Europa y el mundo ante el enorme reto del coronavirus

Varias personas transitan a primera hora de este lunes la Gran Vía madrileña, en la primera jornada laboral bajo el estado de alarma decretado por el Gobierno. España arranca la semana laboral ya en plena vigencia de las medidas del Ejecutivo para afrontar la crisis de la pandemia del coronavirus, que han concitado el respaldo de la mayoría de los Gobiernos autonómicos, y críticas de Cataluña y Euskadi. EFE/Kiko Huesca

Acuciados por la avalancha de malos resultados en los mercados, por el clamor de los expertos y por las amenazas a las que se enfrenta la economía mundial por el coronavirus, la Reserva Federal  de EEUU, el Banco Central Europeo y otros bancos centrales han lanzado una acción coordinada para inyectar liquidez. Tras las pérdidas históricas de la semana pasada, los mercados están este lunes también pendientes de las reuniones del Eurogrupo, y del G7.

La Reserva Federal (Fed) de EEUU ha lanzado el mayor paquete de estímulos monetarios desde la crisis financiera de 2008, en una acción coordinada con el resto de grandes bancos centrales. La Fed ha anunciado un súbito recorte de tipos de interés hasta casi 0% y una inyección de liquidez de 700.000 millones de dólares, a la vez que urgió una agresiva respuesta fiscal ante el coronavirus. Ha anunciado además una acción coordinada con otros bancos centrales, incluido el BCE, para inyectar mayor liquidez.

El Eurogrupo celebra este lunes una reunión en la que está llamado a adoptar medidas, incluidas las de tipo fiscal, para abordar el impacto económico de la pandemia de coronavirus, que podría llevar a la Unión Europea a la recesión este año. La crisis sanitaria, que se está transformando en una crisis económica, que hace muy probable que el crecimiento para la eurozona y la UE en su totalidad caiga muy por debajo de cero este año, según la Comisión Europea (CE), cuyas últimas previsiones proyectaban una expansión del 1,2 % y 1,4 % del producto interior bruto (PIB), respectivamente.

También los dirigentes del G7, los países más industrializados y ricos del mundo, celebran este lunes una reunión virtual para dar una respuesta sanitaria, económica y financiera a la crisis del coronavirus, mientras la Oficina Nacional de Estadística (ONE) de China ha hecho públicas diversas estadísticas correspondientes a enero y febrero, los meses en los que la epidemia del coronavirus han afectado al país asiático con más intensidad, y no son buenas: su producción industrial se desplomó un 13,5 % interanual en los primeros dos meses de 2020, su peor caída en 30 años.

Tras la primera jornada en estado de alarma por el coronavirus de este domingo, España arranca este lunes la semana laboral ya en plena vigencia de las medidas del Ejecutivo para afrontar la crisis, que han concitado el respaldo de la mayoría de los Gobiernos autonómicos, y críticas de Cataluña y Euskadi. Sólo el 7 por ciento de los trabajadores (1,4 millones de personas en España) “teletrabaja” de forma ocasional, pero la crisis del coronavirus ha multiplicado esta modalidad por necesidad. Al menos, el cambio radical de tiempo en España a partir de este lunes ayudará a quedarse en casa.

Otra cuestión que está este lunes sobre la mesa es la oportunidad de mantener las elecciones en el País Vasco y Galicia el próximo 5 de abril. Tanto el lehendakari, Iñigo Urkullu, como presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, mantienen contactos con los grupos de oposición en sus respectivas comunidades autónomas para analizar su eventual anulación ante el avance del coronavirus. El ejemplo de Francia, con una abstención histórica en las elecciones municipales celebradas la víspera, puede pesar en la decisión gallega y vasca.

La decisión de Felipe VI, anunciada la víspera, de renunciar a la herencia de su padre y retirarle la asignación presupuestaria tras las informaciones relativas a que era beneficiario de dos fundaciones creadas por don Juan Carlos en Suiza, da pie a todos los partidos para pronunciarse sobre la misma y los hechos que la han provocado. El Partido Popular, Vox y Ciudadanos han expresado su respaldo a las decisiones adoptadas por Felipe VI, mientras que Podemos ha instado a investigar y “depurar todas las responsabilidades”. La Casa Real española difundió este domingo un comunicado con tal decisión tras informaciones de prensa publicadas este fin de semana en las que se asegura que Felipe VI es beneficiario de una sociedad “offshore”, creada por su progenitor, antecesor en el trono y actualmente rey emérito, vinculada a una supuesta donación de 65 millones de euros de Arabia Saudí.