La Eurocámara reclamará que más empresas publiquen datos de brecha salarial

La Eurocámara reclamará que más empresas publiquen datos de brecha salarial

Vista del pleno del Parlamento Europeo en su sede de Estrasburgo (Francia). EFE/EPA/RONALD WITTEK

Estrasburgo (Francia) (EuroEFE).- El Parlamento Europeo negociará en favor de que un número mayor de empresas, aquellas con más de 50 empleados en lugar de más de 250, estén obligadas a publicar datos que faciliten comparar salarios y desvelar posibles casos de brechas salariales de género dentro de cada empresa.

Los eurodiputados fijaron este martes su posición negociadora para la futura directiva de transparencia salarial, para la que defenderán una posición más ambiciosa que la que propuso en su momento Bruselas y también que la que han logrado consensuar los países de la Unión Europea (el Consejo).

La postura negociadora ha salido adelante por 403 votos a favor, 166 en contra y 58 abstenciones.

Tanto la Comisión como el Consejo son partidarios de que las empresas sujetas a esta regulación sean únicamente las de más de 250 trabajadores, mientras que el Parlamento insistirá en que dicho umbral para determinar qué empresas tienen que compartir de manera pública datos sobre su brecha salarial se sitúe en 50 trabajadores.

Estos datos deberán publicarse de manera anual y ponerse a disposición del público, las autoridades nacionales de cada Estado miembro, la plantilla y sus representantes.

Por otro lado, la Eurocámara quiere que, si estos datos públicos revelan una brecha salarial de al menos un 2,5 %, los gobiernos trabajen con la empresa afectada y sus representantes para evaluar la situación y desarrollar un plan de acción de género. El Consejo y la Comisión creen que el porcentaje mínimo de brecha antes de analizar sus causas debe ser del 5 %.

Los diputados también sugieren crear un sello oficial para reconocer a las empresas que no tengan brecha salarial de género y reconocer el derecho de los trabajadores a recibir información completa sobre niveles salariales individuales y medios por género.

La Eurocámara, además, apoya la idea de la Comisión de que, en el caso de que un trabajador lleve a su empresa a juicio por sentir que no se está cumpliendo el principio de igualdad salarial, sea en la compañía en la que recaiga la carga de probar que no ha habido discriminación.

Después de que los Estados miembros fijaran su posición negociadora en diciembre, las conversaciones entre las instituciones comunitarias con vistas a cerrar la legislación definitiva pueden empezar ya.

Editado por M.Moya