Un «nuevo Kazajistán»: el presidente Tokayev anuncia una gran reforma del sistema político

DISCLAIMER: Todas las opiniones vertidas en esta tribuna reflejan exclusivamente la posición de su/s autor/es, y en modo alguno de EUROEFE.EURACTIV.es, de la Agencia EFE ni de EURACTIV Media network.

Un nuevo Kazajistán el presidente Tokayev anuncia una gran reforma del sistema político

El presidente de Kazajistán, Kasim-Yomart Tokáyev, en una fotografía de Archivo. EFE/ Muhtar Holdorbekov /Archivo

Este miércoles, el presidente de Kazajistán Kassym-Jomart Tokayev pronunció su esperado discurso sobre el estado de la nación. Inicialmente programado para septiembre, el hecho de que ya se haya presentado un importante paquete de reformas en marzo apunta a la urgencia de un cambio transformador y duradero en Kazajistán, teniendo en cuenta las llamadas para una mayor eficiencia y transparencia a las élites políticas por parte de los ciudadanos kazajos.

Evidentemente, la primera parte del discurso del presidente Tokayev estuvo centrada en los disturbios del mes de enero, que se saldaron con 200 muertos y miles de heridos. Las protestas pacíficas que tuvieron su origen en el oeste del país como consecuencia del incremento en el precio del gas de petróleo licuado se expandieron a otras urbes del país incluyendo Almaty, antigua capital y principal centro de negocios, donde estuvieron caracterizadas por su violencia.

Como ya escuchamos durante una reciente visita de trabajo a Kazajistán, el pasado mes de febrero, ciertas estructuras gubernamentales (como el Comité de Seguridad Nacional), funcionarios de alto nivel (como el ex-Ministro de Defensa) y organismos encargados de hacer cumplir la ley fueron cómplices en un golpe contra el presidente Tokayev. Evidentemente, hubo oposición entre estos actores a las credenciales reformistas del presidente Tokayev y al proceso de modernización y transformación radical del país (en todos los ámbitos: político, social y económico) que se inició en los últimos años, un proceso que, por lo general, encuentra un gran apoyo entre la población y especialmente entre las generaciones más jóvenes.

Si bien las protestas de enero tuvieron su origen en temas de índole económica, muchas personas han estado exigiendo un sistema político más responsable y transparente en Kazajistán. Es a este tema al que el presidente Tokayev dedicó la mayor parte de su discurso. El antiguo sistema político claramente se había agotado y necesitaba una revisión importante para ajustarse a las realidades que afronta Kazajistán hoy en día.

En uno de los anuncios más bienvenidos, el presidente Tokayev anunció el fin del «nepotismo institucionalizado», por el cual los familiares cercanos del presidente podían ocupar altos cargos en el gobierno y en empresas estatales. Hasta hace muy poco, los familiares del primer presidente Nursultan Nazarbayev ocupaban puestos de liderazgo en instituciones como la Cámara Nacional de Empresarios de Kazajistán; el Comité de Seguridad Nacional; y las empresas estatales KazTransOil y QazaqGaz. El nuevo sistema político, deduciendo de lo que escuchamos el miércoles, tendrá menos de amiguismo y más de meritocracia.

El otro mensaje importante es la redistribución de ciertos poderes presidenciales al Parlamento, aumentando la responsabilidad de la rama legislativa del poder estatal, todo y mientras conservando las características generales de un estado presidencial. Es decir, un presidente fuerte con un parlamento poderoso, donde el presidente Tokayev permanece a cargo de la planificación del desarrollo estratégico, la representación del estado y los asuntos exteriores, así como la seguridad y defensa nacional. Y, al mismo tiempo, un Parlamento que desempeñe un papel más activo fortaleciendo, por ejemplo, el control sobre la ejecución del presupuesto estatal.

En cuanto al poder judicial, el presidente Tokayev también tiene como objetivo aumentar su independencia mediante la creación de una Corte Constitucional para reemplazar el actual Consejo Constitucional de Kazajistán, una institución que con demasiada frecuencia simplemente ha servido los intereses del ejecutivo durante la presidencia de Nursultan Nazarbayev.

Las cinco repúblicas de Asia Central surgieron como fuertes sistemas presidencialistas tras su independencia en 1991, quizás con la notable excepción de Kirguistán, que durante mucho tiempo experimentó con un sistema parlamentario pero, lamentablemente, acompañado de un alto grado de inestabilidad. Kazajistán es pionero en en el sentido de que inicia un proceso alejándose gradualmente de un sistema “super-presidencialista”, manteniendo al mismo tiempo un alto nivel de estabilidad, algo que en la región de Asia Central no siempre es evidente.

Llama la atención que durante el discurso sobre el estado de la nación se prestó menos atención a las reformas económicas. Aquí, el énfasis del presidente Tokayev fue principalmente en mitigar los daños colaterales del tenso entorno geopolítico internacional actual y, en particular, del impacto de las sanciones internacionales sobre Rusia en la economía kazaja. Otros cambios estructurales ya se han puesto en marcha (la transición a la «economía verde», digitalización, mayor conectividad con Europa, etc.) y quizás necesitaban menos atención en un discurso que estaba firmemente dedicado a nuevos cambios radicales para construir un “nuevo Kazajistán”.

Un último punto que vale la pena mencionar es el de los medios de comunicación. En países en transición, a frecuencia se observa que los medios son vistos como un obstáculo por parte del gobierno, lo que crea un entorno en el que los periodistas tienen que trabajar con en un ambiente intimidación. Por lo tanto, es notable que el presidente Tokayev se comprometa a revisar la ley de medios de comunicación. Es fundamental contar con medios críticos e inquisitivos que hagan su trabajo sin presiones indebidas, interferencias e intimidaciones, lo cual no siempre ha sido el caso en Kazajistán.

Para ciertos miembros del público, el discurso puede no ser lo suficiente ambicioso y en algunos puntos no cumplió con las expectativas de algunos representantes de la sociedad civil. Si bien el numero de firmas requerido para la creación de nuevos partidos políticos continua descendiendo (de 20.000 a 5.000), la verdadera prueba de fuego será si los partidos de oposición realmente pueden registrarse sin trabas burocráticas y logran en el futuro conseguir representación en el Parlamento. Además, no se anunciaron elecciones directas para gobernadores regionales, que seguirán – de momento – siendo elegidos indirectamente a través de consejos locales, a los que el Presidente debe proponer al menos dos candidatos.

En los próximos meses, se espera en Kazajistán una oleada de nuevas leyes y reformas a la Constitución para poner en practica lo expuesto ayer por el Presidente Tokayev. Los cimientos para construir un «nuevo Kazajistan» están en su sitio. Ahora hace falta traducir las palabras en hechos.