Movilidad laboral transfronteriza, una oportunidad y un reto en los Pirineos

Participantes del proyecto europeo Translanekin. EFE/Foto cedida por Poctefa

Madrid (EuroEFE).-Turistas franceses cruzan la frontera para comer unos pintxos en San Sebastián y los españoles pasan al país vecino para ir a la playa. Sin embargo, la movilidad transfronteriza de trabajadores y demandantes de empleo no es tan habitual, algo a lo que el proyecto europeo Translanekin quiere poner fin.

Financiado con fondos europeos FEDER a través del Programa Interreg V-A España-Francia-Andorra (POCTEFA), Translanekin tiene como objetivo mejorar la movilidad para el empleo transfronterizo de personas en prácticas de formación profesional, demandantes de empleo, personas en formación y trabajadores en reconversión.

Y lo hace dotando a los asesores de empleo y formación de las herramientas necesarias para entrar en contacto con los agentes económicos del espacio de la desembocadura del río Bidasoa.

Pilar Artaloytia, del Institut Supérieur de Formation Permanente (INSUP), entidad con sede en Burdeos responsable del proyecto, explica a Efe que la movilidad transfronteriza está muy adquirida en el ocio, “pero no tanto en la inserción y la formación profesional”.

“Hay zonas, como en la frontera con Suiza, donde está mucho más asumido, y aquí hay una dificultad grande. La estructura económica no es la misma, pero puede ser complementario. Por eso es necesario crear ese hábito”, insiste Artaloytia.

Amandine Lafferrairie, de Atelier Lan Berri, uno de los socios franceses de Translanekin, declara, como quedó reflejado en el proyecto Empleo, que esta es una de las peores fronteras “a nivel de trabajo transfronterizo” y apuesta por la necesidad de “pasar de una cuenca de vida a una cuenca de trabajo”, aunando esfuerzos con otras iniciativas que tratan este tema.

Translanekin va a poner en marcha una plataforma digital abierta, que ya está en proceso, dirigida a los profesionales de la orientación e integración laboral para compartir metodologías y contenidos que puedan potenciar la movilidad profesional.

“El objetivo es desarrollar herramientas para la movilidad transfronteriza complementarias a proyectos para favorecer la empleabilidad, crear programas de orientación profesional y dinamizar procesos de contratación dentro de las empresas”, cuenta Lafferrairie a Efe.

CONOCIMIENTO DEL TEJIDO EMPRESARIAL

Translanekin aspira a reducir “el desconocimiento de las necesidades del otro”, un requisito indispensable para el desarrollo del empleo y la armonización de la oferta de formación en los territorios transfronterizos.

Para profundizar en el conocimiento del tejido empresarial de la zona, se llevó a cabo una encuesta a principios de enero de 2021 entre 175 empresas de diferentes sectores ubicadas en la región francesa de Pirineos Atlánticos y en las españolas Navarra y Guipúzcoa.

El sondeo puso de manifiesto que en estos territorios, con un nivel de desempleo inferior a sus tasas nacionales, no se cubre la demanda de puestos de trabajo en determinados sectores.

Así, el 35 % de las compañías encuestadas afirmó tener dificultades para cubrir determinados puestos de trabajo, sobre todo en el País Vasco francés.

Las principales barreras que encuentran para la movilidad profesional, según refleja el estudio, son la legislación laboral de cada país, el idioma y las cuestiones fiscales.

Además, un 49 % de las empresas consultadas valora las relaciones transfronterizas como una oportunidad para el desarrollo general de la economía de los tres territorios, mientras que un 29 % dice estar interesado en implantar su empresa en los otros dos territorios.

LA BARRERA DEL IDIOMA

Amandine Lafferrairie lamenta “la dificultad de intercambios debido al desconocimiento del idioma, un ancla conjunta que pesa mucho y que tardará en mejorarse”.

Artaloytia coincide en este diagnóstico, señalando que, en la actualidad, muchos estudiantes franceses, sobre todo los más brillantes, prefieren estudiar alemán en lugar de español, mientras que en España el inglés sustituyó al francés como segunda lengua extranjera en los colegios hace ya mucho tiempo.

Edición y coordinación: Miriam Burgués

 

Esta crónica forma parte de la serie “Historias Transfronterizas de Cohesión Europea”, #HistoriasTransfronterizas, #CrossBorder, un proyecto de la Agencia Efe financiado con el apoyo de la Comisión Europea. La información es responsabilidad exclusiva de su autor. La Comisión no es responsable de la utilización que pueda hacerse de ella