Madrid y Berlín esperan un acuerdo sobre el presupuesto que libere los fondos de la UE

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez. EFE/Zipi

Berlín (EuroEFE).- Los gobiernos de España y Alemania confían en que se logrará un acuerdo sobre los presupuestos de la Unión Europea (UE) que permita desbloquear el fondo de recuperación tras la crisis de la pandemia.

“Confío en que vamos a alcanzar ese acuerdo. No veo otra opción”, señaló el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, en una intervención virtual en el Foro de Berlín de Política Exterior, el martes.

“Estoy convencido de que todas las partes son conscientes de su responsabilidad y contribuirán a una solución”, apuntó en la apertura del foro el ministro alemán de Exteriores, Heiko Maas, respecto a Polonia y Hungría, países que vetan el presupuesto de la UE por vincular el flujo de los fondos al respeto del Estado de derecho.

El apartado relativo al respeto del Estado de derecho “no se va a renegociar”, prosiguió el titular de Exteriores de Alemania, país que ejerce la presidencia de turno de la UE y al que corresponde, por tanto, un papel mediador.

Sánchez se dijo convencido de que el presupuesto europeo será aprobado antes de que termine el año, mientras que Maas aventuraba que la solución se producirá “en los próximos días”.

El presidente del Gobierno español se mostró, asimismo, partidario de que el sistema europeo vire y se base en las mayorías cualificadas y no en la búsqueda de la unanimidad, necesaria hasta ahora para adoptar muchos de los acuerdos europeos.

El fondo de recuperación tras la pandemia y la necesidad de “respuestas europeas fuertes” -en palabras de Maas- fue uno de los temas centrales del foro, organizado por la Fundación Körber, junto con el asunto de las relaciones con EEUU tras la elección de Joe Biden.

“La pandemia ha evidenciado la importancia crucial del multilateralismo”, afirmó Sánchez; para el jefe del Gobierno español, la UE debe apostar por una relación con EEUU como de un “compañero igual” y confiable, y tratar de empujar a ese país hacia los principios que comparte con la Unión Europa.

En esa misma línea, Maas subrayó que llegó el momento de “restaurar” y “mejorar” la relación con EEUU, algo que Berlín considera una “necesidad urgente” tras la presidencia de Donald Trump.

EL TRASPASO EN EEUU AL QUE MIRA EUROPA

Que Trump diera el lunes luz verde a la transición se recibió en Berlín con alivio, ya que allana el camino a la toma de posesión de Biden. Pero está claro también que Alemania espera algo más que una mera recuperación de los vínculos con el gran aliado transatlántico.

Maas criticó que en los últimos años Occidente se haya limitado a un “damage control” (control de daños) tanto en política exterior, en crisis como Afganistán, Siria e Irán, como ante el gran desafío global que es la crisis climática.

El enfrentamiento entre dos modelos “fundamentalmente diferentes” como el “my country first” (mi país, primero) y el multilateralismo es “lo peor” que podía pasar en tiempos en los que la cooperación internacional es más necesaria que nunca, señaló el ministro alemán.

La falta de cooperación en Occidente ha creado, además, un vacío en muchos temas, espacio que han ocupado China o Rusia. En esa situación, dijo, la UE debe ofrecer un “new deal” que abra perspectivas. China es un “socio sistémico, no un aliado estratégico”, sentenciaron tanto Sánchez como el ministro alemán.

La ruptura de la negociación para un nuevo acuerdo comercial fue, a juicio del ministro alemán, “uno de los errores más graves” de Trump. El presidente estadounidense dio a Europa trato “de enemigo, no de aliado”, coincidieron asimismo en destacar, en sus intervenciones respectivas, Sánchez y Maas.

El interés de Berlín por reconducir la relación con EEUU a través de Biden es más que evidente y ha implicado saltarse algún que otro protocolo. Contrariamente a su práctica habitual, la canciller Angela Merkel no esperó al conteo oficial de votos, sino que mandó un primer mensaje de felicitación a Biden el sábado día 7.

A esa primera enhorabuena siguió una declaración institucional, el lunes siguiente, y una conversación telefónica con quien será el cuarto presidente de EEUU con el que trate como canciller -tras George W. Bush, Barack Obama y Trump-. En cada uno de esos reconocimientos se destacó la relevancia que Berlín da al eje transatlántico, uno de los puntales de las relaciones exteriores de la República Federal de Alemania (RFA).

Más allá de cuestiones de sintonía personal, Berlín tiene unos cuantos disensos por resolver. Trump ha reprochado insistentemente a Alemania no invertir suficiente en Defensa -algo que ya hizo Obama, aunque en un tono muy distinto-.

A ello se sumó ahora el malestar por la decisión de Trump de retirar unos 12.000 soldados estadounidenses de territorio alemán -la mitad del contingente en Alemania-, parte de los cuales irán a Polonia, el mejor socio europeo del presidente saliente.

Frente a los pronunciamientos del presidente francés, Emmanuel Macron, quien pide a Europa una mayor independencia respecto a la OTAN y EEUU, Madrid y Berlín consideran “ilusorio” pretender que se puede prescindir de esos aliados.

La ministra de Defensa, Annegret Kramp-Karrenbauer -asistente asimismo en el foro de Berlín-, tuvo que encajar hace unos días las críticas de Macron a esa postura. Este martes, Sánchez respaldó lo que calificó de “visión alemana de las relaciones internacionales” frente a sugerencia francesa de una mayor independencia europea.

Editado por Miriam Burgués