Sines-Badajoz, una ruta reinventada para la mercancía del futuro

Terrenos de la plataforma logística en Badajoz, con la ciudad portuguesa de Elvas al fondo. EFE/Oto/Archivo

Lisboa (EuroEFE).- Cuando la pandemia pase, en Badajoz estarán preparados para hacer despegar a la industria. Así se resumen los efectos del proyecto europeo Calsiba, que se dispone a reinventar a través de la digitalización el transporte de mercancías entre el puerto portugués de Sines y la región española de Extremadura.

Toda la misión es un círculo virtuoso: la digitalización agilizará trámites y generará información que facilitará la organización del empresario, reduciendo así sus costes.

Como resultado, una mejor competitividad de una ruta fundamental de mercancías en el Corredor Atlántico, precisamente la meta con la que nació Calsiba, un proyecto con un presupuesto de 1.527.255 de euros, de los que el 75 % han sido aportados a través de fondos europeos del Programa de Cooperación Transfronteriza Interreg España-Portugal (POCTEP).

 

“Al final, lo que se busca son ventajas competitivas para las empresas, es nuestro objetivo”, dice a Efe Juan Manuel Cabo Álava, responsable del área de logística de Extremadura Avante, beneficiario por la parte española de la iniciativa, en la que es socio la Administración de los Puertos de Sines y el Algarve.

UNA IDEA “DISRUPTIVA”

“Se planteó como algo disruptivo”, resume Cabo. Cuenta este especialista que la pública Extremadura Avante, que desde hace algunos años desarrolla varios proyectos del ámbito Poctep, apostó por Calsiba en 2018 tras escuchar algunas de las principales propuestas de empresarios para dinamizar la logística de mercancías.

Entre las principales preocupaciones estaban reducir costes en un proceso que actualmente se desarrolla “mucho por carretera”, en los casi 250 kilómetros que separan el puerto de Sines de la plataforma logística de Badajoz, poder planificar mejor ese transporte y tener un mejor seguimiento de la carga.

Y surgió la digitalización como respuesta, especialmente “a raíz de la puesta en marcha del corredor atlántico”. Subraya Cabo que “si bien a día de hoy se considera muy habitual”, en 2018 la digitalización de un corredor de estas características era algo muy innovador.

La llegada de la pandemia impulsó esa apuesta de forma generalizada y, si bien la condición disruptiva se diluyó, se logró, pese a todo, un beneficio extra para la ruta Sines-Badajoz: prepararla para estar al más alto nivel una vez superada la crisis, y poder competir en primera línea.

“El cambio no es una cuestión radical, sino una mejora sustancial. No estamos inventando nada que no estuviera inventado, sino que estamos acelerando la implementación de un proceso”, matiza Cobo.

Calsiba continuará desarrollándose hasta finales del próximo año, pero ya se pueden apreciar los primeros beneficios, como una mayor atención hacia las posibilidades de la plataforma de Badajoz por parte de agentes que intervienen en la cadena de suministros, con la esperanza de que sitúe a Extremadura como zona especialmente atractiva para la industria.

CÓMO FUNCIONA

Calsiba se apoya en un contexto especialmente favorable, con la intención de Portugal de implementar una “ventana única logística”(el proyecto JUL), que pretende simplificar los trámites de la cadena aduanera y logística, y alinearla con la plataforma de Badajoz.

“Con eso se disminuirá la cantidad de papeles, los trámites que tengan que llevar a cabo los empresarios serán digitales. No significa que vayamos a quitar el papel 100 %, pero se están implementando mejoras”, explica Cabo.

Para el empresario, la digitalización no solo significa menos burocracia, sino que el sistema también “va a permitir que tengas un seguimiento de esa mercancía, y otra componente ya en puertos, que es la frecuencia con la que este servicio se puede dar, lo que mejora la organización”.

Calsiba aún está en fase de implementación, esperando que para “final de este año” puedan iniciarse los procesos para “contratar la infraestructura para la plataforma logística” que concretará esos avances, fundamentalmente “un equipamiento de cámaras, visualización de escáner para leer contenedores y matrículas”.

Se busca, por ejemplo, que “un contenedor que sea introducido en la terminal a través de camión tenga su seguimiento digital a través de la cadena logística”. Y lo mismo si viene del puerto.

“Nosotros estamos aportando una infraestructura que mejore la cadena de valor y lo que sí vemos son los resultados”, exponen desde Extremadura Avante.

En concreto, un mayor interés de agentes de las principales navieras, que antes “no llamaban” y ahora están “atentas a este proyecto”.

“Eso hace un efecto llamada”, considera Cobo, que puede repercutir en un impulso transversal de la región, donde es predominante la agroindustria, aunque ahora ven que puede diversificarse.

“Estamos viendo grandes empresas multinacionales que están eligiendo Extremadura para desarrollar sus proyectos como hub logístico”, expone, tras haber explotado lo que en principio era una desventaja para esta región: no tener puerto.

“No tenemos puerto, pero sí somos equidistantes a los principales puertos del suroeste europeo. Lisboa, Sines, Setúbal en Portugal, pero también Sevilla, Huelva o Algeciras en España, lo que es muy interesante desde el punto de vista de triangulación de cargas”, reflexiona.

Edición: Carlos García

Coordinación: Miriam Burgués

 

Esta crónica forma parte de la serie “Historias Transfronterizas de Cohesión Europea”, #HistoriasTransfronterizas, #CrossBorder, un proyecto de la Agencia Efe financiado con el apoyo de la Comisión Europea. La información es responsabilidad exclusiva de su autor. La Comisión no es responsable de la utilización que pueda hacerse de ella