El primer ministro polaco anuncia un «compromiso» para cerrar sala judicial multada por UE

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El primer ministro polaco, Mateusz Morawiecki, en una imagen de archivo. EFE/EPA/OLIVIER HOSLET

Cracovia (Polonia)/Bruselas (EuroEFE).- El primer ministro polaco, Mateusz Morawiecki, anunció este jueves «un compromiso» para cerrar «en unos meses» la Sala Disciplinaria judicial, origen de la sanción dictada el miércoles por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE). Mientras, la Comisión Europea ve «factible» que Polonia emprenda las reformas en su sistema judicial que Bruselas juzga necesarias antes de aprobar los desembolsos del plan de recuperación pospandemia.

«Creo que en los próximos meses surgirá una idea de compromiso dentro de nuestra coalición, una idea que también será aceptable para el presidente, sobre la Sala de Disciplina del Tribunal Supremo», afirmó el jefe del Gobierno polaco, del ultraconservador partido Ley y Justicia (PiS).

Según Morawiecki, la idea nació en el seno del Gobierno, «mucho antes de la sentencia del TJUE» dictada en julio y que ayer se materializó en una multa de un millón de euros diarios impuesta a Polonia por el tribunal europeo.

El jefe del Ejecutivo polaco aseguró que su Gobierno estaba «trabajando en esto desde hace algún tiempo, desde marzo o abril, como mucho en mayo».

El 14 de julio, TJUE ordenó a Polonia suspender la actividad y paralizar los procesos pendientes iniciados por la Sala Disciplinaria del Tribunal Supremo.

A este organismo, creado en 2017 por el Gobierno polaco como parte de su reforma judicial, se le otorgaron competencias para sancionar, destituir o trasladar contra su voluntad a todos los jueces del país, algo que Varsovia justificó citando «una creciente desconfianza de la gente hacia el Poder Judicial».

En agosto, Jaroslaw Kaczynski, líder del PiS, anunció que la Sala de Disciplina del Tribunal Supremo sería liquidada en la forma en que funciona ahora y «por lo tanto, el tema de la disputa» con la UE desaparecería. Sin embargo, desde entonces Varsovia no ha dado indicaciones de cuándo o en qué forma cristalizarán estos cambios.

El 7 de septiembre, la Comisión Europea solicitó al TJUE que impusiera sanciones económicas a Polonia por incumplir la medida cautelar del cierre de la Sala Disciplinaria y ayer, miércoles, el Tribunal de Luxemburgo anunció una multa de un millón de euros diarios contra Varsovia.

Esta sanción, al igual que otra multa que condena a Polonia a abonar 500.000 euros al día por no cerrar la mina contaminante de Turów a pesar de las quejas de la República Checa, fue calificada por varios miembros del Ejecutivo de «chantaje» al país.

Este jueves, el ministro de Justicia, Zbigniew Ziobro, afirmó que Polonia «no puede ni debe pagar» estas multas, pues se trata, dijo, de «elementos de presión y sólo los débiles ceden a ello».

Hace unos días, el propio Morawiecki había acusado a la UE de «apuntar con una pistola a la cabeza» de Polonia y comparó la retención de los fondos de recuperación económica pos pandemia por parte de Bruselas con «un intento de empezar la tercera guerra mundial».

EXPULSIÓN EN LA RED EUROPEA DE CONSEJOS DEL PODER JUDICIAL

Por otro lado, la Red Europea de Consejos del Poder Judicial (ENCJ) decidió este jueves expulsar a su miembro polaco, el Consejo Judicial Nacional de Polonia (KRS), al constatar que ya no cumple con el criterio de ser independiente del ejecutivo y del legislativo ni garantiza el apoyo al poder judicial en la impartición independiente de la justicia.

 

«El KRS no salvaguarda la independencia del poder judicial, no defiende al poder judicial, ni a los jueces individuales, de manera coherente con su papel de garante frente a cualquier medida que amenace con comprometer los valores fundamentales de independencia y autonomía», dijo la ENCJ en un comunicado.

«Por ello, la Asamblea General de la ENCJ ha votado hoy la expulsión del KRS», añadieron.

La pertenencia del KRS en esta red europea estaba suspendida desde 2018, cuando perdieron el derecho a votar y a participar en las actividades de la ENCJ, aunque durante este periodo se han mantenido los contactos y supervisado los avances en la situación de la independencia judicial en el país.

«No es en absoluto una decisión para celebrar. El KRS fue uno de los miembros fundadores de la red y sus representantes fueron muy respetados y contribuyeron en gran medida al trabajo de la red. Excluir a un Consejo de esta cooperación es contraproducente y no es una decisión que se haya tomado a la ligera», lamentaron.

BRUSELAS INSISTE EN LA REFORMA JUDICIAL

Mientras, la presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula von der Leyen, consideró «factible» que Polonia emprenda las reformas en su sistema judicial que Bruselas juzga necesarias antes de aprobar los desembolsos del plan de recuperación pospandemia, pero insistió en que dichos cambios son condición «sine qua non» para la entrega del dinero.

«Creo que es factible, creo que llegaremos a un acuerdo, pero la parte de las reformas es condición sine qua non», afirmó Von der Leyen en una rueda de prensa, en referencia a la Cámara Disciplinaria polaca que causa preocupación en Bruselas como uno de los principales obstáculos para la independencia judicial en el país.

Antes de que Polonia empiece a recibir los desembolsos que le corresponden del fondo de recuperación pospandemia -36.000 millones de euros en total-, debe acordar con Bruselas su plan de reformas basado en las recomendaciones que desde la Comisión se le han transmitido en los últimos años, entre las que se incluye la restauración de su independencia judicial.

En concreto, explicó Von der Leyen, el desmantelamiento de la Cámara Disciplinaria de su Tribunal Supremo, la eliminación o reforma del régimen disciplinario -que permite que los magistrados estén sujetos a investigaciones y sanciones en función del contenido de sus decisiones judiciales- y la devolución de jueces a los puestos de trabajo de los que fueron apartados, son condiciones previas para la aprobación del plan.

Editado por Miriam Burgués