Ciudadanos de La Raya, una asignatura pendiente

La portuguesa Joana Veloso y su pareja, el español Javier Montejo, posan en una isleta que separa España y Portugal, entre Fuentes de Oñoro y Vilar Formoso, en el Hito 523. EFE/Carlos García

Lisboa (EuroEFE).- Joana es portuguesa y trabaja en Vilar Formoso; Javier es español y ejerce en Ciudad Rodrigo. Son pareja y viven juntos en España tras una auténtica cruzada contra una burocracia que les ha sorprendido porque nunca pensaron que “una línea imaginaria pudiera separar tanto”.

La historia de Joana Veloso y Javier Montejo refleja las contradicciones que todavía se reproducen en La Raya, considerada la frontera más antigua y larga de Europa, con 1.200 kilómetros.

La pandemia que obligó a cerrar La Raya entre el 17 de marzo y el 1 de julio sorprendió a la pareja organizando su boda.

“En el primer control de aduana se me cayeron las lágrimas”, recuerda Joana, acostumbrada a atravesar La Raya como si España y Portugal fueran un mismo territorio.

Joana ve este espacio fronterizo como un todo, porque los vecinos de Vilar Formoso y Fuentes de Oñoro comparten comercios, restaurantes, servicios…Sin embargo, “son dos países diferentes y las normas son distintas”, una realidad que emergió con vehemencia cuando se cerraron las fronteras a causa de la covid durante la pasada primavera.

Superado el desánimo, Joana y Javier decidieron buscar una opción para seguir adelante con su boda -o al menos con la celebración- en la fecha prevista, el 20 de junio, y la encontraron en la propia frontera.

Recordaron que hay una isleta que separa un camino español de Fuentes de Oñoro y la carretera que une los pueblos lusos de Vilar Formoso y Sabugal y celebraron una boda simbólica justo en el hito 523 de España y Portugal.

Los familiares de Joana se mantuvieron en Portugal, en la parte del mojón que lleva grabada la “P”; y los de Javier en la zona española, sin atravesar el hito con la letra “E”. La boda real llegará en junio del próximo año, explica a Efe la pareja, que recibe con esperanza en estos días el proyecto de la nueva eurociudad “Puerta de Europa”, impulsada por los ayuntamientos españoles de Ciudad Rodrigo y Fuentes de Oñoro junto a los lusos de Almeida y Vilar Formoso.

El objetivo, promover el desarrollo conjunto, la inversión, la creación de empleo y la movilidad entre las poblaciones rayanas.

 

ACERCAR A LAS PERSONAS

Joana y Javier aseguran al unísono y con rotundidad que “es necesaria la figura de un ente como la eurociudad” para evitar experiencias similares a las que ellos han vivido y a las que sufren a diario los vecinos de las comarcas de Almeida (Portugal) y Ciudad Rodrigo (España).

Al ser dos países distintos, a pesar de las garantías y libertades que ofrece el marco de la Unión Europea, “es necesaria una eurociudad que acerque a la gente de ambas zonas, que pueda crear trabajo y que mueva a las personas”, afirma Javier.

Su caso es un ejemplo. El hecho de que Joana sea portuguesa, trabaje en Vilar Formoso y resida en España puede originar “muchos problemas” para el día a día de ambos.

“Es muy complicado”, afirma la joven, que recuerda la cantidad de trámites burocráticos que ha tenido que solventar para residir con su pareja en Ciudad Rodrigo sin estar casados legalmente. “Cuando fui a vivir a España, para abrir una cuenta bancaria tuve muchísimos problemas y para vivir en Ciudad Rodrigo tardé meses”, explica.

Ciudad Rodrigo está a 30 kilómetros del punto fronterizo entre la española Fuentes de Oñoro y la portuguesa de Vilar Formoso, donde comienza el concejo luso de Almeida.

“Cuando fui a vivir a Ciudad Rodrigo ni siquiera me planteaba que iba a otro país”, recuerda Joana, dada la afinidad y proximidad de los territorios. Javier insiste en que “debería de haber algún tema legal para la gente de La Raya, algo que lo unificara un poco, porque son muchas complicaciones las que te ponen”.

CREAR UNA REGIÓN ECONÓMICA

El alcalde de Vilar Formoso, Manuel Gomes, lo tiene claro: “La pandemia nos hizo ver que sin los españoles no podemos vivir y sin los portugueses Fuentes de Oñoro no puede vivir”, sostiene en una entrevista con Efe.

En esta frontera hay un sentimiento común de “ciudadanos de La Raya”, porque los vecinos de ambos países “comparten familias, calles, trabajo y es necesario que estemos unidos”, argumenta Gomes sobre la necesidad de avanzar hacia “Puerta de Europa”.

Uno de los problemas de La Raya es que sus territorios “están alejados de las decisiones políticas”, lamenta a Efe Isidoro Alanís, alcalde de Fuentes de Oñoro, que asegura que esta eurociudad nace para “promover espacios empresariales, que genere puestos de trabajo y fije población, ya que, de lo contrario, “corremos el riesgo de que esta zona desaparezca en diez años”.

Alanís insiste en que “se puede crear una región económica importante”, ya que tienen potencial suficiente, especialmente por su ubicación estratégica.

(De izq a der) El alcalde de la portuguesa Vilar Formoso, Manuel Gomes; el regidor de Ciudad Rodrigo, Marcos Iglesias, el alcalde de la localidad portuguesa de Almeida, António Machado, y el alcalde dela salmantina Fuentes de Oñoro, Isidoro Analis, posan en la frontera hispano-lusa. EFE/Carlos García

 

UNA CIUDAD VISIBLE

Los vecinos de esta región fronteriza consideran necesaria la creación de la figura de “ciudadano de La Raya”, como explica a Efe Vítor Nascimento, un portugués casado con una española, residente en Ciudad Rodrigo y monitor deportivo en las piscinas municipales de Vilar Formoso.

“Sería importante que se creara ese ciudadano rayano, si se quiere hacer una ciudad única debería de haber un trámite de ciudadano único, que no haya esas diferencias, ya que a 50 metros pasas a ser otro ciudadano”, argumenta Nascimento.

António Machado, alcalde de Almeida, asegura a Efe que la clave pasa por “dar oportunidades a la población” de esta región rayana y crear “una ciudad visible” entre Vilar Formoso y Fuentes de Oñoro, a la par de construir una territorio entre las comarcas de Ciudad Rodrigo y Almeida con una oferta común.

El primer paso de esta institución será trabajar para que la población “se sienta eurociudadana” y después unificar proyectos entre sendos municipios para que sean apoyados por los Gobiernos y la UE, avanza el alcalde de Almeida.

UN LOBBY RAYANO

Para Marcos Iglesias, alcalde de Ciudad Rodrigo, la clave para impulsar La Raya hispanolusa pasa por “un acercamiento a Europa”, motivo por el que se ha creado la eurociudad, para “obtener inversiones y prestar más servicios públicos” en beneficio de sus habitantes.

El regidor de Miróbriga considera importante “ese lobby rayano para presionar a las instituciones, para que se lo crean y apuesten con inversiones y recursos” en el territorio de la eurociudad “Puerta de Europa”.

Machado concluye sus argumentos que justifican un territorio común recordando que cuando en marzo se cerraron las fronteras se produjo “un sentimiento que no hubo hasta ahora, ya que no había vida ni en Fuentes de Oñoro ni en Vilar Formoso; y al abrirlas en julio llegó la vida nuevamente”.

Los vecinos de la frontera hispanolusa y sus gobernantes están de acuerdo: el futuro de La Raya pasa por desarrollar proyectos conjuntos, sin importar el país de origen.

Edición: Mar Marín

 

Este reportaje forma parte de la serie “Historias Transfronterizas de Cohesión Europea”, #HistoriasTransfronterizas, #CrossBorder, un proyecto de la Agencia Efe financiado con el apoyo de la Comisión Europea. La información es responsabilidad exclusiva de su autor. La Comisión no es responsable de la utilización que pueda hacerse de ella.