Francisco pide que Europa consiga la unidad que soñaron sus padres fundadores

Un devoto católico filipino reza el Viernes Santo en la ciudad de Las Pinas, Filipinas, el 10 de abril de 2020.EFE / EPA / FRANCIS R. MALASIG

Ciudad del Vaticano (EuroEFE)- Que Europa consiga tener la unidad de hermanos que soñaron los padres fundadores de la UE, es el deseo que expresó el papa Francisco en sus oraciones este miércoles durante la misa celebrada en su residencia, la Casa Santa Marta.

«En este tiempo en el cual es necesaria tanta unidad entre nosotros, entre las naciones, oremos hoy por Europa, para que Europa logre tener esa unidad, esa unidad fraterna que soñaron los padres fundadores de la Unión Europea (UE)», dijo Francisco en un mensaje que llega en vísperas del Consejo Europeo.

El pontífice ya se había referido a la necesidad de la unidad y de la solidaridad en Europa durante su mensaje de Pascua cuando afirmó que «la UE se encuentra frente a un desafío histórico, del que dependerá no sólo su futuro, sino el del mundo entero».

«Que no pierda la ocasión para demostrar, una vez más, la solidaridad, incluso recurriendo a soluciones innovadoras», pidió el papa en esta ocasión.

Y advirtió que era «la única alternativa al egoísmo de los intereses particulares y a la tentación de volver al pasado, con el riesgo de poner a dura prueba la convivencia pacífica y el desarrollo de las próximas generaciones».

En su homilía, Francisco al comentar el Evangelio de hoy habló de la luz de Dios y aseveró que «mucha gente no puede vivir en la luz, son murciélagos humanos que viven en la noche».

«Y nosotros también, cuando vivimos en pecado, preferimos vivir en la oscuridad y caminar como ciegos». El papa nos invitó a hacernos esta pregunta hoy: «¿Soy hijo de Dios, hijo de la luz o hijo de la oscuridad?».

Y continuó: «Y tantos escándalos humanos, tantas corrupciones nos señalan esto. Los corruptos no saben lo que es la luz, no lo saben».

Hemos depredado la tierra, poniendo en riesgo hasta nuestra vida

Además, el papa Francisco lamentó este miércoles que hayamos «contaminado y saqueado» la tierra, «poniendo en peligro nuestra propia vida», durante la audiencia general que dedicó al 50º Día Mundial de la Tierra.

En la sala de la biblioteca del palacio apostólico, donde se celebran las audiencias ahora debido a la emergencia por el coronavirus, Francisco agregó que «como nos muestra la trágica pandemia, sólo juntos y asumiendo lo más frágil podemos superar los desafíos globales».

Francisco explicó que esta jornada es «una oportunidad para renovar nuestro compromiso de amar nuestro hogar común y cuidarlo y a los miembros más débiles de nuestra familia».

«Debido al egoísmo, hemos incumplido nuestra responsabilidad como custodios y administradores de la tierra. Hemos fallado en proteger la tierra, nuestro huerto y en proteger a nuestros hermanos. Hemos pecado contra la tierra, contra nuestro prójimo y, en última instancia, contra el Creador», lamentó el papa.

Y agregó: «Contaminamos y saqueamos, poniendo en peligro nuestra propia vida».

Francisco agradeció la formación de varios movimientos internacionales y locales para despertar conciencias y recordó el protagonizado por los jóvenes al afirmar: «Nuestros hijos salen a la calle para enseñarnos lo que es obvio, es decir, no hay futuro para nosotros si destruimos el medio ambiente que nos sostiene».

Además, el papa animó a que «cada uno de nosotros puede hacer nuestra pequeña contribución» y no pensar «que estos esfuerzos no cambiarán el mundo» pues «estas acciones difunden un activo en la sociedad que siempre produce fruto más allá más allá de lo que se puede ver, porque causan dentro de esta tierra un bien que siempre tiende a la propagación, a veces invisible».

Edición: Catalina Guerrero