La Comisión Europea coordina los esfuerzos de los 27 para documentar crímenes guerra

Documentación de los crímenes de guerra en Ucrania es coordinada por la Comisión Europea

Vista general de domicilios destrozados tras la retirada de las tropas rusas en Bucha, cerca de Kiev, en una imagen del pasado día 5 de abril. EFE/ Sara Gómez Armas

Bruselas / Viena (EuroEFE).- La Comisión Europea (CE) está coordinando los esfuerzos de los Estados miembros para ayudar a Ucrania a hallar pruebas de los presuntos crímenes de guerra cometidos en su territorio durante la ocupación de las tropas rusas, informó este miércoles el portavoz comunitario Christian Wigand.

“Ayer por la tarde, el comisario (europeo de Justicia, Didier) Reynders envió una carta a los ministros de Justicia de la UE para pedir una mayor coordinación a nivel político en esta materia”, informó el portavoz durante la rueda de prensa diaria del Ejecutivo comunitario.

Explicó que la recogida de pruebas y el apoyo a las investigaciones sobre los crímenes de guerra es un ámbito en el que la Comisión, junto con los Estados miembros y otros socios, puede «adoptar medidas significativas”.

El pasado lunes, el Consejo de Ministros de Exteriores de la UE decidió aportar financiación y el respaldo de una misión de asesoramiento a las fiscalías de la Corte Penal Internacional (CPI) y de la propia Ucrania para ayudar a demostrar posibles crímenes de guerra.

Wigand dijo que el comisario ha solicitado a los ministros de los Veintisiete que “colaboren” con una lista de peticiones que ha recibido de la fiscal general de Ucrania, entre ellas la provisión de investigadores para documentar crímenes de guerra, expertos con conocimientos forenses, equipos para el almacenamiento seguro de pruebas, líneas de comunicación seguras o formación de los investigadores.

“Pedimos a los Estados miembros que colaboren con estas peticiones y seguiremos coordinando los esfuerzos”, apuntó.

También indicó que han empezado a trabajar en una propuesta para modificar el reglamento de Eurojust y dar a esa agencia la posibilidad legal de recoger y almacenar pruebas sobre crímenes de guerra, concretamente, grabaciones de audio y vídeo.

“Aunque Eurojust tiene experiencia práctica en materia de crímenes internacionales, el reglamento existente no contemplaba una situación de esta envergadura y crímenes de este alcance. Nuestro objetivo es presentar esta propuesta en los próximos días”, indicó.

El portavoz señaló, igualmente, que han creado un equipo conjunto de investigación con Ucrania para recoger pruebas e investigar los presuntos crímenes de guerra, que también cooperará con la CPI.

“Esto debería convertirse en el centro de un intercambio rápido de información entre los fiscales. El trabajo está en marcha y estamos apoyando a Ucrania con expertos y equipos”, afirmó Wigand.

Por último, se refirió a que la Comisión está apoyando estos esfuerzos financieramente, ya sea mediante la financiación de equipos, expertos o el trabajo de la red de genocidio que ha comenzado a formar a las autoridades judiciales para la construcción de casos sobre crímenes de guerra.

La UE también está poniendo en marcha un proyecto específico de 7,5 millones de euros para apoyar las investigaciones garantizando una amplia recopilación de datos sobre personas desaparecidas, añadió.

“Una cosa está clara: no puede haber impunidad. Los responsables de las atrocidades y los crímenes de guerra en Ucrania deben rendir cuentas y haremos todo lo posible para conseguirlo”, concluyó Wigand.

La fiscal general de Ucrania, Iryna Venediktova, aseguró este martes que, con su investigación tras la invasión rusa, tiene información de que «se están cometiendo o se han cometido» presuntos crímenes de guerra en alrededor de «6.000 lugares» en territorio ucraniano.

Además de las autoridades ucranianas, los presuntos crímenes de guerra y lesa humanidad que se puedan estar perpetrando en Ucrania están siendo investigados por diferentes organismos, como la oficina del fiscal de la CPI o un equipo conjunto de investigación coordinado desde La Haya por la agencia europea Eurojust.

OSCE  VE  UN «PATRÓN CLARO» DE VIOLACIÓN DE DERECHOS

En Ucrania existen «patrones claros de violaciones del derecho internacional humanitario (DIH) por parte de las fuerzas rusas en su conducción de las hostilidades», según un informe de la OSCE elaborado por expertos independientes.

Si al invadir a Ucrania Rusia hubiera respetado el DIH «en términos de distinción, proporcionalidad y precauciones», «el número de civiles muertos o heridos habría sido mucho menor», es una de las conclusiones a las que ha llegado el informe firmado por Wolfgang Benedek, Veronika Bilková y Marco Sassóli.

Los tres autores del informe sobre violaciones de derechos humanos y posibles crímenes de guerra en Ucrania han encontrado «pruebas creíbles que sugieren que se han cometido violaciones incluso de los derechos humanos más fundamentales».

De momento, se trata de los resultados de una investigación preliminar ordenada el pasado 3 de marzo por 45 de los 57 Estados miembros de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE), con el apoyo de Kiev.

La investigación -presentada hoy en una reunión del Consejo Permanente de la OSCE-  cubre los hechos del 24 de febrero al 1 de abril, por lo que no incluye las atrocidades descubiertas en Bucha, y otras localidades cerca de Kiev, que se han atribuido a las tropas rusas.

Rusia fue invitada a cooperar con la misión de expertos, pero se negó a aportar cualquier información o ayuda.

Los 45 socios de la OSCE -entre ellos EE.UU. y todos los de la Unión Europea- encargaron el estudio invocando el llamado «Mecanismo de Moscú» de la organización para que se esclarezcan las acusaciones de violaciones de los derechos humanos y posibles crímenes de guerra. El objetivo es que los responsables sean llevados ante la Justicia.

«Hay fuertes indicios de que los crímenes contra la humanidad cometidos por las fuerzas rusas pueden haberse producido en virtud de ataques generalizados o sistemáticos dirigidos contra la población civil», destacaron los países que encargaron el informe en una declaración conjunta al referirse al estudio de 99 páginas.

El documento señala que «asesinatos selectivos, desapariciones forzadas y secuestros de civiles, incluidos periodistas» son «patrones» de violaciones de derechos humanos que se han documentado de forma recurrente.

Si se demuestra que estos ataques contra la población civil hubieran sido cometidos de forma premeditada y sistemática, cualquier acto violento de este tipo «constituiría entonces un crimen contra la humanidad».

Los expertos indican que el informe es «preliminar» dado el corto periodo de estudio en un conflicto armado que sigue activo.

Para Michael Carpenter, embajador de Estados Unidos ante la OSCE, la misión ha documentado un «catálogo de actos inhumanos perpetrados por las fuerzas rusas en Ucrania» que incluyen ataques directos a civiles, a instalaciones médicas, violaciones, ejecuciones, saqueos y deportación forzada de civiles a Rusia.

El informe documenta ataques «especialmente atroces, como el del 9 de marzo contra la Maternidad y el Hospital Infantil de Mariúpol», resaltó el diplomático en la reunión de la OSCE de hoy.

«Un ataque ruso deliberado», sin advertencia previa efectiva, que destruyó esa clínica de menores, constituye «una clara violación del derecho internacional humanitario y un crimen de guerra», según Carpenter.

Vista del teatro de Mariúpol destruido por los ataques del ejército ruso

Vista del teatro de Mariúpol el 12 de abril de 2022. EFE/EPA/SERGEI ILNITSKY

Asimismo, el ataque del 16 de marzo contra el teatro de Mariúpol, en el que murieron unas 300 personas, «fue con toda probabilidad una ‘violación atroz’ del derecho humanitario y quienes lo ordenaron o ejecutaron cometieron un crimen de guerra».

Según el diplomático estadounidense, la misión también documentó casos en los que las fuerzas rusas detuvieron y torturaron a civiles.

Un ejemplo es el de un colaborador ucraniano de Radio France que permaneció nueve días cautivo en un sótano en el centro de Ucrania, donde fue «golpeado repetidamente con una barra de hierro y culatas de rifle, torturado con descargas eléctricas, privado de alimentos durante 48 horas y sometido a un simulacro de ejecución».

Otro es el de Oleksander Kononov, un activista proucraniano discapacitado de la región de Luhansk asesinado a tiros el 13 de marzo en su casa, en su silla de ruedas, por soldados rusos.

«Estos incidentes parecen difíciles de explicar por necesidad militar», resaltan los expertos en su informe, en el que también recuerdan que las fuerzas rusas utilizaron el emblema de la Cruz Roja, banderas blancas, banderas ucranianas, ropa civil e incluso símbolos de la OSCE para facilitar sus operaciones militares.

Editado por Sandra Municio

La UE sigue estrechamente el posible uso ruso de químicos en Mariúpol

Redacción internacional (EuroEFE).- La Unión Europea afirmó este martes que está siguiendo “de cerca” el posible empleo de sustancias químicas como arma por parte de las tropas rusas en la ciudad asediada de Mariúpol, en el sur de Ucrania.
“Hemos visto …