Una charla intrépida para reivindicar la cultura y el poder ciudadano

Charla INTREPIDA plus en Sevilla organizada por la Fundación Tres Culturas. EFE/Foto cedida por la Fundación Tres Culturas

Sevilla (EuroEFE).- En estos tiempos de pandemia debemos insistir en proyectos de presente y futuro como la cultura que refuercen el poder de los ciudadanos, a los que hay que devolver “la capacidad de pensar”. Son reflexiones de una charla “intrépida” entre la escritora Dulce Maria Cardoso y la periodista Pilar del Río.

Ambas conversaron recientemente en Sevilla (Cardoso vía videoconferencia) al amparo de la Fundación Tres Culturas del Mediterráneo y su proyecto INTREPIDA plus, enmarcado en el programa Interreg España-Portugal (POCTEP 2014-2020), que se nutre de fondos Feder de la Unión Europea (UE).

“Dulce es muy necesaria en un mundo acomodaticio donde nos quieren indiferentes”, señaló Del Río sobre la escritora portuguesa, cuya última novela (“Eliete: A vida normal”) ha publicado en español Seix Barral con el título de “La vida normal”.

“Pero podemos decir que no, somos intrépidos, somos formadores de conciencia y razón”, subrayó la periodista española, viuda del escritor portugués José Saramago y presidenta de la fundación que lleva su nombre.

A juicio de Cardoso, “la cultura tiene que desempeñar un papel fundamental, no podemos continuar con la lógica economicista y consumista, convirtiendo a los ciudadanos en instrumentos útiles”.

Los ciudadanos “no pueden ser solamente seres de consumo”, hay que “devolverles la capacidad de pensar”, continuó.

La sociedad se encuentra en una especie de estado de “suspensión” debido a la pandemia global de covid-19, un virus que “nos ha parado y debemos replantearnos cómo deben ser las cosas a partir de ahora”, afirmó la autora.

Sostuvo, además, que está en desacuerdo con aquellos que afirman que éramos felices antes de la pandemia y no nos dábamos cuenta. “Creo que éramos infelices y teníamos la obligación de saberlo, de ser conscientes de ello”, apostilló.

La crisis del coronavirus “nos ha demostrado que somos débiles, que un virus puede acabar con la sociedad del confort donde creímos que habitábamos (…) Nos desconcierta a todos y nos vemos vulnerables”, dijo Del Río en la misma línea.

Cardoso contó que ha pasado “por varias fases” durante la pandemia: primero se sintió “paraliza” y “enganchada” a las noticias, después intentó “racionalizar” lo que está sucediendo y logró “cierto grado de tranquilidad”, aunque reconoce que no ha podido “escribir como antes” de la irrupción del virus.

Al reflexionar sobre el proceso de escritura, Cardoso comentó que para ella es “jugar un poco a ser Dios” y “una forma de entender el mundo”, algo para lo que es necesario “entender al otro, al prójimo”.

“Escribo porque no tengo miedo de descubrir quién soy (…) Hace falta mucho valor para escribir, es una especie de valentía suicida”, apuntó.

Además, “es un trabajo muy solitario” y “vivir durante años jugando a ser otras personas deja cicatrices”, añadió la autora.

Del Río, por su parte, otorgó a la portuguesa el “poder de la observación”, a su juicio atribuido normalmente a las mujeres y “el mejor que puede haber en la Tierra”.

“Los hombres durante mucho tiempo fueron solo actores y las mujeres nos quedamos observando y desarrollando ese sexto sentido”, comentó al respecto Cardoso antes de precisar: “para nosotras es muy difícil ser al mismo tiempo actores y espectadores”.

Por otro lado, Cardoso dijo creer en “el poder de la ficción”, a la que siente “en peligro” porque “antes un autor estaba muy orgulloso de haber inventado” un mundo propio y ahora “todo está basado en hechos reales” o se trata de identificar con vivencias reales.

Cardoso, que nació en Trás-os-Montes (Portugal) en 1964, se trasladó a Luanda (Angola) cuando solo era un bebé, pero tuvo que abandonar ese país en la víspera de su undécimo cumpleaños, en medio de las guerras coloniales.

Esa experiencia ha marcado toda su vida y su obra. Le hizo ganar el Premio Especial de la Crítica Portuguesa en 2011 y ser nombrada Caballera de la Orden de las Artes y las Letras de Francia en 2012 con “El retorno”.

 

Este reportaje forma parte de la serie “Historias Transfronterizas de Cohesión Europea”#HistoriasTransfronterizas#CrossBorder, un proyecto de la Agencia Efe financiado con el apoyo de la Comisión Europea. La información es responsabilidad exclusiva de su autor. La Comisión no es responsable de la utilización que pueda hacerse de ella.