La UE incita flujos migratorios al no retornar a irregulares, según auditores

Grupo de migrantes en la localidad canaria de Punta Mujeres (España). EFE/JAVIER FUENTES/Archivo

Bruselas (EuroEFE).- Menos de uno de cada cinco migrantes llegados a la Unión Europea (UE) y sin derecho a permanecer en territorio europeo es retornado, según un informe del Tribunal de Cuentas europeo publicado este lunes, que concluye que la política actual incluso “incita” la inmigración irregular.

El documento analiza el caso de los diez países de los que llegan más flujos de irregulares a la UE (Afganistán, Marruecos, Pakistán, Irak, Argelia, Nigeria, Túnez, India, Bangladés, Guinea), dejando fuera a Siria, con el que se suspendió la cooperación bilateral en mayo de 2011.

En particular, los auditores detectan “ineficiencias” en la cooperación para los retornos producidos entre 2015 y 2020.

Aunque cada año desde 2008 unos 500.000 migrantes reciben órdenes de retorno por haber entrado o residido en la UE sin autorización, solo una tercera parte regresa efectivamente a un tercer país (el 29 % en 2019) y la “tasa de retorno efectiva” se sitúa por debajo del 20 % en el caso de los países que no forman parte de la Europa continental.

Los problemas son, fundamentalmente, los pocos acuerdos de readmisión y la inexistencia de una política europea común.

 

“Esperamos que nuestra auditoría contribuya al debate sobre el nuevo Pacto de la UE sobre Migración y Asilo, ya que una política de readmisión eficaz y bien gestionada es parte esencial de una política global de migración”, dijo en rueda de prensa Leo Brincat, miembro del Tribunal de Cuentas Europeo.

Según este auditor, las ineficiencias “producen el efecto contrario al deseado: en lugar de disuadir, fomentan la migración irregular”.

El informe indica que en los últimos años la Comisión ha presentado propuestas para corregir la mayoría de las deficiencias, pero que muchos de los cambios propuestos todavía no se han adoptado o no han entrado plenamente en vigor.

Para Brincat, la respuesta de la UE debe combinar tanto “incentivos” para animar a los terceros países a cooperar en la readmisión de sus nacionales, como sanciones contra los que no colaboren.

ACUERDOS DE READMISIÓN

El informe concluye que la UE “ha avanzado poco” para llegar a acuerdos de readmisión con otros Estados en los últimos años.

La UE cuenta en la actualidad con 18 acuerdos de readmisión (entre otros, con Hong Kong, Sri Lanka, Albania, Rusia, Ucrania, Macedonia del Norte, Bosnia y Herzegovina) y con seis pactos no vinculantes (Afganistán, Gambia, Guinea, Bangladesh, Etiopía y Costa de Marfil).

Uno de los principales problemas que plantean los acuerdos de readmisión de la UE es la inclusión obligatoria de la cláusula de “nacional de un tercer país”, que obliga a aceptar el regreso de toda persona que haya salido del territorio en cuestión.

Los acuerdos de readmisión jurídicamente no vinculantes han tenido más éxito en los últimos años, principalmente porque su contenido es más “flexible”, según el informe.

Los auditores apuntan también a la falta de sinergias dentro de la UE cuando se trata de negociar pactos para la readmisión y al hecho de que la Comisión Europea no siempre ha tratado de asociar a Estados miembros afectados, por lo que algunos países consideran más ventajosos los pactos bilaterales.

Además, no se ha avanzado lo suficiente en la creación de incentivos para que los países no pertenecientes a la UE cumplan sus obligaciones de readmisión.

De todos los instrumentos con los que los Veintisiete cuentan en este ámbito, los auditores solo apreciaron resultados tangibles en uno de ellos: la política de visados, “cuyas disposiciones revisadas pueden ser útiles para motivar a los países no pertenecientes a la UE a cooperar en las readmisiones”.

Editado por Miriam Burgués