Lagarde afirma que un retraso del fondo de recuperación europeo causaría “decepción”

La presidenta del BCE, Christine Lagarde. EFE/EPA/HAYOUNG JEON/POOL/Archivo

Bruselas (EuroEFE).- La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, aseguró este lunes que un retraso en la implementación del fondo de recuperación de la Unión Europea (UE) para hacer frente a la crisis económica del coronavirus provocaría “decepción” entre quienes vieron con esperanza que en julio se acordara esa iniciativa.

“No debería permitirse que se retrasara de forma significativa, porque entonces creo que eso sería una causa de decepción para aquellos que de repente vieron en julio un motivo de auténtica esperanza en Europa”, declaró la exministra francesa durante un acto organizado por el Centro de Política Europea, un centro de estudios con sede en Bruselas.

En una cumbre el pasado julio, los líderes de los Veintisiete alcanzaron un acuerdo político sobre el presupuesto plurianual de la UE para el periodo 2021-2027, dotado con 1,074 billones de euros, y sobre un fondo de recuperación con 750.000 millones de euros que incluye créditos y transferencias directas a los países.

Sin embargo, este mes Polonia y Hungría vetaron el acuerdo sobre el presupuesto para 2021-2027 y la decisión sobre los recursos propios para financiarlo, lo que podría retrasar la entrada en vigor de las nuevas cuentas y del fondo de recuperación.

Budapest y Varsovia rechazan el mecanismo que permitirá suspender el desembolso de fondos europeos a los países que no respeten los principios del Estado de derecho, pero al no poder vetar este acuerdo -que ya se aprobó por mayoría cualificada- bloquearon el resto de elementos del paquete de recuperación.

Polonia espera una "propuesta alemana" respecto a los presupuestos de la UE

Varsovia (EuroEFE).- Varsovia espera una “propuesta de Alemania”, país que ejerce la presidencia de turno de la Unión Europea (UE), para una salida a los presupuestos comunitarios, que Polonia y Hungría vetan por vincular los fondos al respeto al Estado …

Este lunes, Lagarde destacó la importancia de que se implemente “en un corto plazo de tiempo, como está previsto”, y subrayó que cuando los jefes de Estado y Gobierno pactaron el paquete de recuperación en julio “cambió la actitud de la gente hacia nosotros, los europeos” y tuvo “un gran impacto”.

“Mostró que éramos capaces de unirnos y destinar dinero a las prioridades de las que hablábamos”, comentó, pues gran parte del fondo de recuperación se dirigirá a la transición ecológica y digital.

Lagarde apuntó que la actual crisis no tiene que ver con la de 2008, pues en esta ocasión la ha provocado una pandemia que ha afectado a todos los Estados miembros de la Unión, pero subrayó que ha tenido un impacto “nunca visto en tiempos de paz” y que ha afectado sobre todo a los servicios y no tanto a la industria.

También señaló que, frente a 2008, cuando los bancos fueron “amplificadores” de la crisis, en esta ocasión no han sido parte del problema.

Ante la naturaleza distinta de la crisis, Lagarde afirmó que la respuesta política también ha sido “significativamente diferente frente a lo visto” con anterioridad y esta vez se ha basado en la coordinación de la política fiscal y monetaria.

Añadió que tanto el fondo de recuperación como el paquete de créditos europeos para empresas, trabajadores y países tienen por objetivo evitar las divergencias entre socios de la UE.

Por otro lado, la presidenta del BCE se refirió a la victoria del demócrata Joe Biden en las elecciones presidenciales estadounidenses.

Aseguró que durante el mandato de Donald Trump, el Banco Central Europeo ha tenido “una muy buena cooperación” con la Reserva Federal de Estados Unidos, por lo que dijo no haber experimentado un “enfriamiento” de las relaciones con Washington en ese ámbito.

No obstante, manifestó su esperanza de que en términos generales mejoren las relaciones transatlánticas con Biden en la Casa Blanca, pero no esperó que sean “masivamente diferentes”, si bien confió en que se relance el multilateralismo.

Editado por Miriam Burgués