Conclusiones y propuestas para afrontar un futuro compartido

Madrid (EuroEFE).- El reto demográfico, la salud en un contexto postpandemia, la transición hacia un continente verde y digital, el incremento de los delitos de odio o la recuperación económica con el apoyo del fondo de recuperación Next Generation son algunos de los desafíos que la Unión Europea deberá afrontar en el futuro. 

A través del proyecto Conversaciones CoFoE de la Agencia EFE en colaboración con el Parlamento Europeo se han recogido numerosas propuestas para abordar estas cuestiones, ideas que se han debatido en todas las regiones españolas junto a eurodiputados, jóvenes e «influencers».

Los ciudadanos del medio rural ofrecen iniciativa, innovación e ingenio, y piden a cambio servicios adaptados, más vivienda social y menos burocracia, o potenciar ideas como un «Erasmus interrural» o reforzar las comarcas como núcleo de un entramado socioeconómico para los pueblos que la conforman. 

La Europa del futuro también tendrá que hacer frente al dilema energético y a la transición verde, y las soluciones pasan por repensar el mercado de la energía, un «bien común» que no debería ser objeto de especulación, y dar más voz a los consumidores.

De hecho, la sostenibilidad debe ser transversal, y tiene que llegar a sectores como el turismo, un sector en el que hay que apostar por la colaboración público-privada, la digitalización y la transparencia en las tasas que se apliquen al consumidor, según las conclusiones alcanzadas en las Conversaciones CoFoE.

La pandemia ha puesto sobre la mesa la necesidad de una Unión Europea de la Salud y de una mayor inversión para investigación, y los ciudadanos demanda que se ponga el foco en la salud mental y la prevención de enfermedades. 

Europa también se enfrentará a la recuperación económica y, para ello, contará con los fondos Next Generation EU, pero los ciudadanos creen que es necesario implicar más a las comunidades autónomas, llegar a las pymes, así como contar con el liderazgo de los jóvenes. 

La Unión Europea del futuro también tendrá que luchar contra un fenómeno que crece de forma preocupante: el discurso de odio. Para combatirlo es necesario unificar criterios, dar voz a las víctimas y lograr que las instituciones se involucren.