Las mujeres de los Pirineos, una historia olvidada

Imagen de archivo del espectáculo en Graus (Huesca) de la coreógrafa Violeta Borruel en homenaje a las Golondrinas. EFE/Foto cedida por el proyecto PATRIM+

Madrid (EuroEFE).- “Cuando una mujer sale de las sombras, ilumina muchas otras”. Esta reflexión de Cristina Simó, técnica del Ecomuseu de les Valls d’Àneu, acerca de su intrépida tía Maria Antonia Simó, exploradora amante de la escalada y la aviación, ilustra las vidas de esas mujeres que deberían haber hecho historia.

Son “Mujeres pirenaicas que han movido montañas” y las intenta rescatar del olvido el proyecto PATRIM+, que forma parte del programa de cooperación europeo Interreg POCTEFA (España-Francia-Andorra) y está orientado a la conservación, protección, fomento y desarrollo del patrimonio natural y cultural.

Emprendedoras, pioneras e independientes, mujeres que deseaban emanciparse en una sociedad conservadora y tradicional -más todavía en los entornos rurales de los valles de los Pirineos-, que las relegaba al olvido por tener una opinión o un modo de vida diferentes.

La importancia de las mujeres en la sociedad pirenaica se remonta 25.000 años atrás, la edad de la Dama de Lespugue, una figura de marfil de 14 centímetros descubierta hace casi un siglo en los Pirineos franceses y que representa una venus paleolítica.

La historiadora del museo del Aurignacien, Nathalie Rouquerol, considera que esta escultura nos enseña que “la conciencia artística y la capacidad de abstracción estaban ya presentes en la sociedad prehistórica”.

El recorrido organizado por PATRIM+ por las vidas de estas mujeres extraordinarias engloba todas las épocas históricas y clases sociales. Como el caso de Marie Françoise Urbainie de Terssac, una rebelde aristócrata de principios del siglo XX apasionada de la automoción que viajó con su coche hasta la India desde sus Pirineos natales.

O la historia de las Golondrinas, mujeres migrantes del siglo XIX que viajaban todos los años desde Navarra al sur de Francia a pie para salir adelante trabajando en fábricas de alpargatas. Su determinación no estaba bien vista, lo que las empujó a guardar silencio para que “nadie les recordara su situación social”, de acuerdo con el historiador Fernando Hualde.

PIONERAS EN UN MUNDO DE HOMBRES

Algunas de estas mujeres son prácticamente anónimas, como aquellas que han tenido un papel importante en la sociedad pero que no aparecen en los libros de historia. Tal es el caso de Fransina Redorta, acusada de causar males a sus vecinos y condenada a muerte por brujería en el siglo XVII, o de Serafina Valls, una de las primeras médicas de Cataluña.

Otras, en cambio, tienen sus nombres grabados en las crónicas históricas. Como Jeanne d’Albret, madre del rey Henri IV de Francia, que luchó por la reforma protestante para librarse de los dictados del Papa católico en el siglo XVI. En su tiempo se la tachó de destructora y peligrosa, pero ella siguió peleando por la libertad de conciencia y de religión para su pueblo.

Muchas fueron pioneras en entornos dominados por hombres, como las mujeres emprendedoras de la próspera industria de la sidra en el siglo XVI, o la pintora especializada en acuarelas Blanche Odin, que logró tener una exposición en 1894, “un verdadero triunfo en todos los aspectos”, como ella misma lo calificó en una carta.

Mujeres trabajadoras y revolucionarias en busca de un futuro profesional y una vida distinta a la que se esperaba de ellas, como las inmigrantes del Coserans, que dejaban sus hogares, sus vidas y sus familias, en contra del estereotipo que las relegaba al cuidado de sus casas, para viajar por el mundo como vendedoras ambulantes, exhibidoras de osos o nodrizas.

O las mujeres cantantes de la España de la Restauración, que tenían que parecer angelicales y sufrían una fuerte presión social, pero que lograron alzar su voz a través del canto para proponer sus propias composiciones musicales, e incluso llegaron a impulsar un documento oficial para que se reconociera la labor que habían hecho.

Editado por Miriam Burgués

 

Esta crónica forma parte de la serie “Historias Transfronterizas de Cohesión Europea”#HistoriasTransfronterizas#Crossborder, un proyecto de la Agencia Efe financiado con el apoyo de la Comisión Europea. La información es responsabilidad exclusiva de su autor. La Comisión no es responsable de la utilización que pueda hacerse de ella.