Países del sur de Europa piden solidaridad mientras el pacto migratorio sigue estancado

Una embarcación de Salvamento Marítimo ha trasladado este martes al puerto de Arguineguín (Gran Canaria) a los 25 inmigrantes de origen subsahariano, todos varones, rescatados de una patera el lunes por la noche por el carguero británico M/V Anvil Point a 426 kilómetros de las islas, al oeste de Dajla (Sahara). EFE/Elvira Urquijo Á.

Bruselas (EuroEFE).- Los países del sur de la Unión Europea (UE) reclamaron de nuevo este martes “solidaridad” al resto de los Estados miembros en el reparto de la carga migratoria, en una reunión de ministros de Interior que puso de manifiesto los escasos avances en la negociación del Pacto europeo de Migración y Asilo.

Reunidos en Luxemburgo, después de haberse visto solo por videoconferencia durante los últimos 15 meses por la pandemia de covid, los titulares de Interior pasaron revista a la propuesta de pacto, presentada por la Comisión Europea el pasado septiembre.

El asunto ocupó un punto en el Consejo, con la presentación de un informe de progreso, pero se abordó más a fondo durante el almuerzo de trabajo.

El ministro de Interior portugués, Eduardo Cabrita, cuyo país preside la UE este semestre, subrayó al término de la reunión que, en contra de lo que podría parecer, sí ha habido un progreso en el ámbito migratorio durante los seis primeros meses del año, aunque centrado en los aspectos técnicos y no políticos del pacto migratorio.

Recordó asimismo que para tratar de dar un impulso al pacto está previsto que los líderes de la UE aborden la situación migratoria en la cumbre que se celebrará el 24 y 25 de junio en Bruselas.

“En el Consejo será un tema de debate, se constatarán los progresos y la agenda de trabajo a realizar”, dijo el ministro portugués.

Otras fuentes se muestran sin embargo menos optimistas y no esperan tampoco grandes progresos en ese ámbito durante el segundo semestre del año, cuando Eslovenia presidirá el Consejo de la UE.

PETICIONES DEL SUR

El ministro español del Interior, Fernando Grande-Marlaska, subrayó hoy la importancia de la dimensión exterior, y en particular la cooperación y colaboración con los países de origen y tránsito como un “elemento sustancial” del pacto migratorio para luchar contra la inmigración irregular y las mafias, evitar las salidas y salvar vidas.

“Si planteamos una dimensión exterior relevante será muchísimo más fácil llegar a un acuerdo”, dijo Marlaska, que pidió a la UE “dar un paso adelante”.

Señaló que España tiene siempre voluntad de ser constructiva, “de llegar a acuerdos y a consensos, y cuanto antes mejor”.

“El pacto, hoy por hoy, sigue sin aportar soluciones realistas y satisfactorias para muchos de nuestros problemas”, indicó el ministro, según un comunicado de su departamento.

España reiteró la necesidad de compartir entre todos los países la responsabilidad migratoria y de definir reglas de solidaridad claras y de aplicación real, añade la nota.

El ministro griego, Notis Mitarachi, consideró por su parte “imperativo” hacer progresos este mismo martes en el nuevo Pacto de Migración y Asilo e indicó que “hay que encontrar formas de reducir la presión migratoria”, dando “especial énfasis a la dimensión exterior”.

El titular griego subrayó que, para los países Med5 -Chipre, Grecia, Italia, Malta y España-, “es crucial encontrar un acuerdo sobre solidaridad para asegurar que se comparte por igual la carga migratoria entre los estados miembros”.

“Más que nunca, necesitamos solidaridad, mecanismos para impulsar la cooperación y que permitan responder de manera efectiva a la situación humanitaria”, dijo por su parte la titular de Chipre, Emily Yiolitis, que señaló que la UE no debe “pretender crear una fortaleza” ni cerrar sus fronteras internas.

La comisaria europea de Interior, Ylva Johansson, señaló por su parte al término del Consejo que, tras sus recientes viajes a Libia y a Túnez, considera que “se puede conseguir un avance real en nuestras relaciones con los vecinos del sur” para, entre otras cosas, prevenir las salidas de migrantes irregulares, impulsar las vías legales de entrada y establecer una ayuda mutua en las fronteras.

Los ministros europeos no hablaron hoy sobre la crisis provocada en Ceuta hace unas semanas con la llegada en poco más de 48 horas de más de 10.000 personas procedentes de Marruecos, según informaron fuentes próximas al Ministerio.

La ausencia de ese debate se debió a que “no ha sido una crisis migratoria sino un hecho excepcional” y como tal “no tiene relación con la política migratoria”, indicaron las fuentes.

Editado por Miriam Burgués