Los 27 proponen abrir la conferencia sobre el futuro de Europa el 9 de mayo

Un hombre sostiene una bandera de la UE en Berlín (Alemania). EFE/EPA/FELIPE TRUEBA/Archivo

Bruselas (EuroEFE).- Los países de la Unión Europea (UE), representados por sus embajadores, respaldaron formalmente una propuesta para iniciar la Conferencia sobre el Futuro de Europa el próximo 9 de mayo, con una duración de un año, y con la presidencia conjunta de los jefes de las principales instituciones comunitarias.

El texto, al que tuvo acceso Efe y respaldado por los embajadores el miércoles, eliminó un párrafo de la propuesta inicial del Consejo que decía que una “personalidad europea eminente” actuaría como “presidente único e independiente” de la conferencia, prevista simbólicamente en la jornada en que se celebra el Día de Europa.

La falta de acuerdo sobre el nombre de esa personalidad ha sido la causa principal del estancamiento de esta conferencia, prevista inicialmente para el 9 de mayo de 2020, con una duración entonces de dos años, con vistas a terminar sus trabajos coincidiendo con la presidencia francesa de la UE, en el primer semestre de 2022, una meta final que mantiene la nueva propuesta.

Para superar el escollo, en el texto consensuado se propone que la conferencia “se colocara bajo la autoridad de las tres instituciones europeas”, representadas por el presidente del Parlamento Europeo, David Sassoli; el presidente de turno del Consejo, en este momento es el primer ministro portugués Antònio Costa, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, que actuaran “como una presidencia conjunta”, apoyada por una secretaría “de tamaño limitado”.

Al asumir la responsabilidad de la presidencia semestral del Consejo, Costa dijo estar dispuesto a hacer todo lo posible para poner la conferencia en marcha en un contexto de incertidumbre por la crisis y la pandemia.

El estancamiento en el liderazgo comenzó cuando el Parlamento Europeo eligió para presidir la conferencia al eurodiputado y ex primer ministro belga Guy Verhofstadt, quien no gusta a algunos gobiernos por su defensa del federalismo europeo.

Las tres instituciones deben ahora llegar a un acuerdo sobre la propuesta del Consejo y firmar una declaración conjunta para poner en marcha la conferencia “lo antes posible”, lo que está a expensas de que la Eurocámara acepte.

Algo que se da por prácticamente seguro, ya que, como subraya el texto de la nueva propuesta del Consejo “la reflexión sobre los retos a los que se enfrenta la UE y sobre su futuro se ha vuelto aún más importante tras el estallido de la pandemia de covid-19”.

LANZAMIENTO 9 DE MAYO EN ESTRASBURGO … SI LA COVID LO PERMITE

Para su apertura, “se podría prever un evento formal el 9 de mayo de 2021 en Estrasburgo, si las condiciones lo permiten, a la luz de la pandemia de covid-19” y “el resultado de la Conferencia debería reflejarse en un informe al Consejo Europeo en 2022”.

La pandemia “constituye un desafío sin precedentes para Europa y para el mundo entero, del que tenemos que sacar lecciones y seguir reflexionando sobre la resiliencia de nuestras sociedades y economías”, se lee en el documento sobre la pertinencia de una conferencia que se pensó en su origen como necesaria para repensar el futuro de la UE tras la salida del Reino Unido.

Y es que el problema nunca fue de fondo, ya que después de las últimas elecciones europeas, en mayo de 2019, la UE prometió una consulta pública, al estilo de los diálogos ciudadanos impulsados por el presidente francés, Emmanuel Macron, “padre” de la idea, y retomando la senda que marcó el anterior presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, que planteó a inicios de 2017 cinco modelos distintos para diseñar el futuro de la Unión.

Von der Leyen prometió lanzar la conferencia, el Consejo Europeo (los Estados) la apoyó (y ahora lanza la nueva propuesta para su desbloqueo), el Parlamento se mostró entusiasmado, e incluso había fecha para la inauguración: el 9 de mayo del año pasado.

La Conferencia sobre el Futuro de Europa será “una oportunidad para comprometerse con los ciudadanos y otras partes interesadas mientras la UE intenta salir fortalecida de la crisis covid-19” e “inspirar el desarrollo de nuestras políticas e instrumentos a medio y largo plazo, de modo que podamos afrontar mejor los retos actuales y futuros”.

Por ello, recomienda implicar a gobiernos, parlamentos nacionales, instituciones académicas, así como el Comité de las Regiones (CDR) y el Comité Económico y Social Europeo (CESE).

Para fomentar la participación a nivel de calle, y especialmente de los jóvenes, el Consejo propone que la conferencia se centre “en temas que realmente importen”, “con impactos duraderos y con un amplio alcance”, como la sostenibilidad (transición verde y justa y neutralidad climática), desafíos sociales, innovación, derechos y libertades fundamentales y el papel internacional de la UE.

En este último punto se pide expresamente la implicación del alto representante para la Política Exterior de la UE, Josep Borrell.

Y, en cuanto al formato, la propuesta apunta a un modelo mixto de foros presenciales y virtuales a nivel europeo, nacional, regional y local, con el “uso de plataformas multilingües en línea”, y con conferencias/eventos principales (inicial, intermedio y final) en Bruselas/Estrasburgo y en los países de las sucesivas presidencias del Consejo”, es decir, Portugal, Estonia y Francia.

Editado por Miriam Burgués