¿Con quién va a pactar señor Sánchez?

Sánchez

El candidato del PSOE, Pedro Sánchez, al finalizar el único debate electoral en el que participaron los principales candidatos a la presidencia del Gobierno, celebrado este lunes en el Pabellón de Cristal de la Casa de Campo de Madrid. EFE/Juan Carlos Hidalgo

Madrid (EuroEFE).- ¿Con quién va a pactar señor Sánchez?. Ha sido la pregunta que más se ha escuchado en el único debate electoral celebrado entre los cinco candidatos de las principales fuerzas políticas de cara a las elecciones del 10 de noviembre. Y se ha quedado sin respuesta concreta, pero con una propuesta por parte del interpelado: que si no hay un acuerdo de coalición que gobierne la lista más votada.

«Son las cuartas elecciones en cuatro años, creo que es importante desbloquear», ha dicho el presidente del Gobierno en funciones y líder socialista al valorar el debate. Como «soluciones para el bloqueo» ha propuesto «que se respete la lista más votada» porque «es importante acabar ya con esta provisionalidad» porque «estamos perdiendo muchas oportunidades en el ámbito europeo» y en el económico, ha dicho Sánchez.

Tras el debate, el candidato del PP, Pablo Casado, ha puesto el acento en que su pregunta sobre el posible pacto de Pedro Sánchez con «los partidos condenados por sedición» en Cataluña  ha quedado sin respuesta. «Es inconcebible que no se renuncie a pactar con los que no condenan la violencia», ha asegurado Casado, quien según los analistas ha salido reforzado como líder del centroderecha.

Preparativos del debate a 5

Los candidatos a la presidencia del Gobierno, (i-d) Pablo Casado, Pedro Sánchez, Santiago Abascal, Pablo Iglesias y Albert Rivera, momentos antes de comenzar el debate electoral que tiene lugar este lunes en el Pabellón de Cristal de la Casa de Campo de Madrid, y que será moderado por los periodistas Ana Blanco y Vicente Vallés. EFE/Juan Carlos Hidalgo

Los cinco principales candidatos a las elecciones generales, Pedro Sánchez (PSOE), Pablo Casado (PP), Albert Rivera (Ciudadanos), Pablo Iglesias (Unidas Podemos) y Santiago Abascal (Vox), han desgranado en el debate a cinco las fórmulas que plantean para desbloquear la situación política en España y acabar con la inestabilidad tras el 10N, pero todas ellas requieren de pactos con otros y ese es el principal escollo a superar porque nadie parece dispuesto a negociar con nadie, por ahora.

Aunque todos asumen que necesitan de otros para gobernar, pero tanto en el bloque de la derecha como en la izquierda han quedado en evidencia las diferencias.

Sánchez niega que el PSOE tenga «pactos ocultos» como le acusa la oposición

Sánchez ha negado que el PSOE tenga «pactos ocultos» como le ha reprochado toda la oposición, que le ha exigido, sin éxito, que se comprometiese formalmente a no pactar con los independentistas, ni con Bildu.

En el cuarto bloque, el referido a la calidad democrática, el candidato socialista ha descartado que el PSOE tenga pactos con Podemos o los independentistas, como dice Cs; con el PP para una gran coalición, como asegura el líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias; o -ha proseguido Sánchez- «con el señor Casado o el señor Rivera, como dice la ultraderecha».

No obstante, el candidato socialista no ha respondido a la pregunta del líder del PP de «si cerraba la puerta a pactar con Oriol Junqueras, con Torra o con Otegi».

«Sí o no», le ha exigido Casado. «Si en un debate de este nivel no dice que cierra la puerta a pactar con los supremacistas violentos que están atemorizando a la población de Cataluña, se retrata como candidato a la Presidencia», ha asegurado.

«Quien calla, otorga», le ha recriminado también el responsable de Cs, Albert Rivera.
Rivera ha lamentado que Sánchez dé lecciones de desbloqueo quien es «el bloqueo personificado».

Tras estas críticas, Sánchez ha insistido en que el PSOE quiere un gobierno progresista y ha lamentado que el resto de partidos que saben «que no ganarán las elecciones» sólo busquen «frenar y bloquear» al Partido Socialista.

Sánchez anuncia una vicepresidencia económica y un ministerio contra la despoblación

Sánchez ha anunciado que si gobierna después del 10N elevará el rango del área económica y creará una vicepresidencia económica que tendrá al frente a una mujer, la actual ministra en funciones Nadia Calviño.

En el segundo bloque del debate, el referido a la economía, Sánchez también ha anunciado que si gobierna creará un ministerio en la lucha contra la despoblación y el reto demográfico.

Sánchez ha asegurado que en 15 meses su Gobierno ha hecho cosas «inéditas y muy potentes» en la lucha contra el cambio climático y aquí se ha referido al Plan de Energía y Clima que movilizará 240.000 millones de euros en los próximos 10 años e implicará la creación anual entre 240.000 y 270.000 puestos de trabajo nuevos.

También se ha referido a la estrategia de transición justa para las cuencas mineras y las centrales térmicas y sus comarcas que se ven en riesgo.

En este bloque económico, Sánchez ha pedido ser rigurosos con el estado de la economía y reconocer que hay pilares sólidos y aquí se ha referido a un crecimiento de 530.000 puestos de trabajo desde el tercer trimestre de 2018.

Sánchez reprocha a PP y Cs su silencio ante la «ultradrecha agresiva»

Sánchez ha reprochado a los candidatos del PP, Pablo Casado, y Cs, Albert Rivera, su silencio ante propuestas de la «ultraderecha agresiva» de Vox, como ilegalizar al PNV, en uno de los momentos más tensos del bloque del debate a cinco dedicado a política social e igualdad.

«Ustedes callan, callan y callan ante las propuestas de Vox, la derecha cobarde ante una ultraderecha agresiva», ha espetado Sánchez a sus dos contrincantes, quien inmediatamente han reaccionado recordando al presidente del Gobierno en funciones las «trampas» del PSOE andaluz con asuntos como las listas de espera sanitarias.

Así, la discusión sobre las materias de tipo social que centraban el bloque del debate electoral ha derivado en un enfrentamiento político en el cual Sánchez ha emplazado a Casado y Rivera a rechazar «lo que dice el señor Abascal», mientras Rivera le ha mostrado un mapa de España para reclamarle a su vez que dijera «cuántas naciones» veía el presidente en ese dibujo.

La situación ha llegado a tal punto que el candidato de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, ha considerado una «falta de respeto» a los ciudadanos que en el debate de las políticas sociales se acabara hablando de cuestiones como el presidente de la Genralitat, Quim Torra, o de Cataluña, y en tono crispado.

Santiago Abascal ha reprochado a Sánchez que hubiera ganado la moción de censura «apoyado por todos los enemigos declarados de España» y ha insistido en reclamarle que aclarara «cuánto cuesta» la sanidad universal para los «inmigrantes ilegales» y ha reclamado «atender en primer lugar a los españoles» y dedicarles antes a ellos las políticas sociales.

Y ha asegurado que tras el caso de la violación colectiva de La Manada en los sanfermines ha habido «más de 100 manadas» con «un 70 por ciento de imputados extranjeros», para pedir seguidamente «cadena perpetua» para «violadores, terroristas y asesinos».

El candidato socialista ha defendido la política social de su Gobierno, con el Consejo de Ministros «con más mujeres del mundo», ha enfatizado la reducción del número de inmigrantes irregulares, ha prometido políticas de vivienda que fomenten el alquiler, sobre todo para jóvenes, y regular la eutanasia y la muerte digna.

En este bloque, Rivera ha incidido en la modificación del sistema educativo para acabar con «17 sistemas» diferentes y ha pedido medidas fiscales beneficiosas para quienes decidan vivir en los pueblos.

Pablo Casado también ha hecho propuestas en materia educativa, como un «MIR» para los profesores o garantizar la libertad de elección de colegio, mientras Pablo Iglesias se ha acordado de los militares que recibieron una «patada en el culo» al tener que dejar las Fuerzas Armadas a los 45 años y ha pedido una ley que persiga el maltrato a los animales domésticos.

Sánchez, Iglesias y Abascal se enzarzan por la exhumación y la guerra civil

Sánchez, el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, y el líder de Vox, Santiago Abascal, se han enzarzado en el debate a cinco de los candidatos por la exhumación de Franco y la guerra civil.

El choque de los candidatos de izquierda con el candidato de extrema derecha ha comenzado cuando éste último ha señalado que con la propuesta de Sánchez de incluir en el Código Penal la apología del franquismo va a acabar ilegalizando a Iglesias, que es «el único que se ha proclamado comunista», mientras que el resto no se han mostrado «partidarios de ningún tipo de régimen totalitario».

«Algo, algo tiene usted pinta (de totalitario), señor Abascal», le ha cortado Sánchez, en su primera intervención directa hacia al líder de Vox.

Abascal ha reprochado a Sánchez que, en lugar de traer a España la concordia y la reparación de las víctimas, se haya dedicado a reabrir viejos odios y dividir con la exhumación de Franco en un momento en el que lo que más necesita el país es la unidad frente a los separatistas.

«La dignidad, la justicia, la reparación y la memoria eso no es abrir heridas, es cerrarlas y hay que dignificar la memoria de las víctimas del franquismo», le ha interrumpido Sánchez.

Pero el líder de Vox ha insistido y le ha acusado de «sacar la chistera el conejo del enfrentamiento», lo que le ha advertido que le «va a salir muy mal».

En ese momento, ha pedido la palabra Iglesias para preguntar «¿qué pensarían en Alemania si alguien dijera que ojalá uno pudiera reivindicar a su abuelo de la SS y otro a su abuelo judío que murió en un campo de concentración».

«Mi abuelo no era de la SS ni de nada que se le pareciera», ha replicado Abascal a Iglesias y le ha advertido de que ni él ni Sánchez le van a dar lecciones de defensa del orden constitucional, de la democracia y de la concordia, porque es el único de los candidatos que «se ha jugado la vida en el País Vasco».

Le ha reprochado que mientras él estaba siendo «amenazado sistemáticamente por ETA», Iglesias estaba en «una herriko taberna en Navarra diciendo que ETA tenía una gran perspicacia política» y Sánchez «lo más arriesgado que había hecho en su vida era jugar a baloncesto y ser consejero de Caja Madrid».

Iglesias le ha recordado que la candidata de su partido por Barcelona, Rosa Lluch, es una víctima de ETA y «no va dando lecciones», y que cuentan con un guardia civil como diputado en el Congreso.

«¡Ojalá ustedes supieran condenar un golpe de Estado de los aliados de Hitler en España hace 60 años y no presumir de víctima!», ha destacado.

«¿Condenan ustedes los golpes de Estado del PSOE y de las izquierdas a la república en el año 34?», le ha contestado Abascal, que ha recalcado a Sánchez e Iglesias que «si alguien tiene que ocultar algo de su propia historia como partido son ustedes dos».

Rivera, por su parte, ha reprochado a Sánchez que saque a Franco en el debate para no responder a preguntas directas.

El debate de los cinco candidatos a La Moncloa ha confirmado la dificultad que persistirá para pactar tras las elecciones y ha mostrado a Pedro Sánchez más presidente en funciones que nunca, anunciando compromisos y sin entrar apenas en discusiones con el resto.