Persisten las diferencias en la UE sobre el nuevo pacto migratorio y España deportará a irregulares sin protección internacional

Salvamento Marítimo ha desembarcado este jueves en Arguineguín (Gran Canaria) a 81 personas rescatadas de una patera y un cayuco. EFE/Quique Curbelo

Bruselas/Las Palmas de Gran Canaria (España) (EuroEFE).- Los países de la UE se encuentran todavía muy divididos sobre la nueva propuesta de la Comisión Europea para un pacto migratorio y de asilo, que este viernes se abordó en una videoconferencia de ministros de Interior. Por otro lado, España anunció que deportará a los migrantes irregulares que no tengan condición de vulnerabilidad ni estén cubiertos por la protección internacional, como parte de las medidas de choque para paliar la crisis migratoria que viven las Islas Canarias.

Era la segunda vez, después de un Consejo en octubre, que los ministros trataban el plan, presentado por la Comisión Europea a finales de septiembre para desbloquear la reforma de la política migratoria, paralizada desde hace más de cinco años.

En la cita de hoy se debatieron diferentes aspectos de la propuesta, desde los relativos a las fronteras externas, donde se quieren endurecer los controles, hasta la manera de repartir los esfuerzos, para que no sean siempre los países en “primera línea” los que asumen una mayor carga.

“Ha sido una reunión intermedia. El objetivo no era llegar a un acuerdo”, indicaron a Efe fuentes europeas, que explicaron que hay puntos que suscitan mayor consenso, como la idea de impulsar los retornos de los migrantes que no tienen derecho a pedir protección internacional en la UE.

Sin embargo, persisten las divisiones en otros aspectos, como por ejemplo el concepto de “solidaridad” en la gestión migratoria o los procesos a aplicar en las fronteras exteriores.

“Los contrarios a la reubicación (de migrantes, en particular Hungría, Polonia, República Checa y Eslovaquia) lo siguen estando”, añadieron las fuentes, que precisaron que, no obstante, hay “más apertura” en otros ámbitos de la propuesta.

La "solidaridad a la carta" del pacto migratorio de Bruselas

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El objetivo tras el debate de hoy es llevar de nuevo el pacto migratorio y de asilo a la reunión de los ministros del próximo diciembre, en principio también prevista por videoconferencia.

El ministro alemán de Interior, Horst Seehofer, confió hoy en que en la cita del próximo mes pueda llegarse a un acuerdo político sobre algunos de los elementos de la propuesta.

El hecho de no poder reunirse físicamente dificulta sin embargo los avances, al no ser posibles los encuentros bilaterales entre ministros y reuniones con representantes de las instituciones para acercar posiciones.

Fuentes del ministerio español del Interior indicaron hoy que Bruselas con su propuesta ha hecho un esfuerzo especial en entender la realidad de los distintos bloques, sin decantarse del todo por ninguno de ellos.

El resultado no contenta a ninguno, pero pretende lograr un acuerdo a través de negociaciones.

España es partidaria de una verdadera política europea común, no sólo de migración y asilo y espera que se tenga en cuenta su realidad, indicaron las mismas fuentes.

Bruselas presentó en septiembre una propuesta que pretende evitar los errores del pasado y apuesta por un “nuevo comienzo”: un plan migratorio que descarta obligar a los países de la Unión Europea a acoger solicitantes de asilo y enfatiza la necesidad de proteger las fronteras y agilizar el retorno de quienes no pueden permanecer en la Unión.

España deportará a los migrantes irregulares sin protección internacional

Por otro lado, España anunció que deportará a los migrantes irregulares que no tengan condición de vulnerabilidad ni estén cubiertos por la protección internacional, como parte de las medidas de choque que pondrá en marcha para paliar la crisis migratoria que viven las Islas Canarias ante la llegada masiva de inmigrantes africanos a sus costas.

El plan de choque ideado por el Gobierno español pondrá el énfasis en las repatriaciones y evitará el traslado de los migrantes a la península, mejorando la capacidad de asistencia en las propias islas, según anunció este viernes la ministra española de Política Territorial, Carolina Darias, en las Palmas de Gran Canaria.

El archipiélago, ubicado en el Atlántico a apenas 100 kilómetros de las costas de África, vive la crisis migratoria más grave de los últimos 14 años, la llegada irregular de personas por mar desde el continente africano se multiplica mes a mes, varios cientos de personas son auxiliadas a diario y los servicios de rescate, seguridad, atención sociosanitaria y acogida se ven desbordados.

Con las últimas llegadas, el número de migrantes que han arribado a las islas supera ya los 16.000 desde que comenzó este año y son 1.665 los menores extranjeros no acompañados tutelados por el Gobierno regional de Canarias

Las cifras están aún lejos de los 31.678 que desembarcaron en 2006, pero el año 2020 va a pasar a la historia como el segundo más intenso por ahora en flujos migratorios tras 2007, cuando arribaron 12.478 personas.

Además de hacer hincapié en las deportaciones, el plan del Ejecutivo español prevé medidas policiales, de inteligencia, diplomáticas y de cooperación al desarrollo con países africanos.

También un incremento de la capacidad asistencial y de alojamiento de Canarias para la atención humanitaria de los migrantes que llegan a las islas en pateras y cayucos -nombres con los que son conocidos las embarcaciones precarias en las que viajan-, que suponen el 57 % de los flujos migratorios de este tipo que recibe la Unión Europea, según recalcó hoy el presidente regional canario, el socialista Ángel Torres.

El objetivo es reforzar la capacidad para asistir a los migrantes, especialmente en Gran Canaria, para que el muelle de Arguineguín, donde permanecen unas 2.000 personas, vuelva a tener cuanto antes el uso que siempre tuvo, explicó la ministra.

Hasta el pasado 29 de octubre, el Estado español tenía acogidos en Canarias a 5.748 migrantes, la gran mayoría, 4.500, en complejos turísticos hasta ahora cerrados por la crisis del sector que se han reconvertido temporalmente en albergues humanitarios.

El Gobierno español afianzará también la vía diplomática con los países africanos del entorno. Para ello los ministros de Interior, Fernando Grande Marlaska, y de Exteriores, Arancha González Laya, viajarán a Marruecos y Senegal.

Al margen, ante esta situación, el presidente regional de Canarias volvió a pedir hoy la implicación de la Unión Europea , que “debe demostrar con hechos que la inmigración que llega a Canarias, llega a Europa, y no sólo a ocho islas”, dijo.

El Gobierno español contribuye económicamente con Marruecos con 200 millones de euros procedentes de los fondos europeos de asilo, migración e integración. Los Presupuestos Generales del Estado para 2021, actualmente en trámite, incrementarán esta cantidad en 500 millones, hasta elevarlos a 3.100, los fondos para la cooperación al desarrollo, de los que se beneficiarán en buena medida los países africanos de los que proceden los flujos migratorios.

La comisaria europea de Interior, Ylva Johansson, se comprometió la semana pasada en una visita a Canarias a que la UE impulse un “pacto migratorio solidario y responsable” que contribuya a abrir vías migratorias legales y a intensificar la lucha contra las mafias que trafican con personas.

El plan de choque gubernamental fue criticado este viernes por Amnistía Internacional que considera urgente reformar la ley de asilo para cumplir con los estándares internacionales de derechos humanos: “apostar únicamente por el control migratorio no es la solución”.

Editado por Miriam Burgués