Prevention OH, la fórmula transfronteriza para alejar a los jóvenes de las drogas

Participantes de Prevention OH, una iniciativa transfronteriza del programa Interreg V-A España-Francia-Andorra (POCTEFA) para prevenir el consumo de drogas entre los jóvenes. EFE/Foto cedida por POCTEFA

Madrid (EuroEFE).- Un átomo de oxígeno y un átomo de hidrógeno: OH. Así termina la fórmula química del etanol, el compuesto psicoactivo de las bebidas alcohólicas, y así se llama un proyecto transfronterizo que recuerda a los jóvenes que las drogas legales como el alcohol entrañan los mismos riesgos que las sustancias ilegales.

El proyecto Prevention OH, desarrollado entre 2018 y 2020 en el espacio transfronterizo que comparten España, Francia y Andorra, prevé mantener una estrategia conjunta hasta 2023 con una red de trabajo para el intercambio de conocimientos y buenas prácticas en materia de prevención de uso de drogas y promoción de hábitos saludables.

El alcohol es la droga legal más consumida entre los jóvenes de 14 a 18 años, entre los que un 77,9 % reconoce haberlo tomado alguna vez en su vida, según datos de la encuesta Estudes de 2018-2019.

Heredera de los proyectos europeos anteriores DROJNET y DROJNET2, Prevention OH es una iniciativa del Programa Interreg V-A España-Francia-Andorra (POCTEFA) cofinanciada con fondos FEDER que, bajo el liderazgo del Gobierno de La Rioja, ha reunido a socios de ambos lados de los Pirineos como el Gobierno de Aragón o las asociaciones francesas BIZIA y ANPAA.

“El análisis territorial de esta macrorregión muestra una problemática común en cuanto a normalización y al consumo recreativo de alcohol y drogas ilegales entre jóvenes de 14 a 18 años. Uno de los factores más preocupantes fue la edad de inicio y los contextos de ocio en los que el consumo se produce”, según Pello Latasa, director general de Salud Pública, Consumo y Cuidados del Gobierno de La Rioja.

Prevention OH se ha dirigido a la prevención y a la reducción de riesgos relacionados con el consumo de drogas en zonas de ocio, espacios festivos y otros lugares donde los jóvenes realizan actividades, como estaciones de esquí, con el objetivo de mejorar el conocimiento en materia de adicciones, así como de favorecer la inclusión social de los más vulnerables.

EL RETO DE LA PANDEMIA

Pese a que Prevention OH terminó en marzo de 2021, Carmen Baranguán, jefa de sección de drogodependencias del Gobierno de Aragón, afirma que les pareció interesante que todo el trabajo desarrollado “se pudiera mantener a lo largo del tiempo”, por lo que se elaboró una estrategia conjunta transfronteriza hasta 2023 que prevé, además, adaptarse al momento actual, condicionado por la pandemia de covid-19.

“Durante todo el año 2020, todos los socios hemos ido adaptándonos a la nueva situación, haciendo formaciones e intervenciones de manera virtual en vez de presencial”, explica Baranguán.

“Pero una gran parte del trabajo ha tenido que adaptarse a las personas con las que estamos trabajando y a las que nos dirigimos, que están pasando por situaciones precarias y situaciones de consumo que no están siendo atendidas en los recursos que habitualmente estaban abiertos para que pudieran asistir”, agrega.

Pierre Labadie, enfermero de la asociación BIZIA, afirmó en una jornada celebrada en marzo sobre el impacto del coronavirus en las adicciones que estaban trabajando “con velocidad de crucero hasta que llegó el confinamiento”, que en la región francesa de Pirineos Atlánticos fue anterior a los estragos de la pandemia.

“Nos suspendieron todas las actividades, pero se nos permitió seguir ofreciendo servicios básicos”, añadió, “aunque no había un plan para las personas sin hogar, por lo que se montaron lugares de confinamiento, con medidas de seguridad, en polígonos y polideportivos.

“También pusimos en marcha un servicio de atención directa, acudiendo a los sitios donde nos necesitaran, como casas okupas colectivas con gente de varias nacionalidades, donde desarrollamos herramientas para la reducción de consumo de sustancias”, relató Labadie.

COOPERACIÓN TRANSFRONTERIZA

“La cooperación transfronteriza posibilita el intercambio de buenas prácticas a ambos lados de la frontera, porque no hay que olvidar que compartimos un territorio, una economía, unos servicios…”, opina Baranguán.

“Para el Gobierno de La Rioja, la participación en este proyecto como jefe de filas ha supuesto generar metodologías de uso común para la prevención del uso de drogas y la promoción de hábitos saludables”, defiende Latasa, así como “aprovechar el conocimiento y la experiencia aportada por cada uno de los socios para establecer un partenariado complementario y plural”.

En el caso de Laurence Perez, de la asociación ANPAA, la participación en un proyecto transfronterizo fue “una experiencia totalmente nueva”, que les ha servido para aprender los unos de los otros y dotar de “mayor formalidad” a sus metodologías de trabajo.

Edición y coordinación: Miriam Burgués

 

Esta crónica forma parte de la serie “Historias Transfronterizas de Cohesión Europea”, #HistoriasTransfronterizas, #CrossBorder, un proyecto de la Agencia Efe financiado con el apoyo de la Comisión Europea. La información es responsabilidad exclusiva de su autor. La Comisión no es responsable de la utilización que pueda hacerse de ella