» y que Putin «sea juzgado como criminal de guerra por la Corte Penal Internacional».

Desde las filas liberales, el líder de Renovar Europa, Stéphane Séjourné, dijo: «No quiero pensar en lo que Putin hubiera hecho con el continente europeo» en un mundo en el que los países europeos hubiesen estado divididos y no en la Unión Europea, bloque al que pidió más trabajo en favor de su «soberanía y autonomía energética».

«Es importante reconocer que los ucranianos, por la sangre derramada a favor de la democracia y la libertad, ya forman parte de nuestra comunidad de destino. El estatuto de candidato (a entrar en la UE) es un reconocimiento justo», apuntó el político francés, que reclamó «sanciones para acabar con el régimen de Putin y con la guerra».

El líder de los Verdes, Philippe Lamberts, hizo un llamamiento a reconocer a todos los refugiados que provengan de la guerra en Ucrania y no solo a los que tengan un pasaporte ucraniano, y afirmó que la agresión rusa «es un reto a los valores de la Unión».

«Sin llegar a una intervención militar, debemos dar al pueblo ucraniano todo el respaldo que podamos para enfrentarse al agresor», dijo Lamberts, que se dirigió directamente a Putin para desmentir que Ucrania esté en manos de los nazis («su presidente viene de una familia que derramó sangre en el Holocausto) o que haya un genocidio en el Donbás.

Desde el grupo de ultraderecha Identidad y Democracia, que agrupa a varios partidos europeos que en el pasado han mostrado cercanía con Putin, su líder, Marco Zanni, transmitió su «apoyo, respaldo y admiración para el pueblo ucraniano, que hoy con tenacidad defiende su libertad y soberanía frente a una agresión injustificada”.

El político italiano, que criticó que el resto de grupos políticos hayan impedido a su formación participar en la elaboración de la resolución que se votará más tarde, pidió además no cometer con China «los mismos errores que cometimos con Rusia» y reducir ya la dependencia de Pekín.

El líder de los Conservadores y Reformistas europeos, Ryszard Legutko, tildó la invasión de Ucrania como «la guerra de todas las naciones y pueblos europeos» y advirtió de que Putin «no dudará en adoptar medidas más extremas», por lo que el ejército y pueblo ucranianos «necesitan respaldo militar, armamento y otras medidas de defensa».

«Putin dijo que el colapso de la URSS había sido la mayor tragedia geopolítica del siglo, por lo que hay que no malinterpretar sus intenciones, su objetivo final es recrear lo que una vez fue el imperio soviético», alertó el político conservador.

La líder de La Izquierda, Manon Aubry, se sumó también a la petición de acoger a refugiados de este conflicto «sin distinguir por su color de piel» y aplaudió «la resistencia heroica de los ucranianos y su presidente», a los que transmitió que la UE «no les va a abandonar».

Además, pidió a la Unión Europea que defienda «el único objetivo válido, que es la paz y la desescalada» del conflicto, e instó a «tener cuidado con la carrera armamentística y militar». «Putin nos quiere meter en un mundo en el que prime la ley del más fuerte, no podemos aceptar que Europa se transforme en un campo de batalla».

Editado por M.Moya y Sandra Municio