La Comunidad de Trabajo de los Pirineos, alianza pionera y vital durante la pandemia

Imagen de la Reserva de Larra, en el Pirineo navarro. EFE/J.J. Guillén/Archivo

Madrid (EuroEFE).- La Comunidad de Trabajo de los Pirineos (CTP) fue pionera en sus inicios en materia de cooperación transfronteriza en Europa y ahora, en medio de la pandemia, se ha demostrado vital por su capacidad para adaptar sus proyectos a los retos que plantea un mundo poscovid.

Pese a que este organismo interregional de cooperación transfronteriza se constituyó en 1983 con el apoyo del Consejo de Europa, sigue siendo muy poco conocido entre la ciudadanía, como reconoce a Efe su actual secretaria general, Rosa Amorós Capdevila.

La CTP, con sede en la ciudad oscense de Jaca, está formada por las regiones francesas de Nouvelle-Aquitaine y Occitanie, las comunidades autónomas españolas de Navarra, Euskadi, Aragón y Cataluña, y el Principado de Andorra.

Su presidencia es rotatoria, cambia cada dos años entre los siete territorios y actualmente está en manos de la Generalitat de Cataluña, que aspira a “dar valor” a los Pirineos y situarlos como ejemplo de cooperación exitosa “en el mapa de Europa”, en palabras de Amorós.

Hasta 2005, año en que se dota de un consorcio que le ha dado capacidad de intervención en gestión de fondos y programas europeos, la CTP trabajó prácticamente “sin financiación”, en comisiones y grupos de debate guiados por la “buena voluntad” de sus miembros, recuerda a Efe su director, el francés Jean-Louis Valls.

Actualmente la CTP es la autoridad de gestión del POCTEFA (Programa INTERREG España-Francia-Andorra) y también de la llamada Estrategia Pirenaica, un plan de acción adoptado en 2018 y con vigencia hasta 2024.

Valls detalla que, para el periodo 2014-2020, la CTP ha contado con 189 millones de euros que le han permitido financiar un total de 176 proyectos de cooperación transfronteriza.

ADAPTACIÓN A NUEVAS NECESIDADES

La ejecución de esos proyectos se ha mantenido pese al cierre de fronteras decretado durante los meses más duros de la crisis del coronavirus y algunos “han cambiado sus planes de acción para adaptarse a la lucha contra la pandemia”, comenta Valls.

De hecho, la CTP recibió el mes pasado el premio “Sail of Papenburg”, otorgado por la Asociación de Regiones Fronterizas Europeas (ARFE) y que reconoce desde 2002 a las instituciones que llevan a cabo acciones ejemplares en el ámbito de la cooperación transfronteriza.

El galardón recayó en la CTP precisamente por haber diseñado en los últimos meses medidas para paliar las devastadoras consecuencias de la covid-19 en la frontera pirenaica.

 

Amorós indica que realizaron una encuesta en los siete territorios de la CTP para identificar iniciativas necesarias de “recuperación socio-económica” tras la pandemia, “prioridades” para la reactivación y “herramientas” como la “armonización de estándares legales y jurídicos”.

RETOS PENDIENTES

Gracias a ese sondeo se han dado cuenta, por ejemplo, de que es fundamental “crear un estatuto para el trabajador transfronterizo”, actualmente desprotegido ante las restricciones que cada territorio ha adoptado para intentar frenar la pandemia y que en algunos casos han separado incluso a familias.

Otro de los desafíos pendientes, según Amorós, tiene que ver con la conectividad tanto física (infraestructuras) como virtual (acceso a internet), ya que el teletrabajo y la búsqueda de entornos naturales como el área pirenaica para instalarse han llegado para quedarse.

Los núcleos de mayor riesgo en esta pandemia “eran y son las ciudades”, subraya por su parte Valls, para quien esta realidad es un argumento de peso en la lucha contra la despoblación.

“Tenemos una barrera natural” que son los Pirineos y “cinco idiomas diferentes” dentro de la CTP, pero “buscamos siempre el consenso” pensando en “el bienestar de nuestros ciudadanos” para que “nuestra frontera tenga el mismo desarrollo” que otras áreas transfronterizas de Europa, resume Valls.

Amorós añade que el “respeto por la diversidad” es clave dentro de la CTP, que deja a un lado las cuestiones políticas de cada territorio “para dar protagonismo a todas sus lenguas”.

Edición: Luis Alonso

 

Esta crónica forma parte de la serie “Historias Transfronterizas de Cohesión Europea”#HistoriasTransfronterizas#CrossBorder, un proyecto de la Agencia Efe financiado con el apoyo de la Comisión Europea. La información es responsabilidad exclusiva de su autor. La Comisión no es responsable de la utilización que pueda hacerse de ella.

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