Los riesgos naturales no entienden de fronteras

Javier Ayarra, sargento del parque de bomberos de Oronoz-Mugairi (Navarra), posa en el parque de bomberos tras la entrevista con Efe. EFE/Jesús Diges

Pamplona (España) (EuroEFE).- Mejorar la coordinación operativa entre los servicios de emergencias de áreas fronterizas es la prioridad del proyecto europeo Alert, que pasó su primera gran prueba de fuego en febrero pasado con el incendio forestal que afectó en España a Navarra y Guipúzcoa, y que terminó entrando en territorio francés.

Los incendios y las inundaciones no entienden de fronteras. En febrero, el fuego se originó en las localidades navarras de Bera y Lesaka y, alimentado por el fuerte viento, se expandió con rapidez a Guipúzcoa y a territorio francés.

Es un riesgo que existe a lo largo de los 247 kilómetros de frontera que comparten el departamento francés de Pirineos Atlánticos y las comunidades autónomas españolas de Aragón, Navarra y País Vasco.

LUCHAR EN UN ESPACIO COMÚN

Alert: Anticiper et Lutter dans un Espace commun contre les risques Transfrontaliers (Anticipar y Luchar en un Espacio común contra los Riesgos Transfronterizos) es un proyecto liderado por el Servicio Departamental de Incendios y de Socorro de los Pirineos Atlánticos (SDIS64) que reúne a diez socios de ambos lados de la frontera franco-española.

Los principales socios son, en Francia, el Servicio Departamental de Incendios y de Socorro (SDIS64), y en España, el Gobierno de Navarra, el Gobierno de Aragón y la Diputación Foral de Guipúzcoa.

Alert está cofinanciado al 65 % por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), en el marco del Programa Interreg V-A España-Francia-Andorra (POCTEFA 2014?2020).

Debido a la pandemia, desde Interreg se ha dado un año más de prórroga al proyecto, porque ha sido complicado alcanzar resultados en todos los objetivos.

 

UNA COORDINACIÓN OPERATIVA TODAVÍA INSUFICIENTE

El proyecto aborda aquellos riesgos naturales o relacionados con la actividad humana, como inundaciones, incendios o accidentes de tráfico, que puedan darse en esta zona fronteriza, donde se considera que la coordinación operativa entre los servicios de emergencias sigue siendo insuficiente.

Se dan problemas de comunicación e incompatibilidad de materiales o de intercambio de informaciones y metodologías.

Así, el proyecto prevé interconectar las plataformas de recepción de llamadas de emergencia, poner a colaborar a los equipos de intervención sobre los riesgos identificados y armonizar las técnicas operativas.

También contempla una inversión en material común, como un vehículo de mando adaptado, aparatos de radio y comunicaciones, equipos de socorro y drones.

 

SATISFACCIÓN EN LA PARTE FRANCESA

Aunque el proyecto está muy avanzado, se ha visto también afectado por la pandemia, que ha limitado en gran medida los encuentros, las maniobras conjuntas y reuniones presenciales, explica a Efe el teniente coronel de bomberos Joseph Bonson, del departamento francés de Pirineos Atlánticos.

Desde Francia no pensaban que hubiera muchas diferencias con el trabajo de los bomberos españoles, pero sí que las han encontrado, sobre todo en los materiales, que en ocasiones, como las bocas de acople de las mangueras, no son compatibles. Por este motivo, una de las acciones del proyecto ha sido la compra de material común.

Las diferencias son muchas, “pero en el terreno, en los ejercicios, estas diferencias no perjudican el rescate y contribuyen a enriquecer los protocolos ya existentes. Las metodologías comunes parecen ser más eficientes gracias a las competencias combinadas de cada actor del proyecto”, argumenta Bonson.

El teniente coronel destaca que la orografía de los Pirineos puede dificultar la intervención de los bomberos a ambos lados de la cordillera y esta barrera “pone de relieve la necesidad de agrupar los recursos para una mejor respuesta operativa”.

Este proyecto “era un inicio para poder conocernos, para que los bomberos de ambos lados de la frontera se conozcan, se formen juntos, hagan maniobras para entrenarse juntos. Durante todo el proyecto hemos sentido este deseo de continuar, de trabajar juntos, incluso después del proyecto”, subraya a Efe el director del Servicio Departamental de Incendios y de Socorro (SDIS64), Alain Boulou.

Los bomberos franceses piden poder profundizar en este proyecto o trabajar en uno nuevo del mismo tipo. “Todos están satisfechos de lo que hemos hecho hasta ahora”, afirma.

MEJORAR LA ATENCIÓN AL MUNDO RURAL

Con Alert se busca poner en común una información sobre emergencias “que nos permita ser más eficientes si cabe a unos veinte kilómetros a cada lado de la frontera”, apunta por su parte José Javier Boulandier, director del Servicio de Protección Civil y Emergencias del Gobierno de Navarra.

Esta coordinación, a su juicio, permitirá que las poblaciones fronterizas tengan “un servicio idéntico o lo más parecido posible al que podamos tener la gente que vivimos en las capitales, en los centros de población importantes”.

Se trata de dar una respuesta a las emergencias lo más rápida posible “con los recursos que están más cercanos a la incidencia, independientemente del territorio en el que se encuentren” las personas afectadas, según Boulandier.

En esta colaboración transfronteriza se han podido detectar algunas incidencias como “los empalmes de las propias mangueras, que son diferentes en un Estado y en el otro”, aunque la “voluntad humana” supera cualquier obstáculo, ya que tienen “la creencia de que estamos en la buena línea y de que estamos trabajando para la población”, anota.

Javier Ayarra, sargento del parque de bomberos de Oronoz-Mugairi (Navarra) posa en el parque de bomberos tras la entrevista con Efe para explicar aspectos relacionados con el proyecto Alert. EFE/Jesús Diges

 

EL INCENDIO DE BERA, LA PRIMERA GRAN “PRUEBA DE FUEGO”

Alert pasó su primera gran “prueba de fuego” el pasado febrero con el incendio forestal que afectó a Navarra y Guipúzcoa, y que terminó entrando en territorio francés.

Fue un incendio que “puso a prueba el proyecto Alert”, subraya Bonson, quien explica que se designó “un oficial de enlace para poder coordinar el trabajo de los distintos puestos de mando” que intervinieron en las labores de extinción.

“Eso permitió compartir información sobre los distintos incendios y sobre los recursos involucrados. Fue un incendio complejo, porque hubo mucho viento y numerosos focos, pero es un ejemplo perfecto de la necesidad de esta colaboración transfronteriza, que debe continuar su desarrollo después del proyecto”, manifiesta.

Javier Ayarra, sargento del parque de bomberos de Oronoz-Mugairi (Navarra), reconoce a Efe que “el fuego de Bera ha sido en este sentido la primera gran intervención en la que hemos podido ver si el proyecto engrana o no”.

La experiencia ha sido muy positiva”, porque “el fuego ha llevado a que se haya reorganizado cada uno en las prioridades que tenía, en el sentido de que es un fuego muy grande para los recursos que tenemos, con lo cual cada uno ha tenido que elegir dónde intervenir”, considera.

“Nosotros tuvimos como problema la atención a los caseríos, al igual que los guipuzcoanos, que ellos plantearon una evacuación de 40 personas, y los franceses en cambio no tenían una afección a viviendas, pero sí que tuvieron una problemática con los senderistas que andaban por el monte Larrún. Tuvieron que confinar hasta 80 senderistas para protegerles del fuego”, relata.

Los bomberos están “satisfechos” con Alert, porque existe “una necesidad de intervenir conjuntamente”, pero “hasta ahora no teníamos puntos de encuentro para ver qué problemas comunes tenemos y qué herramientas diferentes tenemos”, comenta Ayarra.

Entre los servicios de bomberos españoles y franceses “hay mucha diferencia de recursos y mucha diferencia formativa. Ellos tienen más recursos y los tienen estructurados en grupos especiales y nosotros somos bomberos multidisciplinares, que con menos recursos tenemos que hacer más cosas”, ejemplifica el sargento.

Aunque se ha avanzado mucho, “falta desarrollar más los mapas de riesgos conjuntos, falta sobre todo trabajar en simulacros conjuntos y falta entender los procedimientos de cada parte”.

Ayarra cree que el Pirineo es un área con gran potencial de incendios forestales: “Si la climatología va evolucionando hacia un recalentamiento, es la zona en la que más problemas podemos tener”.

“Tenemos episodios más largos de poca precipitación y mayor temperatura y es lo que se ha dado en el fuego de Bera: unas condiciones meteorológicas de verano en un mes de invierno”, advierte.

Texto y vídeo: Javier Rodrigo

Fotos: Jesús Diges

Pódcast: Esmeralda Antona

Edición: Marian García

Coordinación: Miriam Burgués

 

Este reportaje forma parte de la serie “Historias Transfronterizas de Cohesión Europea”, #HistoriasTransfronterizas, #CrossBorder, un proyecto de la Agencia Efe financiado con el apoyo de la Comisión Europea. La información es responsabilidad exclusiva de su autor. La Comisión no es responsable de la utilización que pueda hacerse de ella