Europa advierte, Europa avanza

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La presidenta de la CE, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo. Charles Michel. EFE/EPA/STEPHANIE LECOCQ/Archivo

Europa es consciente de los riesgos a los que se enfrenta, los advierte y anima a corregir, y, aunque más lentamente de lo deseable, Europa avanza. Así lo destaca en una tribuna para EuroEFE Albert Guivernau, profesor del Departamento de Empresa y Economía de la Universitat Abat Oliba CEU.

 

Fotografía del profesor del Departamento de Empresa y Economía de la Universitat Abat Oliba CEU, Albert Guivernau, cedida por la propia institución educativa. EFE

 

Ayer, la Comisión Europea -que ostenta el poder ejecutivo de la UE- presentó el paquete de otoño del Semestre Europeo. Este “Semestre” es un ciclo que se desarrolla los primeros seis meses del año en el que se coordinan las políticas económicas y presupuestarias dentro de la UE, convirtiéndose en uno de los principales instrumentos del marco de gobernanza económica de la UE. Durante este período los Estados miembros deben ajustar sus políticas presupuestarias, reformas estructurales y desequilibrios macroeconómicos a los objetivos y normas acordados por la Unión. En el “paquete de otoño”, denominado así por basarse en las previsiones económicas presentadas en otoño (el pasado 5 de Noviembre), la Comisión expone un detallado estudio de los Presupuestos presentados por los 27, sus indicadores macroeconómicos y reformas estructurales; sobre este estudio realiza sus recomendaciones concretas a los Estados.

En la presentación de ayer, la Comisión tuvo en cuenta la crisis sanitaria, la incertidumbre y la grave recesión económica causada la COVID-19 y se centró principalmente en las medidas adoptadas por los gobiernos para combatir la recesión e impulsar la recuperación. Se prestó a avalar los presupuestos de los 27 dejando atrás imágenes de años anteriores dónde se reprendía duramente a algunos países su laxitud con los objetivos de déficit público, como sucedió con Italia en su Presupuesto de 2019. Con su bendición, se reconoce que los estados han recogido en sus Presupuestos las recomendaciones realizadas por el Consejo Europeo del 20 de Julio.

Analizando por países, se ha invitado a Francia, Italia, Lituania y Eslovaquia a que presenten alguna actualización sobre medidas económicas concretas o sobre sus supuestos de partida. Para los países que presentan mayores niveles de deuda pública, como es el caso de España, Italia, Bélgica, Francia, Grecia y Portugal, y que ya debían afrontar profundas reformas estructurales con carácter previo a la pandemia, se pide un esfuerzo en las medidas económicas para que se prevea la sostenibilidad presupuestaria a medio y largo plazo. “Es importante que España se asegure de que, al tomar medidas de apoyo, se mantenga la sostenibilidad fiscal a medio plazo”, afirma la Comisión.

En su intervención, Paolo Gentiloni, comisario de Economía, apuntó que “la mayoría de las medidas incluidas en los presupuestos de 2021 de los países de la zona del euro apoyan adecuadamente la actividad económica. Pero para lograr una recuperación fuerte y equilibrada se requiere la rápida entrada en vigor de Next Generation EU a fin de restablecer la confianza, relanzar la inversión e impulsar reformas transformadoras con objeto de preservar nuestro planeta, construir sociedades más justas y lograr el éxito de la digitalización”, apelando a la responsabilidad de los Estados con sus ciudadanos y sus vecinos europeos para cerrar cuanto antes el Plan de Recuperación.

En sus apuntes sobre zona euro, el paquete de otoño del Semestre Europeo recomienda a los estados que sean prudentes y piensen en la estabilidad presupuestaria a medio y largo plazo una vez remita la crisis sanitaria. También anima a los países para que refuercen sus marcos institucionales y tomen medidas para reforzar la resiliencia en el conjunto de la zona euro y cada uno de sus miembros en particular, buscando una recuperación de la mano de la transición ecológica y digital. También conminó a que se complete la Unión Económica y Monetaria (UEM) en un claro guiño hacia una mayor Integración Fiscal en la UE.

En lo referente al empleo, el comisario expresó su preocupación por la gravedad de la situación, especialmente en algunos países como el nuestro, a la vez que reconoció que se había logrado amortiguar el impacto de la crisis en el empleo gracias a los mecanismos de reducción del tiempo de trabajo, los ERTE u otras medidas similares. Aunque es consciente de que estas medidas tienen una duración limitada y que los países que ya experimentaban desajustes antes de la pandemia ahora esos desajustes se han acentuado más, especialmente en los jóvenes de estos países.

Las implicaciones para España del paquete de otoño son muchas, empezando por la alerta expresada ayer por el comisario Gentiloni sobre la escalada en el nivel de deuda pública para España, cifrada en el 120% del PIB en 2020, 20 puntos más que al inicio de la pandemia. Sobre las cuentas del Gobierno, afirmó que las medidas presentadas “apoyan la actividad económica en un contexto de considerable incertidumbre” y de facto suponen un aval europeo ex ante a los posibles proyectos que nuestro país pueda presentar para el Fondo Next Generation EU, que irían en sintonía con los Presupuestos.

Ayer se hizo patente que Europa está tratando de coordinar la respuesta económica a la crisis para que, a diferencia de lo sucedido con la crisis financiera y la de deuda soberana, Europa pueda recuperarse en su conjunto y los países no busquen comportamientos oportunistas para salir antes de la crisis a costa de reducir las opciones de los vecinos. El aumento del presupuesto comunitario, el endeudamiento comunitario y el Plan Next Generation EU van en este sentido. Europa es consciente de los riesgos a los que se enfrenta, los advierte y anima a corregir, y, aunque más lentamente de lo deseable, Europa avanza.

Albert Guivernau, profesor del Departamento de Empresa y Economía de la Universitat Abat Oliba CEU