Coronavirus y Fondo de Recuperación, verdaderos retos de Bruselas tras el primer año de Von der Leyen

Bandera de la UE sobre un coche oficial en Berlín. EFE/EPA/Sean Gallup/POOL/Archivo

Madrid (EuroEFE).- La crisis del coronavirus ha marcado el primer año de la Comisión presidida por Ursula Von der Leyen. Pese a que sus objetivos iniciales de convertir a la Unión Europea en un actor global y de peso que lidere la lucha contra el cambio climático y la transición digital siguen vigentes, la gestión de la pandemia y el Fondo de Recuperación económica, bloqueado ahora por el veto de Hungría y Polonia, se han convertido en los verdaderos retos a los que Bruselas tendrá que hacer frente.

Esta reflexión se desprende de la VI Conferencia del ciclo “La nueva generación de la UE: un año de las prioridades de la Comisión Von der Leyen”, que se celebró de forma telemática este miércoles y organizada por el Consejo Federal Español del Movimiento Europeo con la participación de destacadas figuras políticas y representantes de los actores sociales.

Margaritis Schinas, vicepresidente de la Comisión Europea encargado de la cartera de “promoción del estilo de vida europeo”, calificó la pandemia de coronavirus como una “megacrisis” sin precedentes que puede convertirse en una gran oportunidad para Europa, apuntando al Fondo de Recuperación y a la compra de vacunas por parte de la UE como dos “hechos históricos en el salto de integración” europeo.

El comisario defendió también la necesidad de una política migratoria común basada en las relaciones con países vecinos y la solidaridad entre Estados miembro, y el papel de la UE en la defensa del multilateralismo en un plano internacional marcado por las relaciones con Estados Unidos y China.

Un Parlamento Europeo más fuerte

Esteban González Pons, eurodiputado del Partido Popular, criticó lo que considera un “auge del intergubernamentalismo” frente al papel del Parlamento Europeo, especialmente en lo relativo al diseño y funcionamiento del Fondo de Recuperación, cuya financiación corre a cargo de Bruselas pero cuyo gasto queda en manos de los Gobiernos nacionales.

Pons defendió un Parlamento Europeo más fuerte, asegurando que es “la institución que más ha sufrido con la pandemia”, y alertó de la amenaza del nacionalpopulismo para la democracia y la libertad en la UE, en referencia al veto de Hungría y Polonia a vincular los fondos de recuperación al respeto al Estado de derecho.

La necesidad de “convertir la transición ecológica en una de las prioridades de la agenda europea” fue una de las claves que defendió la eurodiputada del PSOE Alicia Homs. La también portavoz de los jóvenes socialistas habló del “muro invisible” al que hacen frente los jóvenes en Europa, especialmente en países como España, con problemas como el acceso al mercado laboral, la precariedad de los salarios o los altos precios de la vivienda.

La delegada de la CEOE en la UE, Patricia Cirez, alabó el plan de recuperación europeo, pero animó a superar el bloqueo para que pueda ser aprobado y puesto en marcha. Abogó, asimismo, por el equilibrio presupuestario y las reformas estructurales para generar confianza en Europa, pero apostando siempre por la participación activa de los actores sociales y del sector privado para potenciar el crecimiento.

Valérie Parra, responsable del área europea de UGT, coincidió en la necesidad de que los actores sociales estén asociados a los planes de recuperación, siempre teniendo en mente los objetivos de garantizar el pleno empleo, la convergencia al alza de las condiciones de vida en la Unión, la reducción de las desigualdades y el respeto por el medio ambiente, que no deben verse “devaluados por la pandemia”.

Editado por Miriam Burgués